La movilidad se acerca a los niveles anteriores al estado de alarma

La movilidad ha aumentado significativamente en las últimas semanas y se aproxima a los niveles anteriores al estado de alarma, decretado por la pandemia de COVID-19 el 14 de marzo y que finalizó el pasado 22 de junio.

No obstante, este crecimiento se produce en una época, la estival, en la que generalmente serían esperables mayores niveles de movilidad que durante la temporada invernal y se observan diferencias entre las distintas provincias, según los datos que proporciona la tecnología Big Data utilizada por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma).

Después de varias semanas de nueva normalidad, se ha alcanzado en julio un nivel medio de movilidad del 92 % de un día laborable normal y del 99 %, de un día festivo, frente a valores del 76 % (16 puntos más) y del 64 % (35 puntos más), respectivamente, que se registraron tres semanas antes, en las que el país estaba todavía en estado de alarma, ha informado este viernes el ministerio en un comunicado.

Este aumento se produce de forma generalizada en todas las provincias y de forma coherente con la mayor movilidad general durante el periodo estival. 

Por otro lado, la DGT alerta del repunte de los accidentes de tráfico y fallecidos en carretera tras el final del estado de alarma, pues desde el 21 de junio y hasta el 8 de julio han muerto 60 personas, once más que en el mismo periodo de 2019, lo que supone un incremento del 22 por ciento. 

Según los datos de la Dirección General de Tráfico durante el periodo del estado de alarma -entre el 15 de marzo y el 20 de junio- perdieron la vida en accidente de tráfico 117 personas frente a las 286 en las mismas fechas del pasado año, es decir, las víctimas mortales se redujeron en un 59 pro ciento. 

Después de varias semanas de nueva normalidad, se ha alcanzado en julio un nivel medio de movilidad del 92 % de un día laborable normal y del 99 %, de un día festivo, frente a valores del 76 % (16 puntos más) y del 64 % (35 puntos más), respectivamente, que se registraron tres semanas antes

Ahora bien, desde el final de la alarma, el 21 de junio, y hasta el 8 de julio, los siniestros de tráfico con muertes se han incrementado hasta el punto de que en este periodo han fallecido 60 personas cuando en este periodo de menos de 20 días murieron el pasado año 49. 

Por esta razón, Tráfico recuerda a los conductores la importancia y necesidad de respetar las normas de tráfico, especialmente la velocidad después de detectar a un mayor número de conductores circulando a velocidades superiores a las establecidas. Concretamente en los 180 puntos de control en los que se ha realizado el estudio, el porcentaje de conductores que circulaban con exceso de velocidad ha aumentado un 30 por ciento respecto a los que lo excedían en febrero de este mismo año, antes del confinamiento. 

En febrero, por cada 10.000 vehículos que pasaron por delante de un radar 54 fueron denunciados, frente a los 70 que han sido denunciados durante el pasado fin de semana. 

accidente tráfico

Accidente en carretera | IMAGEN DE ARCHIVO

El aumento de velocidad en la circulación ya se constató durante el periodo del estado de alarma y pudo estar relacionado con la falsa sensación de seguridad y de infalibilidad por parte de los conductores. 

Durante esta semana Tráfico está llevando a cabo una campaña de intensificación de la vigilancia de la velocidad, en los que los agentes de la Guardia Civil ya han detectado mayor número de infracciones e, incluso, han detenido y puesto a disposición judicial a varios conductores como presuntos autores de un delito contra la seguridad vial, al circular por encima de los 200 kilómetros por hora. 

Tráfico advierte de que la pérdida del hábito de conducir después de tres meses de confinamiento, las ganas por coger el coche y llegar rápido a la segunda residencia o al lugar de vacaciones, incluso sin hacer parada alguna a descansar por miedo al contagio, son factores todos ellos que incrementan la posibilidad de provocar o tener un accidente. 

Si a esto se le suma que los niveles de tráfico están por debajo a los registrados en el verano pasado (un 7% menos en los días laborales y un 22% menos en los fines de semana) son circunstancias que pueden llevar al conductor a no cumplir los límites de velocidad establecidos para llegar antes al destino.