La nueva normalidad, "en riesgo" por la falta de medios en Canarias

Durante todo el estado de alarma, en plena crisis sanitaria mundial, los Inspectores de Salud Pública, a pesar de la "necesidad de mejora de sus condiciones laborales", puestas en conocimiento de la Administración en repetidas ocasiones, afirman haber dejado sus reivindicaciones de lado para "dar la cara y aunar esfuerzos con el resto del personal sanitario de Canarias".

Durante estos meses de confinamiento, aseguran en un comunicado que han estado en todo momento "al servicio de los ciudadanos, con profesionalidad, aportando todos nuestros conocimientos, abanderando la prevención y la protección de la Salud Pública". Entre otras acciones, han llevado a cabo actuaciones de medidas de control frente al COVID-19 en "uno de los lugares más duramente golpeados por esta pandemia, nuestras residencias de mayores y centros sociosanitarios, donde la rápida y eficaz actuación de los inspectores de Canarias ha minimizado en nuestra comunidad autónoma los graves efectos ocurridos en el resto del Estado; hemos acudido diariamente a todos los mataderos de las islas evitando así que se produjera un desabastecimiento de productos de origen animal, realizado inspecciones en supermercados y otros establecimientos de alimentación, a distribuidores y transportistas, poniéndonos en contacto con todo tipo de establecimientos e industrias con el fin de reforzar y asesorar en materia de medidas higiénicas frente al Covid-19".

Mantienen, sin embargo, que se encuentran "con la misma plantilla de efectivos para toda Canarias que teníamos en el año 2000, un inspector por cada 25.000 habitantes frente a uno cada 12.000 de media en el resto del territorio nacional, sin vehículos para desplazarnos, transportando muestras en guagua, sin ordenadores, oficinas, equipamientos…"

"Ahora, se abren nuestras playas, piscinas, spas, restaurantes, hoteles, gimnasios, industrias alimentarias, empresas de productos químicos, centros comerciales, guarderías, campamentos de verano, etc., y las labores de prevención sanitaria deben ser una prioridad. ¿Se merece nuestra sociedad una reapertura de hoteles sin que se revise si están implantadas medidas de prevención frente al COVID-19, que se descuide el control de nuestras playas, piscinas y de los alimentos (carnes, pescado, lácteos, etc) almacenados durante todo este tiempo, o que no sigamos protegiendo a nuestros mayores en las residencias de ancianos …?", añaden.

Ante esta situación de "pasividad, dejadez y falta de organización" por parte de la Consejería de Sanidad, este colectivo de Técnicos Inspectores de Salud Publica siendo conocedores de la importancia en labores de prevención sanitaria, y de la URGENCIA en estos momentos de cara a la apertura de fronteras y del turismo, "tenemos que alzar la voz y denunciar de nuevo, que no contamos con los medios suficientes y necesarios para que Canarias pueda ofrecer y ser ese lugar seguro que requiere nuestra sociedad y el sector turístico en especial, en el que se sustenta básicamente toda nuestra economía que, en estos momentos, pende de un hilo. Esta situación muy a pesar nuestro, nos avoca a plantearnos medidas de conflicto colectivo.