La multiplicación de brotes alienta el temor a una vuelta a las restricciones

Los brotes se multiplican en España y en el mundo, donde sigue la inexorable propagación del virus con algunos países como Irán o Corea inmersos en lo que se ha catalogado como segunda ola. La aparición de nuevos brotes estaba prevista y anunciada, pese a lo cual se ha acelerado la redacción de nuevos protocolos y planes de contingencia a la espera de que el Congreso apruebe este jueves el decreto de la “nueva normalidad”.

Una cuarta comarca aragonesa, la zaragozana del Bajo Aragón-Caspe, se ha sumado hoy a las tres de Huesca que han vuelto a la fase 2 por diversos focos de coronavirus relacionados con la recogida fruta, que mantienen en alerta a la vecina provincia de Lleida, donde se han detectado 18 casos positivos en una residencia de mayores.

Ante los nuevos brotes una de las palabras clave es “rastreo”, y para rastrear contagios y contactos el próximo día 29 comenzará un simulacro en la isla de La Gomera con la aplicación telefónica española, similar a otras “apps” que ya existen en el mundo, a fin de que pueda estar operativa en otoño.

El Ministerio de Sanidad ha comunicado este martes una muerte y 108 contagios en las últimas 24 horas, 45 de ellos en Aragón, con lo que la epidemia ha causado ya 28.325 fallecidos y 246.752 positivos confirmados mediante pruebas PCR.

INDICIOS Y ADVERTENCIAS

La OMS sigue alertando sobre el ritmo acelerado de los contagios, mientras se agudiza la crisis sanitaria en países como Irán o Corea del Sur, inmersos ya en la segunda oleada, y los rebrotes obligan a otros a imponer nuevas restricciones, como ha ocurrido en Portugal con Lisboa, o a confinar de nuevo a parte de su población, como ha hecho Alemania con las 640.000 personas de Gütersloh y Warendorf, tras registrarse más de un millar de casos en una empresa cárnica.

Son indicios y advertencias para países que han comenzado más tarde la desescalada, como España, donde se siguen sucediendo los focos, pequeños o medianos hasta ahora, el más relevante en una de las zonas hortofrutícolas por excelencia de Aragón, en el límite con Lleida, donde la Generalitat ha reforzado la vigilancia dadas las relaciones y los intercambios de temporeros, en el origen de este repunte que ha derivado en transmisión comunitaria.

También por su proximidad, el Gobierno aragonés ha incorporado hoy a las restricciones de la extinta fase 2 a la comarca zaragozana de Bajo Aragón-Caspe, donde viven unas 14.500 personas, al igual que hizo ayer con las comarcas oscenses limítrofes con Lleida del Bajo Cinca, Cinca Medio y la Litera.

Debido a estos casos, Aragón es la comunidad autónoma que más contagios ha registrado en las últimas 24 horas con 45 de los 108 notificados por el Ministerio de Sanidad, que también ha informado de un fallecimiento.

La consejera aragonesa de Sanidad, Sira Repollés, ha explicado que casi todos los casos confirmados (tres de ellos en Caspe) son asintomáticos y que “su incidencia no es preocupante por ahora en términos de gravedad o capacidad del sistema sanitario, pero sí hay riesgo de la posibilidad de transmisión comunitaria".

A lo largo de la jornada se han comunicado una docena larga de focos en Málaga, con nueve personas que han dado positivo en las pruebas por PCR en el Centro de Acogida, Emergencia y Derivación de Cruz Roja, en Extremadura, en Valencia o en Lleida, donde se ha detectado un brote en una residencia de mayores de la capital con 18 infectados, 13 residentes y cinco trabajadores.

PROTOCOLOS Y DECRETOS

Ante esta multiplicación de casos, la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha asegurado este martes que la pandemia de coronavirus está controlada y sigue la evolución prevista y que por ello el Ejecutivo no está estudiando volver a decretar el estado de alarma "ni en el corto ni el medio plazo".

Montero ha señalado que, si la situación cambiara de forma drástica, se activarían todos los mecanismos para frenar la propagación del virus, y ha recordado que la legislación vigente permite limitar la movilidad para grupos y en lugares reducidos. Previamente, la vicepresidenta Carmen Calvo había dicho que el Ejecutivo no descartaba reactivar el estado de alarma si hay una propagación de riesgo y que podría hacerlo por territorios.

Lo que está haciendo el Ministerio de Sanidad es trabajar en nuevos protocolos y planes de contingencia a la vista de las situaciones que se están dando en los diversos países que comenzaron sus desescaladas hace más tiempo y que se están viendo obligados en muchos casos a dar marcha atrás para frenar nuevas cadenas de contagios.

Entre esos protocolos figuran los relativos a una eventual nueva ola, como la que todo apunta a que están viviendo Irán, Corea del Sur e incluso Israel, aunque la prioridad ahora del Gobierno que preside Pedro Sánchez es sacar adelante el decreto que regirá durante la “nueva normalidad” y que impone la distancia interpersonal de 1,5 metros y el uso obligatorio de mascarilla cuando no se pueda mantener esa distancia o se esté en un espacio cerrado.

Con los votos asegurados de PNV y Cs y la oposición declarada de ERC, el líder del PP, Pablo Casado, ha afirmado hoy que está dispuesto a apoyar este jueves el decreto con la condición de que puedan negociar e incorporar algunas medidas que consideran “fundamentales”. Desde el Gobierno, la ministra Montero le ha respondido que “no haga postureo” y “arrime el hombro”.

“APP” DE RASTREO

Desde el 29 de junio se pondrá a prueba durante dos semanas en la isla de la Gomera la aplicación móvil española de rastreo de contagios con un simulacro de un rebrote de la epidemia. De funcionar correctamente, se podría desplegar en septiembre u octubre en todo el país para cuando algunas previsiones sitúan el eventual inicio de una segunda ola del SARS-CoV-2.

El proyecto piloto, encargado a la empresa Indra con un contrato por valor de 330.5370 euros, parte de una muestra representativa de unas 3.000 personas de las 22.000 que viven en La Gomera que se descargarían la “app” para interactuar ante la introducción aleatoria de 300 contagios simulados para que los ciudadanos próximos a ellos reciban de inmediato la alerta correspondiente.

La aplicación, que se activa mediante un sistema bluetooth, será de código abierto con un modelo descentralizado basado en un protocolo que respeta la privacidad del usuario con las garantías de la normativa europea, por lo que sólo se envían al servidor los identificadores cifrados que cada móvil emite, con el cotejo de datos en el propio móvil.

La Agencia Española de Protección de Datos ha participado en el proceso previo a la puesta en marcha de este plan piloto y participará también en la evaluación de los resultados de un proyecto en marcha o en fase avanzada en Alemania, Francia o Italia.