"Para mí ha sido como ganar un Oscar"

Edu Hernández nunca ha sido un fotógrafo cualquiera. A pesar de solo llevar cuatro años en la profesión, especializado en bodas y lo que le rodea, ha conseguido gracias a su trabajo y a un aprendizaje autodidacta, ser reconocido entre los 30 mejores fotógrafos de bodas del mundo y el único español en la lista. Así lo reconoce la publicación internacional especializada Rangefinder, que pone en valor la consistencia en el trabajo y el estilo propio de nuestro protagonista. 

Nacido en La LagunaEdu, como le gusta que le llamen, trabajó anteriormente como contable y estudió empresariales antes de descubrir el mundo que, a sus 34, ya le ha cambiado la vida y la forma de verla, a través del objetivo y de sus propios ojos.

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Foto de una ceremonia | CEDIDA

¿Qué se siente al ganar este reconocimiento internacional?
Impacta, porque es el típico premio que lo suelen ganar los fotógrafos a los que sueles seguir. Es un poco surrealista pero bien, muy contento.

¿Sabe mejor al no ser un concurso en el que tú te presentas, sino que ellos han seleccionado tu trabajo y te contactan?
Sí. Ellos ven tu trabajo en conjunto y, si les gusta lo que haces, te piden que les envíes tus 30 mejores imágenes para el concurso. Elegir 30 fotos entre miles ha sido un poco complicado.

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Foto de una preboda | CEDIDA

¿Se puede decir que un reconocimiento internacional de este nivel se podría asemejar a la estrella Michelín de los restaurantes?
Me han preguntado un símil de este premio y la verdad es que no tengo ni idea, pero para mí es como ganar un Oscar.

¿Crees que a partir de ahora van a cambiar las cosas en tu día a día? 
 La verdad es que no lo sé. Voy a dejar que las cosas vayan viniendo. Ves a personas que han ganado en años anteriores y te das cuenta de que les cambia, no la cantidad de clientes, sino el tipo de clientes y los destinos de las bodas.

Me han preguntado un símil de este premio y la verdad es que no tengo ni idea, pero para mí es como ganar un Oscar

Empezaste autodidacta, por hobby, pero ¿por qué te animaste a hacer fotos y cómo decidiste especializarte en bodas?
En mi casa siempre ha habido cámaras. Mi padre era aficionado, no llegó a más, pero le encantaba. De ahí debe ser que me empezó el gusanillo y fui probando. Le iba sacando fotos a mi novia e iba aprendiendo. Después de mi boda fue cuando me dije que me podía dedicar a esto. Igual se me da mejor que lo que estoy haciendo, y me lancé.

Tu trabajo anterior era contable. ¿De alguna manera esto te ha podido ayudar a llevar el negocio de la fotografía?
Pues no sé si me ha ayudado a llevar el negocio, pero sí es verdad que me ha ayudado a coger esto con más ganas. Antes no me sentía cómodo, no me gustaba ser contable, por lo que creo que me ha ayudado a esforzarme más para que funcionara esto y no volver a ser contable (reconoce entre risas).

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Fotos de una celebración | AH

Solo llevas cuatro años especializado en bodas. Para unas cosas puede ser mucho tiempo, pero en el gremio, tener este reconocimiento internacional ha sido fulgurante.
Empecé en 2014, fue mi primer año de bodas, y creo que tuve suerte. El primer año tampoco tienes nada que enseñar. La primera foto fue la de una amiga y luego no sé si ha sido suerte, pero no me esperaba tanto trabajo en tan poco tiempo.

La revista justificaba para conceder el premio que se mantuviera un estilo identificativo de trabajo. ¿Cuál es el estilo que identifica a Edu Hernández, que alguien pueda reconocer una foto tuya sin saber quién es su autor?
Intento buscar una foto natural, intentar siempre buscarle ese puntito de más, sacar las emociones, pero no sé qué es lo que me identifica. Veo fotos de compañeros y sin ver de quiénes son ya lo sé, pero claro, somos unos obsesionados de los colores, las luces, y sé de quién es cada cosa. He intentado mantener mi estilo de edición, de encuadres… No soy de buscar encuadres muy raros.

Intento buscar una foto natural, intentar siempre buscarle ese puntito más, sacar las emociones, pero no sé qué es lo que me identifica

¿Cuál sería para ti una foto perfecta?
No lo sé. Para el concurso tuve que elegir las 30 fotos y te pedían que seleccionaran fotos de todo tipo: preparativos, ceremonias, fiesta… de todo. Escogí entre las de ceremonias, que suelen ser las más difíciles, una de una chica llorando. Se le caía la lágrima y justo le estaba dando la luz perfecta, por lo que ahí se alinearon los planetas. Y luego otra que fue espectacular porque era en medio del bosque. El entorno era perfecto.

¿Qué tal llevas los clientes que son de fuera de las Islas? Tienes que viajar puntualmente, te reclaman, por decirlo de alguna manera.
La primera vez que te llaman para hacer una boda fuera no te lo crees. Fue de Barcelona. Esa boda me la publicaron en varios blogs y ahí ya me enganché y Barcelona ahora es como mi segunda oficina, pero la primera vez que me dijeron que nos íbamos a hacer una postboda a Escocia, por ejemplo, al principio pesaba que era alguien riéndose de mí. No puede ser que de Barcelona se lleven a un fotógrafo canario a Escocia a hacer unas fotos. No me cuadraba, pero me encanta. Ves sitios nuevos, vives experiencias que aquí no puedes experimentar.

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La foto perfecta de Edu Hernández | CEDIDA

Ya que has conocido muchos lugares para sacar este tipo de fotografía, sobre todo aquí en Tenerife que es tu lugar de trabajo, ¿la propia orografía de la Isla tiene algo que envidiar a otros sitios que hayas fotografiado?
No tenemos nada que envidiar a lo que hay fuera. Siempre lo digo. Nosotros no tenemos tan idealizado al Teide porque lo vemos todos los días. Estoy seguro de que si viniéramos de otro país y viéramos el Teide nos dejaríamos la tarjeta de memoria sacando fotos porque es espectacular. Lo que pasa es que claro, lo ves todo los días y te acostumbras. Pero es impresionante.

Más allá de las ceremonias, ¿dónde sueñas tener que realizar un reportaje fotográfico? 
Cualquier lado no común me encanta. Cualquier ceremonia, por poner un ejemplo, una boda en Bali impresiona, pero me da igual Bali o Brooklyn.

Nosotros no tenemos tan idealizado al Teide porque lo vemos todos los días. Estoy seguro de que si viniéramos de otro país y viéramos El Teide nos dejaríamos la tarjeta de memoria sacando fotos porque es espectacular

¿Mar o montaña?
Las dos. Me gusta ir cambiando. Cuando llevas fotografiando diez veces seguidas en la playa propongo ir al monte.

¿Qué tal llevas la competencia de los propios invitados que sacan la foto con los móviles?
Horrible. Es el peor enemigo, pero hay que aprender a convivir con ello porque, a menos que los novios pongan un letrero que diga que guarden sus móviles porque ya hemos contratado a un fotógrafo para esto, los invitados van a seguir sacando fotos. He tenido todas las situaciones imaginables. Incluso una vez que entraba la novia y el novio la estaba grabando con el móvil. Tengo una foto en la que estaba entrando la novia y una invitada se puso en medio del pasillo con un iPad tapando al novio. Al final el novio no veía a la novia entrar. Y yo pensaba: señora, guarde el iPad, disfrute, que ya me encargo yo.

¿Los fotógrafos suelen sacar fotos hasta el principio de la fiesta y luego se retiran?
Cuando tienes cara de cubata me voy (se ríe).

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Una imagen de una boda captada por la cámara de Edu Hernández | CEDIDA

Luego está la parte del fotomatón, photocall...
Siempre intento aprovecharlo. Siempre que ponen gorros, gafas... Al final la gente esas cosas se las lleva a la fiesta, más divertido.

¿Y cómo se lleva la competencia entre profesionales del sector en un lugar tan 'reducido' como es una isla?
La competencia la llevamos genial. No sé si es el único lugar donde nos llevamos todos bien, pero no tenemos ningún problema. El otro día hicimos una fiesta de fin de temporada y no sé ni cuántos éramos. Una locura. Fotógrafos, vídeos, wedding planners. De todo.

¿Qué crees que te deparará el futuro a raíz del reconocimiento internacional?
Voy a dejar que las cosas vayan viviendo y lo que tenga que ser, será. Yo ya estoy contento con el trabajo que tengo. Con seguir igual me conformo. Ya el 2019 está a puntito de llenarse.

Conoce en profundidad a Edu Hernández

Edu Hernández tiene 34 años y estudió empresariales y trabajó de contable antes de dedicarse de pleno al mundo de la fotografía.

Se considera un chico al que le encanta su trabajo, su familia, sus amigos, su entorno...y que disfruta cada segundo que pasa con una cámara en las manos e intenta vivirlo con auténtica pasión.

Reconoce que las dos fotos más importantes de su vida las hizo mientras lloraba, reía y temblaba, pues eran las imágenes con las que recibió a los que serían a partir de entonces los amores de su vida. Sus hijos Lucía y Eduardo.

A Edu le apasiona formar parte de las historias, involucrarse, sentirlas, vivirlas desde dentro, intentando siempre que sus clientes, al ver sus fotos, no recuerden simplemente lo que pasó, sino que recuerden lo que sintieron en ese momento.

Las 30 fotografías por las que Edu Hernández es de los 30 mejores del mundo