La ‘explosión’ de Cantudo

Retirado José Juan Gutiérrez tras prestar excelentes servicios durante sus dos etapas en la entidad, en el verano de 1973 el Tenerife se ocupó de encontrar un 'nueve' de garantías. El curso anterior, el equipo sólo había marcado 36 goles en 38 jornadas y el protagonismo realizador había estado muy repartido entre Medina, Bergara, Felipe, Cabrera, Jorge, Mauro o el propio José Juan. También sumó el joven Antonio Manuel Cantudo Hernández (Santa Cruz de Tenerife, 1951), quien hizo cinco goles en 33 partidos y un par de ellos más a Tarrasa y Orense en la Copa del Generalísimo.Eran buenos números en un tiempo en los que el 'pichichi' de la categoría acababa el curso con menos de veinte tantos, pero no los de ese 'killer' del área que necesitaban los blanquiazules.

La apertura de fronteras, tras más de una década de prohibición de contratar futbolistas extranjeros, llevó a la directiva de Cristóbal González Cano hasta Uruguay, de donde no sólo vino el nuevo técnico, Dagoberto Moll, sino también un fino interior como Ángel Ferreira y un delantero centro rompedor como Pedro Kraus. El debut de ambos no pudo ser más prometedor. Los dos futbolistas uruguayos marcaron en su estreno ante el Cádiz (3-0). Ferreira haría goles con regularidad [28 en tres temporadas como blanquiazul]... pero Kraus sólo marcaría uno más. Y fue en el curso 75-76 contra Osasuna. Inoperante como 'nueve', Moll lo reconvirtió en lateral izquierdo y pasó a Pepito al mediocampo. Resuelta la necesidad de 'encontrar' hueco a los refuerzos extranjeros, el Tenerife volvió a quedarse sin ariete.

El técnico probó con Mauro mientras daba minutos a Cantudo, que se estrenó como titular en la decimocuarta jornada ante el Baracaldo, con gol y victoria (2-0). Ya nadie le quitó el 'nueve' y en los 25 partidos que disputó como titular hizo once goles. Eso sí, cuatro de ellos se los marcó al Deportivo de La Coruña el 2 de febrero de 1974, en la primera visita del conjunto gallego al Heliodoro a lo largo de su historia. Fue en la tercera jornada de la segunda vuelta, con el Tenerife en la cuarta plaza y a un paso de un ascenso que fue finalmente para Betis, Hércules y Salamanca. Moll alineó ese día a: Nemesio; Lesmes, Molina, Esteban (Lolo, 63’), Kraus; Mauro, Pepito (Medina, 69’), Jorge; Caamaño, Cantudo y Gilberto I. Y juste es dexcirlo, durante casi media hora el equipo visitante fue superior.

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Cantudo en el Heliodoro, con la antigua grada de General de fondo.

Todo cambió cuando Cantudo enganchó un disparo desde más de treinta metros e inauguró el marcador después de que a Seoane, el portero del Depor, se le escapara el balón de las manos. En los siete minutos siguientes, anotó otros dos goles, empujando sobre la raya una falta sacada por Pepito y con un disparo desde el punto de penalti. Y nada más empezar la segunda mitad, Cantudo cerró su 'poker' particular tras regatear a cuatro defensas rivales. Caamaño sería el autor del 5-0 final. Al acabar el curso, como era norma de la casa, fue traspasado al mejor postor. En este caso, al Sevilla , que pagó por él la cifra récord de 12 millones de pesetas.