Oltra regresa con obligaciones

José Luis Oltra regresa al Heliodoro en una situación de máxima exigencia: obligado a lograr la primera victoria del curso para sacar al Tenerife de la zona de descenso. El empate logrado en Córdoba en lo que fue su reestreno como técnico blanquiazul se ha revelado insuficiente y no ha despejado dudas. Y la modificación del dibujo táctico, para jugar con cinco defensas, genera recelos.
 

El técnico podría dar descanso a Nano, quien “debe centrarse y serenarse para recuperar su mejor versión”

Los números sólo son posiciones de partida en el sistema. En mis equipos solemos jugar con cuatro atrás, pero por las características de algunos jugadores elegí el 5-3-2”, explicó Oltra, quien insistió en que su idea es “tener criterio con el balón, llevar la iniciativa y presionar más en ciertas zonas del juego”. “Yo no voy a poner un sistema que no encaje con la plantilla”, zanjó. 

“He vivido con otras convicciones, pero siempre estoy dispuesto a cambiar cosas y a acoplarme a los jugadores que tienes, las necesidades propias y las del rival”, explicó el técnico, quien podría suplir al sancionado Luis Pérez por Cámara o por Suso si quiere salir con una versión más ofensiva. Además, podría dar descanso a Nano, quien “debe centrarse y serenarse para recuperar su mejor versión”. 

Oltra detecta un “exceso de responsabilidad en Nano”, pero no tiene “la fórmula correcta” para sacar su mejor juego. “Si lo dejas fuera, explicándoselo para que se quite la ansiedad y darle confianza, nunca sabes si tendrá resultado. Es uno de los fichajes que más ha llegado con esa responsabilidad excesiva. Tiene unas ganas desmedidas, pero ante el Córdoba no entendió el partido”. 

Este “problema psicológico” del delantero tinerfeño se puede extender a la plantilla, “pues hay un exceso de responsabilidad y demasiadas ganas a nivel individual de demostrar que son buenos futbolistas”. Y aunque pide tiempo para introducir sus matices, sabe que “no tenemos mucho margen y hay que ganar como sea”. “En casa debemos hacernos fuertes”, recalcó.
 

“Volver a dirigir al Tenerife en el Heliodoro es especial, pues para mí ha sido el equipo en el que más tiempo he estado y al que tengo un cariño distinto”, dijo el técnico, quien también aclaró que no quiere “vivir del pasado, pues es una historia nueva, personal y colectivamente. Sabemos que la afición va a respaldarnos e intentaremos aislarnos de la clasificación o de los números”. 

Y debe hacerlo, porque el Tenerife sigue en zona de descenso, aún no ha ganado en lo que va de curso y suma un triunfo en sus quince últimas apariciones oficiales. Lo hará “con una idea de juego similar a la de Córdoba”, pero mejor ejecutada: “En la parcela defensiva estuvimos compactos, solidarios, intensos e hicimos un buen trabajo, pero con el balón estuvimos regular tirando a mal”. 

Será la trigésima visita del Cádiz al recinto capitalino. Un duelo histórico en el que los blanquiazules cuentan con un bagaje positivo: 19 victorias, 6 empates y 4 derrotas. El último precedente concluyó con un empate (1-1), el cual lo logró Juan Villar en los instantes finales. Salvando así un punto para los suyos. 

El encargado de impartir justicia será el colegiado Aitor Gorostegui Fernández-Ortega. El trencilla vasco arbitrará por quinta ocasión a la entidad tinerfeña. Especial recuerdo se guarda de la última coincidencia; ya que pese a caer derrotados ante el Nástic, se clasificaron para los playoff de ascenso a Primera División.