Los 'cinco grandes' y la visita del Sevilla

El fútbol recuperó el protagonismo en la Isla durante 1924 de la mano del 'nuevo' Tenerife, en un tiempo en el que surgen competiciones como las copas Lucana y Suprema y se da continuidad al Medallón Sixto Machado. Además, se gesta una rivalidad cada vez mayor entre los 'cinco grandes' del fútbol local: Tenerife, Real Unión (Fomento), Salamanca, Hespérides e Iberia, equipo del barrio del Toscal en el que jugaba el mítico Rafael Morera y que pondría fin a casi dos años de imbatibilidad del Tenerife ante conjuntos locales.

Por el camino, el presidente Marío García Cames, consul de Uruguay, es destinado a Pernambuco (Brasil), lo que le obliga a dejar el cargo en manos del ingeniero Juan Muñoz Pruneda, que dará un impulso a la construcción de un nuevo estadio en la avenida de San Sebastián, al quedarse pequeño Miraflores, en especial con la celebración de algunos encuentros amistosos ante equipos peninsulares. Así, el gran atractivo del año 1924 fue la visita en el mes de agosto del Sevilla, que ya era un grande del fútbol nacional.

Fundado en 1905, el Sevilla ya había ganado siete ediciones del campeonato regional y se dejaba ver en la Copa del Rey, donde había sido dos veces semifinalista. Ese curso había caído en cuartos de final, pero ante el futuro campeón: el Real Unión de Irún, que en la final se impuso al Real Madrid. Además, el equipo andaluz tenía una delantera de lujo, la llamada 'línea del miedo': Escobar, Spencer, Kinké, León y Brand. Y la fama del equipo hispalense creció cuando se supo que había terminado invicto su gira por Gran Canaria.

Santa Catalina, Marino (dos veces), Gran Canaria y Victoria no habían podido con el Sevilla, por lo que la anunciada visita del equipo andaluz a Tenerife generó gran expectación y se vendieron miles de abonos para los tres partidos previstos, “muchos a mujeres y forasteros”. Entonces se recibió en la sede del club un telegrama que avisaba de la cancelación del viaje... y Muñoz Pruneda, viajó a Gran Canaria y salvó la gira (reducida a dos partidos) tras aceptar como árbitro al mánager del equipo andaluz, el ex futbolista Ángel Villagrán.

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Formación del CD Tenerife del año 1924.

En las dos citas rebosó Miraflores. Lo contaba Pérez Minik en 'Gaceta de Tenerife': “Lleno de gente el graderío de nuestro campo de fútbol, que en su pequeñez es insuficiente para recibir el formidable peso que se le viene encima. Las maderas crujen, implorando una caritativa ayuda, pero el público, sordo a esta imploración, sigue subiendo y trepando, molestando a otro público ya acomodado, para bien acomodarse él”. Un detalle propio de la época: el Tenerife vistió de rojo para dejar al rival su blanco habitual.

En el primer partido, el Tenerife [Baudet; Bello, Arocha; Castellano, Cárdenes, Barroso; Rorres, Ramos, Raúl Molowny, Graciliano Luis y Pérez] perdió 3-4 con goles de Molowny (2) y Graciliano Luis para los locales, mientras Spencer (3) y León marcaron para el Sevilla, que en los minutos finales aprovechó la lesión de Molowny para voltear el marcador. Tres días más tarde, el Tenerife arañó un empate (0-0) tras una exhibición de Baudet. No ganó, pero demostró que podía liderar el fútbol insular.