La inolvidable gira por la Península

Cayol; Llombet, Morera; Arencibia, Cárdenes, Arsenio Arocha; Felipe, Rancel, Chicote, Semán y Luzbel. Éste quizás sea el mejor Tenerife de todos los tiempos. También es el 'once tipo' que ganó el Campeonato Insular 32-33 con nueve victorias y un empate en diez partidos, con 59 goles a favor y doce en contra. Y el que saldó una gira por la Península con un triunfo ante el Atlético Madrid (1-2) en el Metropolitano y otro frente al Barça (1-2) en Les Corts. Y el que tuteó en tres partidos al Athletic en el Stadium. Y el que se impuso en dos ocasiones al Español. Y el que asombraba en cada visita al campo España de Las Palmas para medirse a Marino o Victoria. Y el que...

Con Pelayo López en la presidencia y José Díaz Prieto como secretario general, el Tenerife tenía un equipo formidable que en el curso 32-33 se reforzó tras el regreso de Cárdenes y del ariete Chicote, lo que permitió ubicar a Arencibia como interior derecho. La excelente marcha blanquiazul en el torneo insular no impidió que debiera jugarse el título en la última jornada ante un Unión que llegó a la cita definitiva con ocho victorias y una derrota, con elementos como Basilio, Cubas, Espinosa, Ramón Mesa, Quico Tejera... En un Stadium abarrotado, el Tenerife selló el título al ganar (4-2) a los del barrio de El Cabo con tantos de Chicote (2) y Semán (2).

Al corresponderle ese año impar al campeón de Gran Canaria participar en la Copa de España, el Tenerife aprovechó su buen cartel –por su juego pausado y los triunfos del verano anterior ante Madrid y Donostia (nombre republicano de la Real Sociedad)– para hacer una gira por la Penísnula. El acuerdo alcanzado con el Barcelona se completó con otras 7.000 pesetas ofrecidas por el Atlético Madrid, lo que hacía rentable el viaje. Tras seis días de travesía y escala en Cádiz, cayó (4-2) ante el Barça en Les Corts. Semán y Felipe adelantaron a los blanquiazules, que en la segunda mitad pagaron el cansancio del viaje... aunque antes de ir a Madrid acordaron una revancha.

Ya repuesto de la travesía, el Tenerife se exhibió en el barrizal del Metropolitano con un inmenso Cayol y ganó (1-2) al Atlético Madrid, que dos semanas antes, en Copa de España y en idéntico escenario, había goleado (4-0) al Victoria, campeón grancanario. Los tantos de Rancel y Semán neutralizaron la ventaja obtenida por Gaspar Rubio, una figura mundial. De regreso a Barcelona, el Tenerife se impuso (1-2) a un Barça con media docena de internacionales y que se adelantó con un gol de Bestit. Semán y Rancel sellaron la remontada antes de un apresurado regreso a la Isla, oficialmente, por las bajas de Llombet (lesionado) y Semán (enfermo).

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El Tenerife forma a principio de los años treinta con Llombet, Pepe Fernández, Cayol, Semán, Felipe, Arencibia, Arsenio Arocha, Torres, Ramos, Luzbel, Esquivel, el guardameta suplente Pestano y el masajista Padrón.

En realidad, el Tenerife regresó porque las ofertas de los mejores equipos del país no cesaban y el club temía una desbandada. Ya en casa, los jugadores fueron recibidos como héroes y llevados a hombros del muelle a la sede del club, banda de música incluida. Hasta el Ayuntamiento de Santa Cruz suspendió una sesión plenaria para que los ediles encabezaran la comitiva. Al día siguiente, el presidente de la entidad, Pelayo López, les obsequió con un banquete en el hotel Pino de Oro. Y anunció la gira por Tenerife de Español de Barcelona y Athletic de Bilbao, en seis partidos que volvieron a colapsar el Stadium.

Y ahí, un Tenerife sin Arsenio Arocha, fichado por el Madrid, saldó los partidos ante los catalanes con dos triunfos y un empate, mientras que un Athletic con nueve internacionales absolutos y leyendas como Cilaurren, Muguerza, Iraragorri, Bata o Gorostiza se fue de la Isla con tres triunfos (4-5, 2-4 y 3-4) en tres citas memorables.