"Si los extranjeros vienen a practicar estos deportes y a conocer las islas es por algo"

Que Tenerife tiene sol y playa lo saben hasta en Siberia. Que tiene senderos y turismo rural lo saben en toda Europa… Y por supuesto el turismo de salud. ¿Pero sabían, los más aventureros, la maravillosa red de barrancos que tiene la Isla para practicar una de las actividades al aire libre de turismo activo que más está creciendo, como es el rapel?

Hablamos con Santiago Florido, fundador de Nivaria Extremo y guía de barranquismo, con un curso internacional de descenso de barrancos, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, con especialidad deportiva en Deportes de Montaña y Deportes en Medio Natural.

¿Cómo está el negocio en Tenerife y cómo se mueve en verano concretamente?
Tenemos una actividad que está en auge, muy de moda, y es una actividad que físicamente no requiere de un esfuerzo como puede ser la escalada y eso, quieras que no, acerca también a la gente que tiene una menor condición física. Es una técnica muy sencilla, pero nos la jugamos también. Tenemos muchísimas seguridad, hay que hacer las cosas con cabeza y con gente que sea experimentada. Animo a la gente que lo practique, pero con empresas registradas o clubes de la Federación de Montaña. Que no vayan por libre. Hay situaciones en las que hay que realizar un rescate y bueno, hay que tener unos conocimientos previos. Respecto al verano, el 90% de los clientes es de turismo extranjero, pero también nacional. Hacemos también actividades con residentes canarios, pero casi toda la población que nos llega es población externa. Lo más lejos que nos han llegado es de Nueva Zelanda y Hawai. Tenemos una actividad que está en auge, nos puede permitir trabajar y vivir de esto y ahí estamos, una empresa joven de dos añitos y estamos ahora recogiendo los frutos de estos dos años de sacrifico".

¿Qué ofrece la orografía tinerfeña para la realización de esta actividad al aire libre?
"Supongo que ha cambiado la mentalidad del turismo gracias a la buena campaña de Gobierno de Canarias y del Cabildo de Tenerife que intentan vender, no solo el sol, la playa y los hoteles, sino que intentan vender actividades, esas joyas que tenemos en las Islas Canarias y, sobre todo, el tema de los parajes naturales que tenemos, con varios parques nacionales. Nosotros estamos basados en Tenerife y es una isla que, como quien dice, es un barranco. Tenemos más de 90 barrancos a realizar, aunque es verdad que nosotros hacemos los más comerciales, que son los más divertidos. Solemos hacer barrancos de agua y secos. El turismo ya no viene por el sol y la playa. Viene a conocer las costumbres y conocer más en profundidad la isla".

"Tenemos más de 90 barrancos a realizar, aunque es verdad que nosotros hacemos los más comerciales, que son los más divertidos. Solemos hacer barrancos de agua y secos. El turismo ya no viene por el sol y la playa. Viene a conocer las costumbres y conocer más en profundidad la isla"

¿Y qué es más bonito y divertido para los clientes: de agua o secos?
"Aquí tenemos varios barrancos de agua y varios barrancos secos. Hay empresas que lo venden como barrancos de iniciación o avanzados. Yo no los clasifico así. Sí es verdad que los clasifico en condición física, un nivel medio, más que nada porque los barrancos que hacemos no son difíciles en sí, pero las salidas, físicamente, sí que son un poco duras. Avisamos al turista que son barrancos un poco fuertes y a lo mejor requieren dos horas de caminata previa o posterior al barranco. Los más divertidos son los barrancos de agua. Aquí tenemos barrancos de agua que son verdaderos parques acuáticos, que estamos combatiendo con el Siam Park, (ríe) y la verdad es que la gente no se lo espera. Ni la gente de aquí. Cuando hacen la actividad dicen que no se hubieran imaginado en toda su vida que este lugar estuviera aquí, en Tenerife. Carrizales, el barranco que más hacemos, tiene muchísimos saltos, casi 14, de los cuales unos seis se pueden hacer con cuerda o se pueden hacer saltando, tiene toboganes… Es una maravilla. Tiene muchísimas piscinas por las que puedes ir nadando y tienes que ir avanzando. Esos barrancos son más típicos de Huesca, de Lérida, Pirineos…que es donde realmente hay agua y es la meca del barranquismo en España. Aquí, gracias a que los tenemos, los podemos usar. No son barrancos de ríos, no son naturales, son galerías que desaguan el agua en el barranco, se recoge. Los barrancos secos suelen ser todos los de la cuenca sur de la Isla, aunque también hay en La Orotava, como el barranco de Los Arcos, que es una preciosidad, un barranco con unas formas espectaculares".

¿Qué les dirías a los que tienen miedo de realizar la actividad para que aventurasen y probasen el rapel?
"Es sencillo. Yo llevo a gente que no ha practicado rapel en su vida, tanto a Lomo Morín, que es un barranco que tiene cinco cascadas, desde los ocho a los 39 metros, o incluso Carrizales, que es un barranco que físicamente es fuerte pero no precisa de una técnica muy específica ni que la conozcas. Poco a poco. Vas avanzando por el barranco y aprendiendo la técnica del rapel. Les animo porque la isla tiene muchísimos lugares desconocidos. La gente no conoce nuestras islas. Prefieren conocer el exterior que las joyas que tenemos. Si los extranjeros vienen a practicar estos deportes y a conocer las islas es por algo".

Santiago Florido, guía de barranquismo

Santiago Florido, guía de barranquismo | NIVARIA EXTREMO

¿Quién prueba el rapel, suele repetir?
"La verdad es que sí. No he tenido ninguna mala experiencia de ningún cliente. Todas han sido buenas. Siempre repiten. Si no hacen un barranco hacen otro, o el mismo. Incluso, los vuelven a hacer con otros amigos porque son divertidos. Si no son extranjeros, sino residentes, siempre repiten, con una actividad o con otra".

¿Hay grados de dificultad?
"Yo no los clasifico como grados de dificultad. Les digo si uno es físicamente un poco más exigente o menos, en este tienes que caminar… pero son todos igual de divertidos. El otro día me vinieron unos turistas belgas y no iba a llevarlos a uno de iniciación y luego otro avanzado, sino que van progresando por dentro del barranco y van aprendiendo la técnica hasta el último rapel que es el más difícil, pero siempre con medidas de seguridad, ponemos una cuerda simple y una doble por si hay que lanzarla. Hay suficientes técnicas de seguridad. Todo lo que hacemos es con seguridad. No nos la jugamos. Con un accidente en esta empresa yo cerraría las puertas. Trabajamos bien, con cabeza, con profesionalidad, y es lo que intentamos seguir".

"No he tenido ninguna mala experiencia de ningún cliente. Todas han sido buenas. Siempre repiten. Si no hacen un barranco hacen otro, o el mismo. Incluso, los vuelven a hacer con otros amigos porque son divertidos. Si no son extranjeros, sino residentes, siempre repiten, con una actividad o con otra"

¿Cuáles son los consejos que das antes del primer descenso de un grupo que se está iniciando?
"El primero: diviértanse. El segundo: hagan lo que yo les diga, por favor. Respeten mis indicaciones, lo que es fundamental. Y lo tercero, no hay que desconfiar de las indicaciones porque está medido. Un esguince de tobillo es una cosa fortuita, pero siempre con respeto a la naturaleza, que estamos en parajes naturales de especial protección. Hacemos las actividades en consonancia con la naturaleza y pedimos que la respeten".