"La clave está en luchar cada día sin perder la ilusión"

Marcos H. Bolaños es un canario que ha sabido darle la vuelta a las dificultades de la vida sin perder la ilusión. Tras enfrentarse al desempleo, afirma que la crisis económica le empujó "a la aventura", primero en Austria y luego en Alemania. Pese a los duros comienzos en los que trabajó en todo aquello que encontraba para salir adelante, su firme decisión de no rendirse le llevó, finalmente, a su pasión: la música. 

Marcos explica a AtlánticoHoy cómo ha logrado hacerse un hueco en el complicado mundo de las bandas sonoras como compositor con un mensaje muy claro: "La clave está en esforzarse y no perder la ilusión. Se lucha cada día".

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El músico Marcos H. Bolaños | CEDIDA

-Toca el piano desde los ocho años, a los 10 comenzó con la guitarra, instrumento al que siguieron el bajo y la batería. Sin embargo, optó por el periodismo como camino profesional y no por la música.
"Así es. La música siempre ha sido mi pasión, pero nunca pensé en que pudiera convertirse en una salida profesional, así que me decanté por una profesión que me permitiera desarrollarme creativamente y, la verdad es que la profesión de periodista, como decía García Márquez, es la "más bonita del mundo". Pues el problema de la profesión más bonita del mundo es que, durante la crisis de 2007 se convirtió en un terreno bastante hostil, como casi todos los sectores económicos del país. Cerraron muchos medios y muchos periodistas nos vimos en la calle. Así que se puede decir que la crisis me empujó literalmente a la aventura". 

-Cuando abandonó su tierra natal trabajó como camarero, reponedor, cuidador de césped en un estadio de fútbol... ¿Estuvo a punto de tirar la toalla?
"Si uno no tiene la necesidad de tirar la toalla prácticamente cada día es que todo le está yendo muy fácil. Y lamentablemente nada bueno en esta vida viene fácil. Así que sí, se puede decir que fue una época bastante dura, pero que me enseñó a superarme y a no tirar la toalla, por muchos golpes que te lleves". 

¿Cómo valoraría la experiencia de vivir en el extranjero? 
"Vivir en el extranjero es duro al principio pero también te enseña muchísimo. Para mí, esta experiencia me ha servido y me sirve para tener una mente más abierta a la hora plantearme la vida. Gracias a que ahora puedo comparar ambos tipos de vida, veo las cosas buenas y malas de cada cultura, lo que creo me hace mejorar como persona. Por ejemplo, gracias a la cultura alemana ahora soy una persona bastante más planificadora y previsora".  

"Si uno no tiene la necesidad de tirar la toalla prácticamente cada día es que todo le está yendo muy fácil. Y lamentablemente nada bueno en esta vida viene fácil"

-¿Por qué Austria inicialmente? 
"A Austria fui porque tenía un amigo canario viviendo allí que me ayudó mucho al principio. Tener a alguien allí es fundamental para hacerte la adaptación un poco más llevadera". 

-¿Y el salto a Alemania?
"A Alemania me fui porque encontré un buen trabajo en una tienda de instrumentos y material musical". 

 -Empezó poco a poco con anuncios, música para cortometrajes, y luego dio el salto al largometraje. Ahora mismo se está haciendo un hueco en el circuito europeo de compositores de bandas sonoras. ¿Cómo consiguió dar ese giro a su carrera cuando todo parecía ir en contra?
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Un día, leyendo un artículo en un periódico sobre compositores de bandas sonoras de vídeojuegos se me encendió la bombilla, pensando que quizás la situación en la que me encontraba la podría aprovechar para intentar meterme en este mundo, que es muy competitivo y complicado. Así que llevo unos cuantos años trabajando cada día por hacerme un hueco y poder vivir de lo que me apasiona, que es la música. Entiendo que la clave está en esforzarse y no perder la ilusión. Se lucha cada día".

- ¿Cómo surge la posibilidad de participar en 'El sonido del silencio'?
"El largometraje, Der Klang der Stille (El sonido del silencio) surgió porque el director, Barnabas Valley, chileno residente en Austria, escuchó mi primer disco instrumental (Unchained Melodies Vol.1 ) y le gustó. Así que me contactó para pedirme hacer la música de un proyecto que en un principio iba a ser un cortometraje y terminó convirtiéndose en un largo. Cuenta la historia de un joven obsesionado con averiguar la verdad sobre la desaparición de una familia en la década de los 70. Por el momento se ha podido ver sólo en cines de Austria".

-Ese primer álbum de música instrumental, sin apenas promoción, tiene un importante número de escuchas a sus espaldas. ¿Para cuándo otro álbum?
"Desde el primer volumen Unchained Melodies he de decir que he sido bastante productivo y ya he sacado el segundo volumen, la banda sonora del largometraje y recientemente un disco con temas electrónicos en un proyecto paralelo (Eme Hache) que afortunadamente ya cuenta con casi 10.000 descargas en el portal Free Music Archive en su primer mes de vida". 

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Comenzó a tocar su primer instrumento musical con ocho años | CEDIDA

-¿Qué le inspira a la hora de componer?
"Cualquier cosa, pero sobre todo otra música. No paro de escuchar música en todo momento y, al final del día en mi cabeza se forma una especie de potaje de estilos, sonidos e ideas que intento cocinar lo mejor posible". 

- ¿Cuáles son sus próximos proyectos?
"Espero poder sacar para este próximo año un album centrado en piezas para piano exclusivamente. También me gustaría, sin que perdiera su parte cinemática, publicar algo más experimental, parecido a lo que hizo por ejemplo Nine Inches Nails con su disco Ghosts i-IV".

"Por último, me gustaría dedicar un poco de tiempo también a algunos proyectos personales, no relacionados con la música para imagen, de música pop/rock más convencional, ya que hasta el momento todo lo que he publicado siempre ha estado pensado para que se pueda usar junto con imágenes".

-¿Vuelve a casa por Navidad?

"Por primera vez en siete años. Y lo mejor es que mi familia no sabe nada..., así que espero que no lean esta entrevista hasta que llegue, (ríe)".