Un acto contra el racismo en Santo Domingo termina de forma abrupta e incidentada

La convocatoria en repulsa por el asesinato en EE.UU. de George Floyd y contra el racismo, convocada este martes en Santo Domingo, terminó de forma abrupta e incidentada cuando un grupo de ultranacionalistas se enfrentaron a los organizadores por considerar que el acto constituía una afrenta a su identidad.

La iniciativa "Una flor para Floyd" ha sido la única movilización organizada hasta la fecha en República Dominicana para condenar el crimen, pero la organización La Antigua Orden Dominicana ha entendido que la iniciativa ha sido una "provocación", puesto que la promovió la ONG Reconocido, que defiende los derechos de los hijos de haitianos nacidos en el país. 
Desde el anuncio de la actividad contra el racismo, el grupo "patriótico" ha alentado en redes sociales a "ponerse en pie contra el invasor haitiano" y contra la citada organización, que califican de "terrorista" y que encabeza Ana María Belique, activista que terminó en un furgón policial durante el tumulto. 
Efectivamente, un puñado de nacionalistas se apostó a primera hora cerca del lugar donde se invitaba a llevar flores en homenaje a Floyd y donde la Policía se desplegó para evitar aglomeraciones (por el coronavirus) y para actuar en caso de los previsibles incidentes que han terminado por producirse, aunque han sido leves. 
Los miembros de La Antigua Orden se dirigieron a los activistas, interpelándolos de manera agresiva, obligando a las fuerzas del orden a interponerse entre unos y otros cuando la tensa interacción acabó en forcejeos y zarandeos. 
Mientras los miembros de ambos grupos se enfrentaban, una agente despojó por la fuerza a Belique de un cartel reivindicativo que portaba y, con ayuda de otros efectivos policiales, la introdujeron en un furgón del Departamento Contra Motines de la Policía, junto a una compañera activista que se resistía a su detención al grito de "libertad".
Todo ello, en medio de gritos y provocaciones, que continuaron durante varios minutos hasta que la Policía consiguió despejar la zona, retiró los carteles y flores para Floyd y se llevó a dos activistas más, que protestaban airadamente. 
Posteriormente, Belique fue liberada y denunció ante la prensa local lo ocurrido: "Esos nacionalistas vinieron y se tiraron encima de nosotros y la Policía, en lugar de tomar la actitud de protegernos, lo que hicieron fue detenernos."
Según el abogado Robert Cabral, miembro de La Antigua Orden, se presentaron en el lugar para hacer "una vigilia por la paz y por la convivencia, porque no es posible replicar el movimiento de protesta contra la brutalidad policial en Estados Unidos en nuestro país", dijo en declaraciones a Efe. 
Para Cabral, "aquí las víctimas del racismo haitiano son los dominicanos. Aquí hay un conflicto de dos países, de dos pueblos, de dos culturas, de dos Estados"; por consiguiente, "defendemos nuestro país y defendemos nuestros derechos" frente a "extranjeros ilegales que vienen a nuestra tierra". 
A su entender, los activistas no están buscando hacer un homenaje a Floyd o en apoyo a la comunidad negra con esta iniciativa, sino que su objetivo es hacer "una propaganda para asentar su programa de fusión y ocupación en República Dominicana".

Por contra, los promotores de esta convocatoria afirman que es "un acto de solidaridad" por lo que le pasó a George Floyd, "otro negro asesinado por el racismo", señaló a Efe una manifestante que se identificó como Ruth, y que junto a algunos compañeros se arrodilló con el puño en alto en actitud reivindicativa contra el racismo. 
Minutos después, la Policía consiguió contener los ánimos de uno y otro bando, cuyos integrantes se fueron dispersando, aunque algunos siguieron por los alrededores del parque Independencia, donde se encuentra el Altar de la Patria, lugar de hondo significado para los dominicanos.