La derrota más humillante

Para cualquier seguidor del CD Tenerife es grave perder un enfrentamiento ante la UD Las Palmas. Si el encuentro tiene carácter oficial, es además doloroso. Por eso mismo, caer en un partido oficial ante Las Palmas Atlético alcanza el calificativo de humillante. Sólo ha ocurrido una vez. Fue el 22 de marzo de 1980 en el Estadio Insular. Fue una derrota que, como dice el tópico, “se veía venir”.

Dos años antes, tras una temporada que se torció con el transcurrir de las jornadas, el Tenerife había firmado su descenso a la recién creada Segunda División B. Y en el verano de 1979, después de un excelente curso en el grupo IV de Tercera División –en el que superó a Leganés, Toledo y Numancia–, el filial amarillo, comandado por los luego blanquiazules Julio Suárez y Manolo López, lograba el ascenso a esa categoría de bronce. Por si alguien se pregunta dónde estaba entonces la UD Las Palmas habría que decir que sumaba más de tres lustros consecutivos en Primera División. 

Tenerife y Las Palmas Atlético ya se habían visto las caras el curso anterior en la Copa del Rey, cuando el filial amarillo aún estaba en Tercera División. Era un tiempo en el que los llamados equipos nodriza sí podían disputar el torneo del KO... hasta que el Castilla llegó a una final (1980) y se puso fin a aquella situación. Por cierto, aquella eliminatoria entre Tenerife y Las Palmas Atlético llegó a la prórroga, pero el conjunto blanquiazul pasó ronda y evitó la humillación.  

Un año después, al inicio de una temporada 79-80 en la que ambos habían quedado encuadrados en el grupo I de la Segunda División B, volvieron a encontrarse en la Copa del Rey. El Tenerife, dirigido esa campaña por Olimpio Romero, goleó (2-4) en el Insular y se exhibió (5-0) ante su público. Asunto resuelto... y eliminatoria superada. Y poco después, ambos conjuntos volvían a medirse en el Heliodoro, ya en partido de Liga, con una nueva victoria blanquiazul, esta vez por 1-0.  

En la segunda vuelta, a once jornadas del final, se enfrentaron en el Insular con el Tenerife en la cuarta plaza y a sólo dos puntos de la zona de ascenso, en un torneo en el que subían los dos primeros de forma directa y no había repescas ni promociones de ningún tipo. Olimpio Romero alineó esa noche a: Domínguez; Diego, Julio Durán, Paco, Mini (Manolo, 55’); Salvador, Chiqui, Alberto, Román; Víctor y Humberto.  

Image

Alineación del Tenerife de la temporada 79-80

 Al cuarto de hora, Molina Segovia señaló un penalti por derribo a Humberto en el área local, pero Víctor lo lanzó muy por encima del larguero. Y un minuto después, Luiso Saavedra adelantaba al filial amarillo. Alberto, al peinar un córner lanzado por Román, batía a Manolo López y empataba el choque, ya en la segunda parte. Pero a veinte minutos de la conclusión, en un contragolpe y en posición dudosa, el orotavense Saavedra, que por entonces tenía 17 años, hacía el 2-1 definitivo y certificaba la humillación blanquiazul. 

Las Palmas Atlético y Tenerife ya no volvieron a coincidir en Copa del Rey. Y en Liga sólo lo hicieron el curso siguiente, con un empate en el Insular y una victoria local en el Heliodoro.