Todos conocemos a alguien que cae en desgracia por intentar hacer la gracia. Aunque una carcajada es el mejor antídoto contra cualquier adversidad, el humor tiene un lugar, un contexto y una medida. Sin embargo algunos individuos se exceden y desgastan el chiste hasta el punto que, por pura compasión y para evitarle el ridículo, finalmente la risa acaba siendo falsa.
Esta categoría de homo sapiens -por decir algo- que a lo largo del territorio nacional recibe denominaciones tales como tonto, estúpido, imbécil, idiota, bobo, memo o, seguramente con mayor precisión, payaso, en muchos lugares de Canarias es referido con el término machango. Como palabra llana es necesario que el hablante ponga énfasis en la penúltima sílaba, con esa ch que en este Archipiélago nos llena la boca -muchacho, chola, sancocho, fechillo, chipichipi o altramuces-.
Para aumentar la intensidad de este sustantivo con tintes de insulto, cualquier usuario debe optar por un apropiado ¡Fuerte machango! pero en casos extremos puede recurrirse al aumentativo excrementicio más usado en lengua española, que precede a toda descalificación pronunciada con rabia. Solo prescindiendo de la preposición 'de' entre ambas palabras obtendremos el tautograma ¡Machango m...! que, pese su impactante sonoridad, está cayendo en desuso, bro.
Chiquillos y muñecos
Aunque el Diccionario Básico de Canarismos contempla 'persona de poco seso y ridícula' como primera definición de machango, también aporta como segunda acepción 'despectivamente, niño'. Precisamente es esta actitud infantil, unida a la ridículo, lo que fundamenta el significado de la palabra machango en su acepción más extendida.
Pero también puede referirse a un muñeco o, siguiendo el Diccionario de Canarismos, a una figura humana o animal hecha de cualquier materia (yeso, trapo, pintada o dibujada) realizada sin ningún esmero. Asimismo, aunque sea la más desconocida, también se ofrece la acepción de fusta o porra.
Macaco y chango
El Diccionario histórico del español de Canarias aporta significados parecidos tales como persona que hace reír con sus ademanes, gestos y dichos o persona de escasa valía y prestigio. Asimismo también contempla las acepciones de figura ridícula o niño pequeño pero, como primer significado, apunta macaco o mono.
Según detalla esta fuente, el término resulta del cruce de macaco y chango, que en Venezuela, Cuba, Puerto Rico y México significa mono. Por tanto interpreta, si bien los límites entre acepciones son difusos, el significado más extendido deriva de atribuir las cualidades del simio al humano. En definitiva, machangadas.