La escritora tinerfeña Pilar Torres, finalista en los Premios Nadal con un misterio pictórico ambientado en Canarias

Tubigú

Con la situación excepcional del coronavirus, los concursos literarios que exigían la presentación de manuscritos físicos se vieron obligados a ceder el paso a la facilidad de enviar un correo. Fue así como el prestigioso Premio Nadal de Novela de 2021 batió récords al recibir 1.044 ejemplares que optaban al premio. 1.044 manuscritos entre los que figuraba La llave del espejo, de la escritora tinerfeña Pilar Torres, una narración con varios escenarios y dos tramas en las que confluyen aventuras, historia, pesquisas artísticas y Canarias, y con la que consiguió ser finalista en el reconocido concurso literario.

Admite que de la noticia se enteró por un comunicado de prensa y que no se imaginaba una participación tan amplia. “Para mí tiene mucho valor haber conseguido ser finalista porque los manuscritos presentados en esta ocasión fueron el triple de los que participaron en años anteriores, debido a la oportunidad que dio el concurso a presentar las obras por medios telemáticos”, admite para AtlánticoHoy la escritora finalista del Premio Nadal de Novela 2021 Pilar Torres.

La llave del espejo es una novela dividida en tres puntos diferentes del Atlántico: Liverpool, Tenerife y Nueva York, y en dos épocas: 1895 y 2018. Por una parte, una joven inglesa llega al Puerto de Santa Cruz de Tenerife a finales del siglo XIX, acompañando a su padre, un rico empresario inglés que padece una grave tuberculosis. Por otra parte, el veterano tasador de la Casa Christie’s, Gabriel Koons, recibe como encargo urgente tasar un importante lote de cuadros de la familia Scheidemann, con un cuadro, el octavo, de autor desconocido.

“La idea inicial fue escribir sobre el mundo de la pintura, y en concreto sobre la época del Impresionismo como movimiento visionario, experimental y que rompió las estructuras artísticas de la época", explica.  La llave del espejo es la segunda novela de esta tinerfeña, quien admite que para escribirla realizó un proceso de documentación de año y medio antes de plasmar la primera palabra. "Por una parte, tenía un proceso de estudio de toda la parte antigua de Canarias: Británicos que vinieron a Tenerife, cómo eran las casas, los trajes y demás", explica.

"Nada está suelto a la imaginación del escritor. Todos y cada uno de los detalles de la pintura de la época vienen de un estudio previo"

Por otra parte, tenía el proceso de estudio pictórico del arte impresionista en el que se basa la obra. "Nada está suelto a la imaginación del escritor. Todos y cada uno de los detalles de la pintura de la época: el tipo de colores utilizados, las perspectivas de los cuadros, la composición y hasta el tipo de pinceladas que se utilizaban en el Impresionismo viene de un estudio previo", comenta.

Sobre la dificultad de la narración en dos épocas Torres confiesa que fue "complicado y laborioso, porque no solamente la forma de hablar de los protagonistas tiene que ser distintas, sino además, todo lo que hay detrás: Los decorados, formas de vestir, el movimiento de la narración tiene que ser distinto". "Es trabajar mucho mentalmente en que son dos épocas y es complicado moverte de un lado para otro", admite.

 "El lector va a tener que pensar por sí mismo y sacar sus propias conclusiones"

Pero más allá de enmarcarse en el género histórico, Torres explica “la mía es una novela de aventuras, no solo una novela recreada en un contexto histórico. El lector va a tener que pensar por sí mismo y sacar sus propias conclusiones", explica.

Según la autora, en la novela “hay todo un entramado social, político y cultural”. Todo acompañado de la historia de Canarias, sus inmigrantes, arquitectura y sus gentes. "Hay unas descripciones muy bonitas sobre las casas antiguas, sobre cómo se movía nuestra alta sociedad y sobre cómo se relacionaban con los ingleses”, comenta. También la historia artesana de la isla tiene su hueco en La llave del espejo: “Hay una parte bonita, que era una deuda que tenía pendiente, que es la de las costureras, la parte de nuestras caladoras canarias; ese trabajo tan puntilloso, tan menudo". 

Tras el reconocimiento que implica el haber sido finalista en un premio literario como los premios Nadal, las ganas de que La llave del espejo esté en formato físico aumentan, aunque según comenta la autora entre risas, "la novela está todavía en proceso de edición". "De momento no hay fecha, pero espero que a lo largo del año podamos tenerla para que la gente la pueda disfrutar", desea

Que la gente de Canarias lea a gente de Canarias

Para cerrar la entrevista, Torres realiza un llamamiento a los lectores dada la dificultad de promocionarse en las islas: Que la gente de Canarias lea a gente de Canarias. "Cuando nos pongamos delante de la típica librería donde hay una estantería con la numeración de los más vendidos, que trascendamos de esa estanterías y busquemos otras opciones; si pueden ser, que sean canarias, que no son las que lee todo el mundo", sentencia.

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