Málaga, ciudad con arte

    La definición actual de museo que figura en los estatutos del ICOM fue aprobada en Viena el 24 de agosto de 2007, entendiendo que:
   Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.
Las instituciones culturales españolas han sido objeto de una profunda transformación en los últimos veinte años, que ha dado a lugar al diseño y construcción de modernos y competentes edificios ejecutados por arquitectos de firma, internacionales que posicionan a las ciudades en donde se erigen, en el ranking de las más importantes a nivel internacional en lo que a arquitectura de museos se refiere.
De esta operación cultural han sido objeto, Málaga. Esta ciudad española con 600.000 habitantes, posee una admirable oferta museística, que ha incrementado en los últimos años un 127% sus visitantes alcanzando los 3,5 millones. En este sentido, esta ciudad es un ejemplo a seguir en turismo cultural con respecto a otras, como Santa Cruz de Tenerife, en donde este target, es casi inexistente. ¿ Por qué las instituciones no concentran sus esfuerzos en incrementar sus visitantes no residentes y extranjeros?
Treinta y seis museos, conforman circulo artístico de la capital malagueña, cuyos marcos teóricos y conceptuales definen dentro de la museología española, los programas artísticos y su difusión en la sociedad, a partir de los canales y de las herramientas que le son del alcance a cada una de éstas. Museos, como El Centro Pompidou, el Museo Estatal Ruso de Málaga, la Casa Natal de Picasso, el Museo Picasso, el Museo Carmen Thyssen, El Centro de Arte Contemporáneo, la Térmica, así como el Museo de Málaga, son el ejemplo de modernidad tanto en el  diseño arquitectónico, como en la confluencia de una serie de aspectos, tales como  la representatividad, el emplazamiento y la presentación de sus colecciones. 
La voluntad y la conciencia de patrimonio de una ciudad, es la principal estrategia para potenciar la cultural como eje vertebrador e  imagen de la urbe, creando así un entorno privilegiado foco de visitantes y generador de la economía.