Yo soy aquel negrito...

Y lo soy, porque mi apellido es “Negrín” y cariñosamente me llaman así: “Negri o negrito”. ¿Le digo a mi familia y amigos que dejen de hacerlo por si suena a racista? Con la muerte de George Floyd, en EEUU, han surgido movimientos antirracistas por todo el mundo y en Change.org se ha puesto en marcha una petición para que se deje de utilizar la marca de snack chocolatero “Conguitos” (y sus dibujos) por ser considerados como racistas.

"Conguitos utiliza unas caricaturas de unos "pequeños congoleños" con un color de piel asociado (…) y el propio término "Conguitos" como la ilustración caricaturesca de un hombre negro convierten a este snack en un producto estigmatizador para la población negra", denuncia el ilustre usuario. Perdón por la expresión: fuerte pollabobada ¿no? A dónde estamos llegando... ni que comer manises de chocolate fuera racismo.

Pues entonces que también quiten los conguitos blancos. Y desde luego no podremos pedir chocolate negro o prescindiremos de comernos un delicioso “mulato”. Y que Cola Cao borre la canción de aquel “negrito del África tropical que cultivando cantaba...”. Ya puestos que retiren los Kit Kat (negros también) del mercado, que hacen vaga a gente, por aquello del descanso.

Y si quieren, que se tiñan las aceitunas negras o si decimos “esto ya pasa de castaño oscuro”, pues que arranquen los castaños. Estoy pensando en eliminar el color negro de la paleta de colores de mi ordenador o borrar al negro del WhatsApp (que últimamente me está trabajando poco). Si seguimos así quitamos la canción de Celia Cruz, “el negro tiene tumbao...”

Bromas aparte, yo creo que esta gente que pide firmas se ha fumado algo adulterado o quiere distraernos con esta bufonada. Insisto, déjense de pendejadas y pónganse a trabajar ya, que, con lo que se nos viene encima, no estamos para machangadas. Menos mal que hasta el momento, la petición de estos frikis (por no llamarles tarados) no había superado aún las 1.000 firmas. Y es que va a ser verdad que debe haber otro virus suelto, que se está comiendo las neuronas de mucha gente.