"Nuestro objetivo es rejuvenecer al Real Casino de Tenerife"

El doctor en Derecho y exdiputado del Partido Popular Miguel Cabrera  Pérez-Camacho acaba de ser elegido nuevo presidente del Real Casino de Tenerife, reemplazando al frente de la institución a José Alberto Muiños. Las líneas del programa que convenció al 60 por ciento de los socios con derecho a voto se centraron en "la participación, la transparencia, el compromiso y la mejora", así como en numerosas propuestas relativas a la reactivación de esta sociedad histórica de Santa Cruz por medio del incremento de actividades culturales, formativas y de ocio.

Promotor en su día, entre otras, de la Ley canaria de
Protección de Animales por la que se prohibieron los toros y las peleas
de perros en las Islas, que convirtió al Archipiélago en la primera
comunidad en prohibir los toros en 1991, se enfrenta ahora a cuatro años de compromiso por el futuro de este referente capitalino junto al resto de su junta directiva, de la que afirma sentirse muy orgulloso.

En esta entrevista a AtlánticoHoy expone su propósito personal de lograr incrementar el número de socios, especialmente entre los
jóvenes, acercándoles a la institución y ayudándoles a "comprender y amar al
Casino". A partir de enero comenzará una nueva etapa para el que fue conocido como el Casino de Los Caballeros.

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Parte de la fachada del Real Casino | RCTFE.COM

- Ha obtenido el 60% de los votos de las recientes elecciones a la presidencia de la institucción. ¿Esperaba ser el elegido?
"El olfato me decía que íbamos a ganar. Pero claro, el voto es secreto, nunca se sabe. Veía a los socios ilusionados con un cambio y un poco intraquilos con algunos de los proyectos planteados por los otros candidatos. Por lo tanto, no fue una sorpresa ganar."

- ¿Qué implica para usted ostentar su presidencia?
"Implica una responsabilidad, y también un placer y un honor. A veces, la vida te lleva por unos derroteros que nunca puedes predecir. Un grupo de socios me animó a que me presentara y me dije: para delante".

- ¿Qué cree que puede aportar a esta institución histórica?
"Realmente yo soy la cabeza dirigente, pero tengo una junta directiva que es magnífica. Estoy orgulloso de mi junta. Gente alegre, con ganas de moverse, y todos con un inmenso cariño hacia el Casino. Me siento arropadísimo con toda la junta directiva que me acompaña".

- ¿Cómo se encuentra la institución en la actualidad? ¿Qué necesidades primordiales plantea?
"Para empezar, vamos a intentar mejorar la tesorería con los nuevos arrendamientos que se avecinan. Eso ya implicaría un respiro importante para las finanzas del Casino. Por lo demás, no está respondiendo en este momento de hipotecas ni de nada que se le parezca, con lo cual no me voy a encontrar, intuyo, con una Tesorería en la que sobre el dinero, pero tampoco con una en la que falte. Uno de mis temores era que, en vistas de algunas declaraciones realizadas por la junta directiva saliente, nos metiéramos en operaciones que pudieran llegar a implicar unas cargas considerables para la sociedad".

"Si hay una sociedad liberal y abierta a todo el pueblo tinerfeño esa el Casino de Tenerife, por eso cuando la llaman 'elitista' digo que no"


- ¿Se refiere a la opción de comprar el área deportiva en los altos de Radazul?

"Está totalmente descartada. Los socios han dicho que no, claramente. El 70 u 80 por ciento de los socios lo son también del Náutico o de otras sociedades. ¿Qué necesidad de meternos en unas operaciones que, a la larga, pueden implicar agobios financieros cuando no hay necesidad ninguna?"

-Actualmente cuentan con unos 2.000 socios, ¿a cuántos aspira?
"No aspiramos a un número concreto, pero queremos, por supuesto, que aumente su número en forma de socio joven. Que se incorporen las nuevas generaciones. Cuantos más, mejor, pero sin poner un objetivo numérico".


"Vamos a intentar que el Casino rejuvenezca mediante la captación como socios de nuestros hijos y nietos. Ellos son los que tiene que tienen que llegar a amar al Casino como nosotros lo hacemos"

- ¿Y cómo captarlos?
"Vamos a multiplicar los eventos festivos pensando principalmente en los jóvenes. Mejorar todavía más la informática, el gimnasio, y las propuestas culturales. En materia de cultura somos una sociedad abierta a la sociedad de Tenerife. Totalmente abierta. Si hay una sociedad liberal y abierta a todo el pueblo tinerfeño esa el Casino de Tenerife, por eso cuando le dicen 'elitista' digo que no. Una cosa es la historia del Casino como la de la élite de la sociedad tinerfeña y otra cosa es que sea elitista en el sentido peyorativo del término. Es abierto, es generoso en sus manifestaciones culturales. Nadie puede decir que el casino de Tenerife le ha negado la entrada a una manifestación cultural. Y va a seguir en esta línea, por supuesto. Para atraerlos, vamos a bajar un poco la cuota de los jóvenes de
35 años para abajo. Vamos a intentar que el Casino rejuvenezca mediante
la captación como socios de nuestros hijos y nietos. Ellos son los que
tiene que tienen que llegar a amar al Casino como nosotros lo hacemos.

- ¿Cree que los jóvenes de hoy saben valorar la importancia del Casino?
"Tenemos que hacer una auténtica labor didáctica de lo que es el Casino, de lo que ha implicado para Tenerife el Real Casino, el Casino de los Caballeros, como también se llamó. Tenemos que hacer que lleguen a conocerlo, comprenderlo y amarlo, y se den cuenta de que esa es la herencia que les vamos a dejar. Tienen que ser cuatro años de captación, que los jóvenes encuentren utilidad a ir por el Casino, que se sientan en su casa, y que vean que es algo que hay que proteger y promover. Si es posible, y la disponibilidad de Tesorerría lo admite, vamos a establecer todavía más actividades que las que hay hoy, que son muchas. Estos cuatro años los considero como la etapa para captar a la juventud y rejuvenecer al Casino, dándoles las máximas facilidades económicas para que se incoporen a la sociedad".

Algunos de los objetivos de la nueva presidencia del Casino

  • Potenciar el objetivo del Real Casino hacia la juventud
  • Poner en valor la figura del socio, con algunos actos en exclusiva para ellos
  • Continuarán los convenios de colaboración y descuentos con otras sociedades tanto deportivas como de ocio
  • Crearán un ciclo cultural cada trimestre, proyecciones de cine, un club de lectura, préstamos de libros, etc
  • Realizarán mejoras tecnológicas y un salud de estudio amplio para la juvemtud, entre otras.
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Construcción del Casino de Tenerife | RCTFE.com

La sociedad más antigua de Santa Cruz

El nacimiento del Casino en 1840 no fue fruto de la casualidad. Se enmarca en unas coordenadas temporales de gran interés para el historiador: el advenimiento del régimen liberal. Durante las regencias de María Cristina y Espartero (1833-1843) y en especial el reinado de Isabel II /1844-1868), se dieron unas condiciones favorables para la creación de sociedades de cultura y recreo.
 
Originalmente se denominó Gabinete Literario y de Recreo. La noticia más antigua de su creación se la debemos al historiados Poggi y Borsotto: "Es la sociedad más antigua que existe en esta ciudad de Santa Cruz... Se creó en enero de 1840 en una sala de la casa núm. 4 de la Plaza de la Constitución, donde se reunían a tertuliar y a leer. Contó con cincuenta y dos socios fundadores que pagaban cuarenta reales de vellón de entrada y diez de cuota mensual".

Este edificio hacía esquina a la calle de la Candelaria o callejón del los Malteses. Posteriormente se incendió, levantándose en su lugar una construcción de dos plantas, conocida en su tiempo como Casa de Claveríe. Pero antes de que esto sucediese, la sociedad había mudado ya su sede dos veces. La primera ocasión tuvo como destino una casa vecina, la número dos de la plaza, el año 1850. Finalmente el 1860 se trasladaría al número 11 de la plaza, esquina a la calle de la Marina, a la edificación conocida como Casa Villalba parte del solar que ocupa el Casino actual.

El Gabinete de Lectura toma su nombre de Casino de Santa Cruz de Tenerife en 1849, cuando decide trasladar su sede. Con ello sigue una moda general en España, donde surgen en aquellos años innumerables instituciones recreativas bajo este epíteto. En 1935, con la inaguración del flamante Casino, la entidad cambia su razón social por la de Casino de Tenerife.