Luisa Chico: "En Brandán me inspiré en la vida de nuestros aborígenes"

Tubigú

Hace 15 años, a Luisa Chico, entre fogones y con las manos en un potaje, lo sobrevino una idea. Un personaje. Un germen que, tres lustros después, ha podido sacar a la luz del mundo de la literatura y que invita a viajar por una Canarias de fantasía de la mano de Adal, su protagonista -y que no fue ese personaje de su primera inventiva-.

Una fantasía en la isla de 'Brandán', título de esta novela, que es la segunda en su bilbiografía y la octava publicación que Luisa Chico saca al uso del lector. Poemarios y ensayos completan el extenso trabajo de esta escritora empedernida que fue fundadora y presidenta de ACTE -sigue colaborando en la actualidad- y que, además, fundó y estrenó durante la pandemia la revista cultural Tamasma.

¿Cuál es la historia de Brandán?

"Yo la escribí hace como 15 años, lo que era una novela muy extensa y costosa de editar y se quedó guardadita. A principios de año me decidí a sacarla y cuál sería mi sorpresa que llegó el coronavirus y nos la frenó un poco. Pero gracias a Dios va saliendo y feliz".

Idea de Brandán

"Es curioso. Para mí resultó una confirmación de que el autor, la mayoría de las veces no es el que decide lo que escribe. Los personajes llegan de pronto a tu cabeza y la historia se va construyendo sola. En mi caso, el primer personaje, que se llama Otto y es un duende chiquitito, apareció un día en mi cabeza cuando yo estaba en la cocina haciendo un potaje. Desmitificamos un poco la idea del escritor enclaustrado y concentrado en su trabajo. Bajé el fueguito con el que estaba cocinando, me fui al ordenador y escribí ese personaje y volví a mis tareas. A lo largo del día aparecieron seis personajes más: Duendes, gnomos, enanos y elfos. Y ese fue el inicio de la historia".

El protagonista, Adal

"Adal es un joven palmero que trabaja en el Observatorio del Roque de Los Muchachos. Bastante acomplejado, celoso y que está pasando por un momento muy difícil de su vida. Por circunstancias, aparece en otro lugar que desconoce y se ve rodeado de elfos. Y ese sitio es Brandán, en una zona que se llama Harán".

¿Y qué es Brandán?

"Es San Borondón. Una isla fantasma. Yo quería ambientar la novela en Canarias, pero como es una novela fantástica no quería ambientarla en una isla concreta. O me inventaba una isla más o utilizaba la que ya está".

Impulsar Canarias para contar historias

"La novela realmente es un paseo por Brandán. Acompañando a Adal, vas conociendo a los personajes, las ciudades y las aldeas. Conociendo sobre todo la forma de vida brandiana, que me inspiré sobre todo en la forma de vida de nuestros aborígenes, los canarios prehispánicos. Pensando en hacer llegar un poco algunas pinceladas de la historia de Canarias a través de una novela, que es más ameno de leer que un libro de historia para los que no son amantes de los libros de historia".

La incursión de la pandemia en los planes de publicación

"Otra de las cosas que suelo hacer con mi obra es que hago presentaciones de la novela en las cuatro esquinas de las siete islas y porque me gusta le trato directo con el lector, el que se aproxima y comentarlo con esa persona. Eso me lo impidió la pandemia, porque el libro iba a ser presentado en abril. Esta vez no me quedó más remedio que contratar a una distribuidora y que los repartiera por las librerías, principalmente para quitar las cajas de casa.

Por lo menos he recibido a amigos para charlar un rato en casa".

¿Por qué hay que leer Brandán?

"Si eres canario o vives en Canarias y desconoces la historia antigua de nuestros aborígenes, tienes que leer Brandán. Probablemente, la lectura de la novela te lleve a buscar más información en libros que hablen de la historia de nuestros aborígenes".

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