Londres mantendrá la "estructura legal" de la UE en la transición del "brexit"

El Reino Unido espera mantener intacta la "estructura legal" de la Unión Europea (UE) durante un periodo de transición de dos años tras su salida del bloque, afirmaron en una carta conjunta dirigida a los empresarios británicos el ministro de Economía, Philip Hammond, y el del "brexit", David Davis.

Ambos ministros, junto con el titular de Empresas, Energía y Estrategia Industrial, Greg Clark, aseguran en la misiva que no se producirán cambios abruptos en las condiciones para comerciar con el resto del continente, sino que habrá una "continuidad" en el marco legal.
La primera ministra, Theresa May, ya ha avanzado que espera pactar con Bruselas una fase de implementación que se activaría tras haber abandonado de forma oficial la UE, previsiblemente el 29 de marzo de 2019.
La intención del Reino Unido durante ese periodo es "imitar la amplitud de los actuales acuerdos, desde el comercio de bienes, hasta agricultura y los servicios financieros"·, señala la carta de Hammond, Davis y Clark.
"Eso significa que todas las empresas, grandes o pequeñas, podrán continuar comerciando con la Unión Europea como lo hacen hoy, hasta que sea el momento de acometer los cambios necesarios para la futura relación", señala la misiva.
Esa carta conjunta supone una muestra de unidad entre Davis, uno de los miembros más euroescépticos del Gobierno de May, y Hammond, que molestó esta semana al sector más favorable al "brexit" del Partido Conservador al decir en Davos (Suiza) que el Reino Unido debe mantenerse lo más cerca posible de la UE tras su salida del bloque.
Según revela hoy el diario "The Times", las diferencias de opinión dentro del Gobierno han llevado a la primera ministra a suspender la preparación de un discurso que preveía ofrecer el mes que viene para establecer sus prioridades de cara a la última fase de las negociaciones con Bruselas.
El periódico asegura que las palabras de Hammond en el Foro Económico Mundial han provocado "furia" entre los conservadores eurescépticos, y May teme que las divisiones internas de su gabinete sean "irreconciliables".
Al debate sobre la futura relación entre Londres y Bruselas se sumó hoy un comité de la Cámara de los Lores, con un informe en el que alerta de un "deterioro de la estabilidad financiera" si no se otorga permiso a los bancos para operar sin restricciones a ambos lados del Canal de la Mancha.
La primera ministra, Theresa May, ya ha avanzado que espera pactar con Bruselas una fase de implementación que se activaría tras haber abandonado de forma oficial la UE, previsiblemente el 29 de marzo de 2019.
"Un mercado de capitales abierto y globalizado interesa tanto al Reino Unido como a la Unión Europea", señala el comité de Asuntos Financieros Comunitarios, que advierte sobre las consecuencias negativas que podría conllevar la "fragmentación" del actual sistema bancario europeo.
El comité de los Lores llama además a acordar un acuerdo de transición para amortiguar las consecuencias del "brexit" para los negocios.
En ese terreno, el diario "The Telegraph" asegura hoy que funcionarios británicos negocian "en secreto" con Bruselas que esa fase de implementación dure tres años, en lugar de los dos que se ha marcado como objetivo la primera ministra.
Según el periódico, altos funcionarios del Ejecutivo consideran que dos años es un periodo demasiado corto para implementar todos los cambios que requerirá el "brexit".