Los elementos raros, causa posible de tumores cerebrales

Un estudio realizado por investigadores de las Universidades de Bucarest y Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) con 47 pacientes en Rumanía señala que los metales pesados y los elementos raros empleados en la alta tecnología pueden estar implicados en los tumores cerebrales.

El estudio, publicado por la revista "Journal of Environmental Health Research" y divulgado este lunes por la ULPGC, explica que los tejidos tumorales de esos pacientes se encontraron trazas de 47 elementos químicos de ese tipo y que casi la mitad de ellos, 22, estaban presentes en más del 80 por ciento de las muestras.

"Los niveles sanguíneos medios de cadmio, plomo y níquel fueron más altos que los valores de referencia (1,14, 53,3 y 2,53 ng/ mL). El gadolinio y el tantalio mostraron concentraciones significativamente más altas entre los casos", apunta este trabajo.

El estudio, publicado por la revista "Journal of Environmental Health Research" y divulgado este lunes por la ULPGC, explica que los tejidos tumorales de esos pacientes se encontraron trazas de 47 elementos químicos de ese tipo y que casi la mitad de ellos, 22, estaban presentes en más del 80 por ciento de las muestras

Sus autores recuerdan que hace ya tiempo que se viene sugiriendo que los metales pesados tienen algún tipo de relación con el desarrollo de los tumores cerebrales. Sus conclusiones apuntan a que lo mismo puede decirse de "otros elementos comúnmente utilizados en dispositivos de alta tecnología" y de las llamadas "tierras raras".

A falta de más investigación sobre cuál puede ser esa implicación, este trabajo ya demuestra que este tipo de elementos químicos atraviesan la barrera de los vasos sanguíneos y entran en el tejido del cerebro.

La ULPGC subraya que "tanto por el número de elementos analizados, 47 pacientes (26 con tumor cerebral y 21 sanos), como por el tipo de muestra estudiada, ya que "por su naturaleza y origen, los tejidos cerebrales humanos son de acceso muy restringido, el estudio resulta muy novedoso".

Sus autores recuerdan que hace ya tiempo que se viene sugiriendo que los metales pesados tienen algún tipo de relación con el desarrollo de los tumores cerebrales. Sus conclusiones apuntan a que lo mismo puede decirse de "otros elementos comúnmente utilizados en dispositivos de alta tecnología" y de las llamadas "tierras raras"

"Poco se sabe acerca de otros elementos con los que estamos en contacto diariamente y que parecen ser capaces de atravesar la barrera hematoencefálica, llegar al cerebro y tener algún tipo de efecto sobre la homeostasis del sistema nervioso central. El estudio propone nuevas hipótesis que deberán ser comprobadas en la clínica asociada a esta patología", añade la universidad.

El trabajo está suscrito por cinco miembros del Instituto Universitario de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias de la ULPGC (Octavio Luzardo, Manuel Zumbado, Ángel Rodríguez Hernández, Luis Domínguez Boada y Luis Alberto Henríquez Hernández), junto a otros cinco científicos rumanos (Laura Gaman, su primera firmante, Mugurel Petrinel Radoi, Corina Elena Delia, Irina Stoian y Marilena Gilca).