Arona: conexión Gomera...

Ya conocen lo de Arona, una presunta trama de chantajes urbanísticos, que tiene fracturado al Ayuntamiento en dos, y al PSOE Nacional pidiendo al alcalde José Julián Mena que se mande a mudar. Básicamente para zanjar la "carajera" y que el asunto (que pinta muy feo) no tome dimensiones extraterrestres.

Sobre esta culebronesca historia, algo me ha llamado muchísimo la atención: las declaraciones del presidente de Los Gomeros (ASG), Casimiro Curbelo. Casimiro (Ex del PSOE) ha destapado la caja de los truenos, al señalar directamente al político-constructor Agustín Marichal, gomero también, y presidente de la formación en el municipio, como culpable de arruinar al partido en Arona.

Curbelo es un tipo que no suele dar puntada sin hilo. El Gran Lagarto Gomero, llevaba mucho tiempo acechando a esa mosca...o sanguijuela: “El PSOE tiene que quitarse a esa sanguijuela (Marichal) de en medio. Si no, yo me ocuparé de hacerlo” dijo Curbelo. Todo después de que Marichal, días antes, metiera la pata y se refiriera a Casimiro, en público, diciendo: “déjenlo, que siga robando en La Gomera”.

Así esta el gallinero de un viejo culebrón gomero, del que el caso “Arona” es la guinda de un pastel envenenado que lleva años al horno. Viejas batallas gomeras, donde como en la película “Los inmortales”, solo puede quedar uno. Curbelo, fiel a su estilo, ha dicho lo que muchos piensan: pase lo que pase (personalmente creo que Marichal tiene las de perder), la supuesta estabilidad de un municipio siempre convulso como Arona, ha saltado por los aires y sus vecinos no se lo merecen...

El PSOE de Arona está roto. Nunca fue tan doloroso perder una mayoría absoluta, creo, la más sólida de toda la historia del municipio. A Mena, ensolerado y exhibido como el futuro “Duque del Sur” le pudieron las prisas, un punto de soberbia y la defensa de los intereses de otros, que como siempre pululan como alimañas. Será recordado como un tipo con una trayectoria ejemplar, que acabó prisionero de las compañías.

Y, por cierto, las declaraciones de Marichal, acerca de Curbelo y sus supuestas “andanzas gomeras”, un gravísimo error. A Gran Lagarto dormido, mejor dejarlo dormir. Lo más probable es que Curbelo ande ya frotando la bandeja de plata, en la que va a pedir la cabeza (política) del político -constructor. A ver, y según los estatutos del Pacto de Las Flores, quien tiene “trillos” para negársela.