Los auditores buscan cambios que garanticen el atractivo de la profesión

La auditoría es un negocio de personas, por lo que su grado de
atracción de jóvenes bien preparados es esencial para mantener los estándares de alta calidad necesarios. Los auditores son conscientes de la necesidad de promover cambios que garanticen el atractivo de la
profesión. Esta es una de las conclusiones que obtiene Accountacy Europe (AcE) del estudio 'Cómo hacer que la profesión de la auditoría siga siendo atractiva'. AcE es una Asociación Europea que agrupa a más de un millón profesionales de la auditoría de la que el Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España (ICJCE) es miembro, según explica en un comunicado la propia institución.

AcE ha realizado una serie de entrevistas a estudiantes, auditores
jóvenes, socios de firmas grandes, medianas y pequeñas, organismos profesionales, clientes de despachos, representantes de inversores, reguladores, instituciones europeas, emisores de normas y académicos para conocer los problemas que tiene el sector y dar una respuesta a las necesidades de la profesión. 

Una de las preocupaciones que afectan al sector es el proceso de
acceso al examen oficial para ser auditor ROAC. Esta prueba supone una gran dificultad porque tiene lugar cuando el auditor ya está trabajando y se encuentra bajo una presión de tiempo considerable. Además, tiene unas tasas de fracaso relativamente altas en los exámenes profesionales, lo que supone un prejuicio para algunos potenciales candidatos, porque perciben esta prueba como un proceso oneroso y son reacios a iniciarlo. 

Los profesionales jóvenes ven que esta inversión tan alta tiene un
retorno bajo, especialmente si se compara la auditoría con otras profesiones no reguladas como la asesoría o la consultoría, entre otras. AcE extrae de la encuesta que existe una necesidad por encontrar un
equilibrio entre la exigencia de los requerimientos para incorporarse a la profesión y el asegurar que los mejores profesionales no son desalentados para convertirse en auditores. 

La regulación como factor desincentivador  
La evolución de la regulación está favoreciendo el desarrollo de una mentalidad de cumplimiento que puede actuar como un factor desincentivador de los estudiantes y de los profesionales jóvenes, que pueden ver el trabajo del auditor como un mero ejercicio de marcar casillas con un reto intelectual limitado. Las firmas de auditoría, los organismos profesionales y los reguladores deberían trabajar unidos para encontrar el equilibrio adecuado entre demostrar cumplimiento y aplicar el juicio profesional con el fin de alcanzar el objetivo último, la calidad de la auditoría. 

Iniciativas planteadas por las firmas de auditoría  
Las firmas de auditoría están llevando a cabo iniciativas para resolver estos problemas y hacer que la profesión siga siendo atractiva. Los despachos cada vez son más flexibles y han desarrollado nuevas formas de satisfacer las demandas de conciliación familiar. 

También consideran que las nuevas tecnologías juegan un papel
importante y van a hacer que los profesionales del futuro se puedan fijar más en temas sustantivos y en aplicar el juicio profesional, eliminando muchas de las tareas mecánicas y de cumplimiento actuales. La tecnología se ve como un medio para mejorar la calidad de la auditoría y no solo la eficiencia. Sin embargo, también se ve como una amenaza en la relación con el cliente, ya que exige menos contacto con él. 

Las firmas de auditoría, los organismos profesionales y los
reguladores deberían trabajar unidos para encontrar el equilibrio adecuado entre demostrar cumplimiento y aplicar el juicio profesional
con el fin de alcanzar el objetivo último, la calidad de la auditoría.