"La población canaria está cogiendo un ritmo bastante acelerado"

En el año 2017, se publicó el dato de que Canarias superaba la media nacional y mundial de casos por depresión o ansiedad. Todo ello en una tierra que, paradójicamente, vive de la etiqueta del ‘aplatanamiento’, la tranquilidad y el relax.

En atlanticohoy.com no queremos que estos datos de problemas de salud se queden en el olvido y hemos hablado con Juan Jesús Aznárez, Especialista en Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y Terapias Familiares. Desde su experiencia en el sector y su trato directo con afectados, busca compartir las probables causas y cuáles son los mejores cauces para lograr en el tiempo reducir unas cifras que no van acorde con la fama de las Islas.

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Juan Jesús Aznárez | CEDIDA

El año pasado salió el dato de que Canarias supera la media mundial en personas con ansiedad y depresión, ¿a qué puede deberse?

"Si no recuerdo mal, España está también por encima de la media mundial, lo que Canarias está un poquito por encima todavía. Esto se debe a múltiples factores: nivel laboral, las crisis, culturales. También el ser un territorio más apartado, que nos hace tener diferencias de particularidades; no solo de clima, sino de acceso a diferentes tipos de ayudas, transporte, etc, que por un lado el Gobierno se ocupa de que ciertas cosas estén más o menos trabajadas, pero hay otras que quedan por mejorar. No sabría decirte una característica concreta, porque creo que no hay ninguna que dijera exactamente que por esto es por lo que en Canarias hay más depresión". 

¿Por qué ocurre esto en el Archipiélago cuando existe el estereotipo de que aquí vivimos a un ritmo menor, más tranquilo?

"Ciertamente podría sonar paradójico. Igualmente, sin nos ponemos a mirar aspectos de la cultura canaria, sin ir más lejos, a las mujeres de antes en el pueblo con sus lutos. Esas mujeres sufridoras haciendo, haciendo y haciendo y que nunca es suficiente y siempre desde la pena… También tenemos en nuestra cultura factores que nos llevan a gestionar los aspectos más psicológicos o emocionales de la vida con cierto déficit. Vivimos más tranquilos o a lo mejor podríamos hablar de que hay un nivel de estrés un poco más reducido, pero yo diría que hoy en día ni eso, ya que se ha globalizado mucho. Puede que vayamos a un ritmo más suave en ocasiones, pero en general la población está cogiendo un ritmo bastante acelerado". 

No sabría decirte una característica concreta, porque creo que no hay ninguna que dijera exactamente que por esto es por lo que en Canarias hay más depresión. 

¿Qué soluciones hay y a qué plazos?

"Tienes que ir siempre al medio y largo plazo, porque en el corto no hay nada ni nadie que cambie eso. Ni siquiera cuando a alguien le toca la lotería dura demasiado ese bienestar, es temporal. No por conseguir más dinero de se van a terminar todos los problemas, pero desde luego que ayuda, aunque no es por ahí. Todo parte de la educación, de la sanidad, de que todos los colectivos profesionales estén cada vez más preparados para que la atención se dé a toda la sociedad en todos los contextos. Desde que nacen, se forman, crecen, etc, para ir creando una población cada vez más sana a nivel psicológico. Y eso parte de toda la sociedad, desde luego, pero también por la utilización de los psicólogos más a menudo, tanto a nivel privado como que estemos en todos los estratos a nivel social, porque hacemos falta". 

¿Se debería potenciar entonces a nivel primario la atención psicológica?

"Por supuesto que la psicología en atención primaria se tiene que potenciar. Es uno de las grandes luchas del Colegio Oficial de Psicólogos. Actualmente hay psicología a nivel sanitario, a nivel público, pero es muy difícil llegar a ella y cuando uno la obtiene es una sesión muy breve cada muchos meses. Por lo tanto, el trabajo es irreal y, claro, hace falta mucho de esto. Se solucionarían muchísimos problemas con una mejor educación emocional. Y esto parte desde la infancia y también con los adultos habrá que ir aportando. Desde luego que estamos mirando al muy largo plazo, pero es una inversión que hay que hacer sí o sí y vale la pena". 

"Todo parte de la educación, de la sanidad, de que todos los colectivos profesionales estén cada vez más preparados para que la atención se dé a toda la sociedad en todos los contextos"


Al comienzo me hablaba de las posibles causas externas a los afectados, pero ¿hay algún perfil de persona que pueda verse más proclive a reaccionar de esta manera ante las situaciones susceptibles de generar ansiedad o depresión?
"Se habla mucho de cuando uno tiene en sus padres o parientes cercanos el problema, de que hay una mayor probabilidad de padecer depresión, ansiedad u otro tipo de trastorno. Se habla de predisposiciones biológicas, se habla de aprendizaje. Sobre todo con el aprendizaje se pueden lograr muchas cosas y ahí vamos tanto al trabajo educativo como al psicoterapéutico. Hay personas que lo han vivido desde chicos como cuando uno tiene unos padres que le tienen miedo a todo y están continuamente señalando los peligros una y otra vez. Cuando ya tenemos cierta edad ya no hace falta que estén nuestros padres al lado, lo hacemos nosotros solos y nos volvemos también muy ansiosos en este sentido. Igual de analíticos que hemos visto que eran nuestros padres o gente muy cercana desde chicos, pues también aquello lo acabamos absorbiendo un poco. Todo parte de que cada persona necesita su propio trabajo personal y su propia esfera donde poder profundizar en sí mismo y ver qué partes tiene por trabajar y demás. A partir de ahí, nos estamos ayudando a nosotros y a todos los que tenemos alrededor". 

¿Los afectados suelen pedir la baja o son personas que sufren en silencio?

"Yo creo que habría que separar. El autónomo, como yo, no pide la baja nunca, porque además es peor. Si encima que me cojo la baja no estoy cobrando, peor me pongo todavía. Entonces se ve obligado a trabajar aunque se encuentre mal. En cuanto a personas contratadas, ahí sí que se suele pedir bastante la baja, sobre todo cuando uno empieza a fallar bastante en el trabajo, cuesta mantener las relaciones en el trabajo y cuando no está para aguantar el día a día durante varias semanas seguidas. Además, ha habido bastante conflicto con las bajas por depresión porque las empresas miran en las redes sociales a los empleados y dicen ‘pero si está usted de fiesta, cómo va a estar deprimido’. Y eso precisamente, si me vienen a mí, a terapia, es lo que les voy a recomendar. Que salga, que viaje, que se mueva, que quede con otras personas aunque se sienta mal por el camino. Que a lo mejor sube una foto a redes y precisamente la idea es que se vaya animando para que el día de mañana podamos reinsertarle otra vez en el trabajo". 

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Juan Jesús es Especialista en Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y Terapias Familiares | CEDIDA

¿Qué recomendaciones da para luchar contra estos problemas de salud?

"Lo primero es darse cuenta que son aspectos completamente normales de la vida. Hay que normalizarlos e identificarlos. Si se ve sobrepasado y en un punto que no es capaz de tolerar. Sea de depresión, ansiedad, malestar, de desorden, de que ya no nos aguantamos a nosotros mismos… sea lo que sea identificarlo y entender que es algo normal. Tampoco volvernos en contra de lo que está sucediendo, ni rechazarlo, porque ahí muchas veces lo que estamos haciendo es acallar algo que nos está pidiendo ayuda de nosotros mismos y al final acabamos creando un problema mayor a largo plazo. Lo más importante de todo es pedir ayuda. Si no directamente a un profesional, a alguien cercano para saber a dónde acudir y después invertir tiempo en uno mismo para recuperarse. Cuando uno está pasando por estas fases, normalmente requiere que nosotros le dediquemos un esfuerzo a nuestra vida para volverla a meter en vereda. Ponerla en orden de nuevo". 

¿Hay suficientes especialistas en Canarias?

"Por supuesto que hay suficientes especialistas en Canarias para tratar estas enfermedades. Muchísimos especialistas. Tenemos más de 2000 psicólogos colegiados en Tenerife, si no me equivoco". 

Conoce a Juan Jesús Aznárez Acosta

Licenciado en Psicología (2012), Especialista en Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y Terapias Familiares. Su orientación terapéutica está centrada en las Terapias Contextuales (Terapia de Aceptación y Compromiso, Psicoterapia Analítica Funcional, Mindfulness,…) y las Terapias Breves y Familiares/Sistémicas. Lleva a cabo el trabajo terapéutico o las intervenciones, de forma individual, grupal, en pareja y en familia, integrando siempre las prácticas más efectivas para cada momento del proceso, facilitando una experiencia terapéutica cercana, enriquecedora y llena de sentido.