Padres y profesores exigen seguridad en la vuelta a las aulas

El sindicato ANPE ha exigido al Ministerio de Educación que "cumpla y haga cumplir a las comunidades autónomas" las medidas sanitarias y de seguridad acordadas para el inicio del próximo curso escolar.

El sindicato de docentes de la escuela pública recuerda que el documento con las recomendaciones elaborado por el Gobierno debe servir de base para el trabajo que realizarán las Consejerías de Educación para planificar el próximo curso y temen que caiga finalmente la responsabilidad en los equipos directivos.

Para garantizar un entorno seguro, ANPE cree necesarias las siguientes medidas:

  • El diseño de un plan de remodelación de los centros educativos con las reformas estructurales y adaptaciones necesarias que permitan adecuar los espacios para cumplir con las medidas preventivas y excepcionalmente habilitar otros espacios públicos.
  • Reforzar y aumentar las plantillas docentes
  • Dotar a los centros de enfermeras escolares para realizar las funciones de detección precoz y seguimiento de casos de covid-19
  • Un Plan de digitalización de los centros educativos, como complemento a la enseñanza presencial y que permita estar preparado ante un posible confinamiento.

"ANPE exige instrucciones claras y criterios unificados para abordar la actividad docente en el próximo curso; de ningún modo queremos que se reproduzca el sentimiento de abandono, cansancio e incertidumbre que han tenido los docentes durante este final de curso escolar", concluye el sindicato. 

Por otro lado, la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (Ceapa) también exige, de cara al curso escolar 2020/21, educación cien por cien presencial como garante de la igualdad de oportunidades del alumnado y bajada de las ratios para garantizar la salud.  "No podemos mantener unas ratios como si no existiese pandemia, prevaleciendo otros criterios sobre las medidas preventivas de salud", señala en un comunicado. 

Las familias consideran que en este "inédito" curso provocado por la pandemia de coronavirus se ha acentuado la brecha social, agudizando las desigualdades entre los estudiantes, y no se ha tenido en cuenta la participación de las familias ni del alumnado en la toma de decisiones, pese al gran esfuerzo realizado. 

Para el nuevo curso piden también instrucciones claras que contemplen los distintos escenarios posibles para una vuelta a clase segura, la plena participación de las familias y del alumnado en la toma de decisiones, y planes de conciliación familiar y laboral

Las familias consideran que en este "inédito" curso provocado por la pandemia de coronavirus se ha acentuado la brecha social, agudizando las desigualdades entre los estudiantes, y no se ha tenido en cuenta la participación de las familias ni del alumnado en la toma de decisiones, pese al gran esfuerzo realizado.

Asimismo, las familias exigen la flexibilización y adaptación del currículum para alcanzar los aprendizajes imprescindibles, eliminando los contenidos que sean innecesarios; una mayor inversión en la escuela pública para poder avanzar y no dejar a nadie atrás; y la inclusión real de todo el alumnado escolarizado, que es "un derecho, no un privilegio". 

En su balance del curso que ha concluido, la Ceapa denuncia que la falta de instrucciones claras y de coordinación de equipos docentes ha sobrecargado de tareas a los escolares en muchos casos y asegura que ha quedado en evidencia la falta de políticas de conciliación familiar y laboral. 

Además, pone de relieve la falta de formación y competencias digitales del profesorado, familias y alumnado y la falta de apoyo a los estudiantes con necesidades educativas especiales o con dificultades en su aprendizaje. 

"Los tratamientos de logopedia, fisioterapia o audición y lenguaje desaparecieron en la mayoría de los casos sin dar ningún tipo de alternativa", denuncia