La lucha contra una ola de calor 24 horas al día

Las Islas Canarias están viviendo una nueva ola de calor en esta penúltima semana de agosto que, si todo se desarrolla como avanzan las previsiones, empezará a remitir este fin de semana.

A pesar de las fuertes temperaturas y del bochorno existente en el Archipiélago "no ha saltado ninguna efeméride en este episodio de calor", comenta para AtlánticoHoy el director del centro meteorológico de Santa Cruz de Tenerife, Víctor Quintero. "No se ha batido ningún récord en ninguna estación puntualmente, al menos que yo tenga constancia", añade.

"El episodio ha sido bastante largo y se han llegado a alcanzar en algunos casos los 40 grados, como en las medianías de Gran Canaria. Hemos tenido cinco o seis episodios de este tipo desde principios de julio"

Sin embargo, que no se haya superado ningún hito de temperaturas, no quita que haya tenido una importancia destacada, ya que "el episodio ha sido bastante largo y se han llegado a alcanzar en algunos casos los 40 grados, como en las medianías de Gran Canaria. Hemos tenido cinco o seis episodios de este tipo desde principios de julio", resalta Quintero.
Uno de los grupos que siempre ha estado en riesgo por altas temperaturas es el de la tercera edad y Mari es una de las afectadas, aunque se lo toma con tranquilidad. "Es normal, estamos en el mes de agosto y yo porque no he podido ir al club, pero en realidad, donde mejor se está es en la playa", indica la ciudadana desde la sombra de un banco en un parque de Santa Cruz de Tenerife.
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Mari y su acompañante disfrutan de la sombre por el sofocante calor | ATLÁNTICOHOY

Mari convive con un pequeño perro de la raza yorkshire, aunque no parece haber sufrido las consecuencias del bochorno. "Lo lleva de maravilla, aunque me da pena que esté siempre con la lengüita fuera y siempre tiene sed.

Por su parte, Jorge es un joven que ha venido a pasar el mes de agosto a Canarias desde Madrid y hace su comparación. "¡Buf! Este calor es peor que en la Península la verdad, que ahora el calor es algo más 'fresquito'. Vine hace un mes y había calima y fue horrible", reconoce.

Uno de los problemas que más está acusando la población canaria es que cuando cae el sol, la noche no refresca y el dormir a gusto se convierte en un auténtico reto.
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Jorge, junto a sus amigas descansan a la sombra | ATLÁNTICOHOY

"Me baño, me giro, me acuesto sin camiseta...", confiesa Jorge en su lucha nocturna. Por su parte, Mari afirma tener "suerte", ya que en su casa tiene un "buen ventilador" que mantiene fresca su habitación.

¿Y por que ese incómodo calor por las noches?
Para explicar por qué, a diferencia de otras olas de calor, ésta no acaba de descender en la madrugada, Víctor Quintero da la clave."Si son lo suficientemente largas o intensas, se caracterizan, además de por los valores altos de la temperaturas máximas, por las mínimas, que también son muy altas. Este episodio viene a ser un buen ejemplo, porque de forma puntual en determinadas zonas ha habido días con temperaturas mínimas en la madrugada de 29 e incluso 30 grados. Eso es muchísimo calor y explica esa sensación de calor que no cesa."

Los profesionales del servicio de Neurofisiología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, en Tenerife, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, como señala la propia institución regional en un comunicado, ofrecen a la población algunos consejos para ayudar a dormir mejor durante el verano, época en la que, con las altas temperaturas, se hace más difícil conciliar el sueño ya que, por las condiciones ambientales y climatológicas, éste es menos reparador y se interrumpe frecuentemente en la noche con varios despertares.

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La presencia del fuerte claro ha sido constante en Canarias este verano | IMAGEN DE LA RED

Una rutina adecuada para una buena higiene de sueño es esencial para descansar en cualquier época del año. El verano no es una excepción pero el cambio de hábitos horarios, de actividad y alimenticios, junto con factores ambientales, pueden descompensar el descanso.

Por ello, para ayudar a conciliar el sueño durante estos días con temperaturas elevadas, se recomienda mantener el dormitorio entre los 18 y 22 grados centígrados.

"De forma puntual en determinadas zonas ha habido días con temperaturas mínimas en la madrugada de 29 e incluso 30 grados. Eso es muchísimo calor y explica esa sensación de calor que no cesa"

“Se puede incorporar un pequeño ventilador, sistema de aire acondicionado o abrir ventanas a última hora de la tarde para que la temperatura baje algunos grados. Es importante evitar el aire directo para evitar resfriados”, explica Beatriz Villa Benito, neurofisióloga en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.

Para el descanso, reza la nota de prensa, también es necesario reducir la iluminación del ambiente y utilizar ropa de cama con tejidos frescos y de fácil transpiración, como el algodón.

Además, “una ducha fresca antes de irse a dormir también es recomendable pues no solo tonifica el cuerpo y relaja nuestros músculos sino que además refrigera el organismo y nos permite descansar mejor por la noche”, detalla la especialista.

En cuanto a la alimentación, la neurofisióloga recalca que “una cena ligera y fresca a una hora temprana ayuda a conciliar mejor el sueño. Buenas ideas son las ensaladas, cremas y sopas frías evitando los alimentos ricos en grasas y el alcohol. Por supuesto, las bebidas estimulantes como los refrescos con cafeína, café y té deben limitarse.”

Como resalta la nota informativa de la Consejería de Sanidad, la hidratación es esencial en verano durante todo el día y más en estos días de calor. Si éste es extremo, “se puede usar compresas de agua fría en determinadas zonas para ayudar a bajar la temperatura corporal, algunos lugares para colocarlas son el cuello, muñecas, codos e incluso detrás de las rodillas.”

Para descansar correctamente, se hace necesario fomentar un ambiente tranquilo en el que se reduzcan los estímulos externos. “Por ello, el ordenador, la tele y el móvil deben quedarse fuera del dormitorio.
Sanidad señala medidas fundamentales para evitar riesgos 

  • Beber más agua, independientemente del tipo de actividad que se esté llevando a cabo, y no esperar a estar sediento. Con especial atención en niños, mayores y enfermos crónicos que tienen mayor predisposición a los efectos negativos por el calor.
  • Evitar el consumo de bebidas cafeinadas, alcohólicas o muy azucaradas. 
  • Evitar comidas copiosas y no consumir preparados fácilmente contaminables (ensaladillas, mayonesas, etc) y optar por una alimentación rica en frutas y verduras (con la precaución de lavarlas antes del consumo). 
  • Reducir la actividad física, pero las personas que realizan deportes al aire libre cuando el calor es excesivo deberían realizarlos a horas tempranas o al final del día. Si finalmente hay que salir de casa protegerse con sombrero y usar ropa cómoda y holgada. 
  • Se desaconsejan las caminatas por senderos y barrancos de las islas, en especial si no se tiene experiencia, si se padece alguna enfermedad, así como en personas obesas o mayores de 60 años.  
  • Para los grupos más vulnerables, los días de mucho calor es mejor quedarse en casa, o mejor realizar las gestiones en la calle a primera hora de la mañana o a última horas del día. Siempre fuera de los horarios centrales del día cuando las temperaturas son más altas. 
  • El incremento de las temperaturas nocturnas puede perturbar el descanso alterando el sueño. Para evitarlo es importante la correcta ventilación del dormitorio, dejando puertas y ventanas abiertas generando algo de corriente para impedir el ‘efecto sauna’.  
  • Si a pesar de estas medidas preventivas se dieran síntomas de trastorno por calor, mareos colapso por calor, se recomienda refrescarse con una esponja o toallas húmedas, tomar un baño si no se tiene mareos, beber líquidos frescos no alcohólicos y, si los síntomas no remiten, solicitar ayuda al médico lo antes posible o a través del 112.