"Las personas con discapacidad deben dejar de pensar que no van a encontrar trabajo"

La integración laboral de las personas con diversidad funcional es aún una tarea pendiente. Según la organización Internacional del Trabajo, las personas con discapacidad se enfrentan a enormes barreras actitudinales, físicas y de la información que dificultan el disfrute a la igualdad de oportunidades en el mundo laboral. En comparación, experimentan mayores tasas de desempleo e inactividad económica y están en mayor riesgo de una protección social insuficiente, clave para reducir la pobreza extrema.

La Asociación Canaria de Centros Especiales de Empleo (ASCEE) realiza una labor constante para conseguir que sus asociados y los trabajadores con alguna discapacidad "desarrollen todo su potencial en un entorno de transparencia, igualdad de género y comunicación efectiva", expone su gerente, José Ramón Moreno,  quien reconoce a AtlánticoHoy que, pese a su implicación, "todavía queda mucho por hacer".

Para tratar de cambiar esta situación, persiguen activamente que las personas con discapacidad "dejen de pensar que no van a encontrar trabajo". "Es al revés", matiza el experto, que recuerda que cuentan "con muchas prerrogativas fiscales y sociales, pero hay que darlas a conocer. Hay que hacer una labor de difusión importante", asegura.

Sin embargo, su talón de Aquiles se centra en que se trata de un colectivo aún con "muchos problemas importantes". Por ejemplo, su nivel formativo es muy bajo. "Hay personas que carecen de estudios primarios o certificado de profesionalidad, lo que afecta a su colocación laboral pues en muchos trabajos exigen una titulación mínima". Sin embargo, mantiene que "quedarse en casa es una involución porque no te desarrollas a nivel profesional, no te formas".
"El paradigma ha cambiado", asegura este experto. A su juicio, antes existía un modelo reparador, médico-rehabilitador, "
lo que quiere decir que se consideraba a una persona con diversidad funcional como un enfermo", expone. Ahora, sin embargo, el planteamiento es diferente,  más psicosocial, "en el sentido de que quien está enferma es la sociedad porque estas personas no se pueden integrar". Esto lleva entonces "a cambiar el modelo y todo el tema de inclusividad estaría ahí", comenta.
"Hay personas que carecen de estudios primarios o certificado de profesionalidad, lo que afecta a su trabajo pues en muchos exigen una titulación mínima. Si te quedas en casa es una involución porque no te desarrollas a nivel profesional, no te formas"

"Lo que está enfermo es una sociedad que pone limitaciones a estas personas, pues todo el mundo tiene taras. Yo tengo una miopía, uso lentillas y, si empiezas a analizar, casi nadie se escapa", expone.

Insiste, por tanto, en que "todavía hay muchas barreras sociales", lo que "tenemos, sin duda, que ir cambiando y derribando". Nada mejor, para ello, que demostrarlo con hechos. "Lo que tenemos que ver es que hay personas con diversidad funcional con unas características ideales para trabajos determinados, como pueden ser las labores repetitivas, características que pueden convertirles en excelentes empleados para puestos determinados, por eso hay que cambiar la mentalidad de la sociedad", subraya. 

Moreno subraya que una persona con una diversidad funcional, ya sea una discapacidad sensorial, física o incluso psíquica, "puede trabajar". Sin embargo, critica que exista una serie de prejuicios que sugieran que "una persona con ese tipo de diversidad funcional sea menos rentable, menos productivo". "Incluso hay estudios que demuestran que los niveles de absentismo laboral son más bajos en ellos, entonces son aspectos que hay que cambiar en la sociedad".  

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Reunión entre José Ramón Moreno (dcha.) con la consejera regional en la materia, Cristina Valido, entre otros | ACCEE
Los centros especiales de Empleo en Canarias
Esta asociación tiene como una de sus misiones más importantes es conseguir, a largo plazo, una mayor visibilidad y voz de los temas relacionados con el colectivo de trabajadores y de las empresas en que trabajan, tanto en las políticas que afectan a la integración de dicho colectivo en la sociedad como en el mercado de trabajo no protegido.
Su objetivo sería garantizar que dichos trabajadores "puedan prosperar en su desarrollo personal y social y conseguir la integración de la mejor forma posible". Por otro lado, trabaja para que la sociedad "tome conciencia de la importancia de las citadas empresas y de la función social que ejercen". 
Moreno subraya que una persona con una diversidad funcional, ya sea una discapacidad sensorial, física o incluso psíquica, "puede trabajar". Sin embargo, critica que exista una serie de prejuicios que sugieran que "una persona con ese tipo de diversidad funcional sea menos rentable, menos productivo"

Ahora mismo existen cerca de 50 centros especiales de empleo dentro de esta asociación. A cada uno le presta servicios de asesoramiento y gestión de alta calidad, además de insistir en promover el tránsito de los trabajadores con alguna discapacidad hacia el mercado de trabajo no protegido, sin olvidar el énfasis en su formación permanente y el ajuste personal y social de dicho colectivo. 

Precisamente en relación con el aspecto formativo, las personas con diversidad funcional tienen a su disposición un plan de formación basado en las directrices europeas. "En un modelo de competencia no se trabaja el conocimiento, sino las actitudes, las habilidades ¿Qué ocurre con ese modelo de competencia? Que las que se están dando ahora son técnicas/funcionales, de caducidad muy rápida", expone el gerente de la ACCEE, quien se pregunta si Europa "tiene claro que no puede formar a profesionales, sino a personas porque, si te enseño a resolver un problema con tu compañero de trabajo, también lo vas a resolver con tu hijo, pareja, hermano. Esas competencias trasversales también están en tu vida profesional, y en tu relación con amigos, familia, etc". 
Con respecto a la posibilidad de crear un portal de empleo exclusivo para personas de diversidad funcional, José Ramón Moreno comenta que "ahora mismo no hay una base de datos unificada y cada organización tiene su propia base restringida, por lo que no existe una genérica como tal". En este momento, la asociación ofrece una base tecnológica que es "muy potente y cada persona, cada usuario tiene su cuenta". 

Subvenciones

Un centro especial de empleo, a diferencia de una empresa ordinaria, cuenta con una subvención del gobierno del 50 % del salario mínimo interprofesional de la persona que contrata y no tiene que pagar seguro social "con lo que, teóricamente, tienes ciertas ventajas debido a que la empresa ordinaria no está contratando a gente con discapacidad. Quien está contratando a estas personas son los centros especiales de empleo", matiza. 

Allí ofrecen "formación a esos trabajadores para que vayan al mercado no protegido". "Eso es en teoría", explica el experto, quien expone que "luego, en la practica, el mercado no protegido, la empresa ordinaria, no los contrata y, al final, están concentrados en los centros especiales de empleo". Moreno señala que lo ideal sería que las empresas ordinarias "contrataran a estas personas y no pusieran pegas, porque por unos prejuicios no se está haciendo".

Para luchar contra esta problemática, han organizado el que será el primer Congreso Canario de Centros Especiales de Empleo 'Creando empleo, Creando ilusiones', que tendrá lugar el próximo 17 de mayo en Santa Cruz de Tenerife y, al día siguiente, en Las Palmas de Gran Canaria.  

En él tienen previsto crear junto al Gobierno de Canarias, concretamente con el Servicio Canario de Empleo (SCE), los protocolos para que la Administración "sea más ágil en algunos sentidos y no haya inconveniente para saber, por ejemplo, cuánto tiempo hay que dedicar, qué recursos y cual es la formación y temporalidad de la misma que debemos ofrecer al año dentro de una unidad de ajuste".  

Mantiene que ese protocolo lo tienen que llevar a cabo conjuntamente porque "muchas veces el técnico del SCE no es psicólogo, mientras que yo sí lo soy, y puede que quien te esté dando el visto bueno sea una persona licenciada en Derecho y carezca de conocimientos en materia psicosocial". Por ello, solicitan crear mesas de negociación de cara a la elaboración de esos protocolos. "Se trata de un tema de comunicación", resume el experto, quien admite, por otro lado, que la consejera regional de Empleo, Políticas Sociales y Vivienda, Cristina Valido, "se ha mostrado siempre muy receptiva". "La verdad es que, por parte del Gobierno de Canarias vemos interés político", reconoce. Sin embargo, para José Ramón Moreno, es evidente que "hay cosas que mejorar".

Una plantilla con un 70 % de personas con alguna discapacidad

Los centros especiales de empleo son figuras creadas por la antigua Ley de Integración Social de los Minusválidos (actual LGD) para favorecer la inclusión laboral de las personas con discapacidad.

Su plantilla, a diferencia de otras empresas ordinarias, está formada como mínimo por un 70% de personas con algún tipo de discapacidad. Su objetivo es realizar un trabajo productivo participando regularmente en las operaciones de mercado y asegurar un empleo remunerado y la prestación de servicios de ajuste personal y social que requieren este tipo de trabajadores.

Es posible cumplir la Ley gracias a una serie de Medidas Alternativas vigentes en la actual Ley General de Discapacidad (previa solicitud de un Certificado de Excepcionalidad). La asociación ofrece los servicios de gestión y asesoramiento legal para el cumplimiento de la LGD a través de estas medidas:

  • Contratar un trabajador autónomo con discapacidad o un Centro Especial de Empleo para el suministro de materias primas, maquinaria, bienes de equipo o cualquier otro tipo de bienes necesarios para el normal desarrollo de la actividad mercantil. 
  • Contratar un trabajador autónomo con discapacidad o un Centro Especial de Empleo para la prestación de servicios ajenos y accesorios a la actividad normal de la empresa. 
  • Realizar donaciones a entidades sin ánimo de lucro que tengan como objeto la integración social de personas con discapacidad. 
  • La constitución de un enclave laboral, previa suscripción de un contrato con un Centro Especial de Empleo.
Objetivos:
Su principal apuesta tiene que ver con el desarrollo personal y social de todos los individuos vinculados a la asociación.   
  • Uno de sus firmes propósitos es velar por los intereses de sus trabajadores y el desarrollo de las habilidades y actitudes que le permitan la incorporación de buenos hábitos de vida.   
  • Organizar, promover y desarrollar la formación de los trabajadores de las empresas asociadas, según los informes de ajuste personal y social, suscribiendo los acuerdos que fueran oporturnos en este sentido.   
  • Propiciar la consecución de la plena eficacia técnica, comercial y económica, y por tanto la mejora de la competitividad de los Centros Especiales de Empleo asociados, en los diferentes sectores donde desarrollen su actividad. 
Todos estos objetivos surgen de la necesidad de defender y representar los intereses comunes de los Centros Especiales de Empleo canarios ante instituciones y organismos, tanto públicos como privados, otras asociaciones o federaciones empresariales o de cualquier tipo, a nivel tanto local, como autonómico, nacional o internacional. Y por defender a los trabajadores de las empresas asociadas, tratando de integrarlos en el mercado de trabajo ordinario con los mismos derechos y oportunidades, atendiendo a su ajuste personal y la formación continua de los mismos en materia de competencias transversales (comunicación. inteligencia emocional, redes sociales, tecnológicas, autoconocimiento...)