"El verano no es el momento ideal para hacer deporte"

Avanza el verano y, con él, lo hace el tiempo libre que ofrecen conjuntamente las vacaciones para aquellos que hayan decidido que el mes de agosto sea el de asueto. Pasa de la rutina laboral a poder elegir entre los pasatiempos opcionales para tratar de ocupar las 24 horas del día con entretenimiento, cuando no se está descansando o durmiendo.

Se haga lo que se haga, siempre es importante hacerlo de forma sana y nada es más importante en este aspecto que los cuidados del corazón. Por ello, en este nuevo artículo de ‘Agosto saludable’ queremos darte los mejores consejos para pasar lo que resta de tus vacaciones con una salud segura.

Este medio digital canario invitó a la voz autorizada de Pablo Domínguez, con 34 años de experiencia como cardiólogo entre el Hospital Puerta de Hierro de Madrid, el Hospital General de Albacete y el Hospital San Juan de Dios en Tenerife, y poseedor de una web para conocer en profundidad las claves del órgano más importante del cuerpo humano.

¿Cuáles son las claves para tener un corazón saludable en verano?
"Aunque se habla de muchos factores de riesgo que pueden influir en la salud, yo siempre digo que lo más importante es la dieta, la alimentación, porque secundariamente la alimentación influye en muchas cosas: en la hipertensión, la colesterolemia, la diabetes… Entonces, yo creo que la base tiene que ser siempre la alimentación. Uno de los fenómenos que se ha producido desde hace unos años es la obesidad y el sobrepeso. En eso influye mucho la dieta. Probablemente, si se llevase una dieta correcta y se redujese este problema de sobrepeso no habría tanta patología como la que hay actualmente. Indudablemente, siempre hay el enemigo número uno para el corazón, que es el tabaco y que hay que eliminarlo o reducirlo".

¿Cambiar las rutinas alimentarias en verano, como las horas o el tipo de alimentación, afecta?
"Todo influye, lo que pasa es que el organismo tiene sus mecanismos de compensación, pero no lo notas. Hay personas que cuando van del invierno al verano no notan cambios en el corazón ni en su sistema cardiovascular. Ahora, las personas más sensibles o con enfermedades, sí que lo pueden notar. Es muy frecuente que el calor en verano baje la tensión arterial y los pacientes que toman medicamentos para la presión noten un bajón arterial. En cuanto a la alimentación, lo que normalmente nos ocurre es que en el verano tenemos apetencia por otros tipos de alimentos, más frescos y que hidraten mejor. Apetece más comerse una ensalada que un plato de garbanzos. Ese cambio en el organismo de una persona normal no se va a notar de forma drástica, pero sí puede tener repercusiones indudablemente. La cantidad de sal que comes, de grasa... El que te encuentres más activo o decaído depende mucho de estos factores".

"Aunque se habla de muchos factores de riesgo que pueden influir en la salud, yo siempre digo que lo más importante es la dieta, la alimentación".

Luego, está la siempre importante clave del deporte para mantener un corazón sano. Pero, ¿cuáles son las recomendaciones en verano?
"El verano no es el momento ideal para hacer deporte. El deporte hay que hacerlo de otoño para delante. En verano hay que hacer algo de mantenimiento para no perder la forma, pero no barbaridades. El deporte sano es de ligero a modulado desde el punto de vista cardiovascular. No es hacer maratones, triatlones, subir montañas, el ciclismo de montaña… Eso no es sano desde el punto de vista cardiovascular. En contra de lo que mucha gente cree es un deporte de mantenimiento lo que le viene bien al corazón. El trotar, caminar… En esos casos, si lo haces durante el verano, tienes que tener en cuenta que la temperatura te va a hacer perder más líquido, más sodio, porque el sudor es salado y tienes que reponerlo. Lo ideal es reponerlo mediante bebidas isotónicas, porque si bebemos agua solo, y no reponemos el sodio, la concentración de sodio en la sangre cambia y eso produce trasiego de líquidos de las células para dentro y para fuera. Entonces, lo conveniente es hacer menos ejercicio, un poco menos, no hacer barbaridades, e hidratarse bien. Eso es lo fundamental.

En cuanto a la alimentación, la hidratación la aportan sobre todo las frutas, por lo que comer abundante fruta durante el verano es aconsejable. La verdura, las ensaladas, todo eso aporta mucho líquido, vitamina y minerales, y eso colabora en la reposición de lo que perdemos en el verano y durante el ejercicio".

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El cardiólogo Pablo Domínguez visitó la redacción de AtlánticoHoy | AH

¿Entre géneros hay algunas diferencias sustanciales sobre cómo puede responder un corazón ante determinadas situaciones de deportes o los consejos son propios para ambos géneros?
"Los consejos son generales para los dos sexos. Es verdad que hay diferencias, pequeñas diferencias fisiológicas. De todas formas siempre el hombre tiene un físico más portentoso, pero hay mujeres que están muy bien entrenadas y superan a muchos hombres. Físicamente se nota poca diferencia. Es verdad que cuando lees estudios salen diferencias en incidencia de problemas de enfermedades cardiovasculares entre mujeres y hombres, pero básicamente no se puede hablar de mucha diferencia. Podemos decir que hay igualdad entre los sexos".

Respecto al alcohol, que siempre aumenta su 'presencia' en verano, ¿cómo se conciencia a la sociedad sobre esos excesos tanto en esta época estival como a largo plazo?
"El alcohol, en general, se debe considerar malo. Es una droga y lo ideal es no tomar alcohol. La mayoría de los estudios que hay referentes al alcance demuestran que tomar alcohol produce cáncer y, cuanta más cantidad, más cáncer. Poca cantidad, también, lo mejor es no tomar nada. Desde el punto de vista cardiovascular, sin embargo, se sabe que beber poquita cantidad de bebidas alcohólicas, sobre todo vino y cerveza, mejora el sistema cardiovascular, previene la arterioesclerosis y esto da lugar a que se produzcan menos infartos, menos ictus, pero hablando de sobrepasarse con el alcohol, nunca deberíamos sobrepasarnos y en verano mucho menos, porque estamos expuestos a más sudoración, más vasodilatación, y en estas cosas interviene mucho el alcohol. La recomendación es: nunca te excedas con el alcohol. Si tomas una copita de vino o una caña, que hay quien dice que hasta tres cañas al día, no es malo. Una caña de cerveza repone también líquidos. Desde el punto de vista cardiovascular no es malo, pero globalmente hay varios estudios que dicen que beber alcohol no es bueno porque te produce otras cosas. Y en verano lo ideal es reducir. Te puedes tomar una caña o dos tranquilamente que no suele pasar nada, y yo creo que todos lo hacemos, incluso los médicos, pero luego las estadísticas hablan a largo plazo y uno no mira esas cosas. Tú no ves lo que te va a pasar a largo plazo".

Consejos alimenticios sobre qué evitar de Pablo Domínguez

El desarrollo de los países en todo el mundo ha conllevado la introducción de muchos alimentos nuevos, así como formas de preparación de las comidas que no existían antiguamente. El cuerpo humano no se ha podido adaptar convenientemente a todas estas novedades, por lo hay muchas comidas que son perjudiciales para nuestra salud.

Este es un hecho muy importante, que debes tener en cuenta si quieres seguir una dieta verdaderamente cardiosaludable. No debes salirte de estas recomendaciones, pues es frecuente que pensemos que un pequeño desliz en la dieta no va a tener consecuencias, pero muchas veces rompe todo lo conseguido en el día, máxime si estás intentando perder peso y grasa corporal. Por lo tanto, sigue estrictamente los siguientes consejos.

  • Rechaza la nata y salsas si no están elaboradas con productos sanos.
  • No debes comer carnes grasas ni embutidos.
  • Rechaza las carnes saladas, ahumadas o curadas.
  • Evita el pescado ahumado, desecado o en conserva.
  • Los mariscos, en general, deberías evitarlos, aunque puedes permitirte las almejas, berberechos y otros mariscos frescos con concha.
  • La leche y sus derivados (queso y yogurt) no debes comerlos sin no están desnatados y con bajo contenido en sal.
  • Las aceitunas son buenas, pero pierden sus propiedades beneficiosas si están en conserva con sal.
  • No uses los condimentos o sopas envasados.
  • No consumas los llamados "snacks", como son cacahuetes y otros frutos secos, así como patatas fritas, que vienen envasados y contienen grasas saturadas y sal.
  • En general, evita los productos enlatados, en conserva, excepto que sepas con seguridad que no contienen grasas saturadas, azúcar ni sal añadidos.
  • Las frutas en almíbar o confitadas contienen mucho azúcar añadido, por lo que no debes consumirlas.
  • Debes prohibirte toda la pastelería y bollería industrial.
  • No uses mantequilla, manteca ni tocino.
  • Las gaseosas, refrescos azucarados, cola, etc, te añaden más azúcar y calorías innecesarias, así que evítalos.
  • Rechaza las salsas comerciales, como de tomate, mahonesa, mostaza y ketchup, excepto que sepas que son de bajo contenido en grasas saturadas y sal.
  • Reduce la sal y el azúcar al mínimo.
  • El exceso de café es perjudicial, sobre todo para la presión arterial, así que limítalo.
  • No bebas bebidas alcohólicas de alta graduación.
Fuente: www.webdelcorazon.com

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