Salena, las mascarillas para frenar el coronavirus que ‘nacen’ de las flores en Tenerife

La crisis del coronavirus sigue su curso siendo España uno de los países más afectados del mundo. Los contagios y fallecidos crecen y Tenerife es la isla canaria que más sufre la pandemia. En estos momentos delicados, “estamos ante la peor crisis humana desde la Segunda Guerra Mundial”, afirmó Ángela Merkel, movimientos de solidaridad aparecen para llenar de esperanza a la ciudadanía. Uno de estas iniciativas es la que tiene lugar en el municipio del norte de la isla del Teide, Icod de los Vinos. De la mano de los hermanos Luis González, Magdalena y Sandra, una floristería se convirtió en taller de mascarillas, artículo tan necesario para frenar los contagios del coronavirus.

La floristería Salena, como el resto de empresas que realizan trabajos no esenciales se encuentra cerrada por Decreto del Gobierno de España. Sin embargo, la actividad no ha parado sino que ha cambiado a favor de ayudar a las personas. “Queríamos colaborar y salió la idea de hacer mascarillas. Hasta ahora llevamos unas 3.000 entregadas a distintos centros de acogida: Jesús de Nazaret, en El Sauzal, en Buenavista, a la policía de El Tanque, Los Silos y hasta a Segovia hemos enviado”, declara Sandra a atlanticohoy.com.

¿Cómo se hacen las mascarillas?

"Trabajamos desde nuestras casas, nos ayudan vecinos. Hemos utilizado las telas que normalmente en la floristería utilizamos para rematar los ramos de flores. Son de material de fibras. Somos unas treinta personas trabajando en jornadas de ocho de la mañana a ocho de la tarde. Nos hemos repartido las tareas. He formado como un taller, uno corta, otro pega. Hemos hecho mascarillas cosidas y con silicona. No teníamos ni idea de cómo realizarlas, pero entramos en la aplicación de Youtube, vimos tutoriales y nos pusimos en marcha”, afirma Sandra, que quiere agradecer a las siguientes empresas su ayuda al suministrarles materiales: Barbería, peluquería y estética Grupo MFJ, La Rosquetería y la dulcería La Guinda.
Floristería Salena

Parte del equipo de la floristería Salena | CEDIDA

Es momento de ayudar

“Un rollo de tela me sale quince euros y hemos gastado treinta rollos pero no me importa, lo que queremos es ayudar. Siempre somos personas que hemos estado en actividad en la floristería y no me gustaba verme parada. Teníamos que hacer algo para ayudar. Nos concentramos en la producción, veo las menos noticias posibles, las justas y necesarias. Si todos ponemos un grano de arena solucionamos el problema”. Sandra ha mandado a parar la producción porque ya no recibe llamadas pidiendo mascarillas pero tiene como unas 400 esperando por entregar. “Vecinos han venido a pedirme y quieren incluso pagarlas pero yo les digo que no, esto es una donación. A nivel personal siento satisfacción de estar ayudando, me dan ánimos y yo animo a las personas que trabajan conmigo. Me llaman monjas para agradecer lo que hacemos, no puedo explicar lo que se siente con palabras”.
Floristería Salena dio un paso al frente desde la humanidad y la solidaridad. Por desgracia no son tiempos de regalar flores, pero desde las casas de Icod de los Vinos se trabaja a destajo para salir cuanto antes de la difícil situación sanitaria que se vive a causa del coronavirus.
MAscarillas

Mascarillas preparadas para su distribución | CEDIDAS