"La gente no entiende que Valle Colino no es un hotel de cinco estrellas"

A punto de entrar en el mes de julio, el verano se asienta en el calendario 2019 y las vacaciones empiezan a acumular protagonismo en las familias. Unos días, semanas o meses de asueto que todo el mundo agradece y espera cada año, pero que paradójicamente, si fueran seres vivos racionales, muchos otros desearían que los días no avanzasen más allá del mes de junio.

Hablamos de las mascotas, y más concretamente de los perros y gatos, cuyas cifras de abandonos se multiplican en las fechas estivales y que los albergues tienen que absorber de la manera que puedan para darles una segunda oportunidad.

“En vacaciones la gente tiene más dificultades en seguir manteniendo a su animal con ellos”, comenta Adriana Naranjo Domínguez, presidenta de la Federación Canaria de Asociaciones Protectoras de Animales y Plantas (Fecapap). “Las opciones son muy pocas. O bien una residencia, con lo cual tiene que haber un desembolso económico, o bien algún familiar que se pueda quedar con ellos y, a veces, ninguno de los casos es posible. Con lo cual, la opción que les queda es abandonar”, añade ante esta situación.

En el albergue comarcal de Valle Colino (La Laguna), se recoge una media de 2.500 animales al año solo entre perros y gatos, mientras que en el resto de albergues de Tenerife y los que no están contabilizados hay muchos más y aumentaría considerablemente la cifra. “hay mucho descontrol y no se esteriliza”, critica Naranjo, que señala que la excusa de los propietarios es que “las tarifas de las clínicas veterinarias son muy elevadas y de ahí viene que se pongan a procrear indiscriminadamente y después, a lo mejor, pueden colocar dos o tres cachorros de esa camada, pero el resto se va para un albergue”, donde finalmente se esterilizan y se puede entregar en adopción a alguien que lo quiera. “si no llega a un albergue ese animal queda fuera del control”.

"O bien una residencia, con lo cual tiene que haber un desembolso económico, o bien algún familiar que se pueda quedar con ellos y, a veces, ninguno de los casos es posible. Con lo cual, la opción que les queda es abandonar"

Para luchar contra estas cifras, que junto al resto de islas sitúa a Canarias en el vagón de cola de abandono de animales en Europa, la Fecapap lleva más de una década con la estrategia de concienciar en los colegios. “En los adultos es muy difícil por lo hablado anteriormente en relación a situaciones económicas, y que es complicado que lleven al animal a esterilizar”. A sabiendas de que es un plan a largo plazo, Adriana Naranjo cree que “dará sus frutos y es necesario hacerlo así”. Recuerda también que “antes había campañas de esterilización que hacia el Cabildo anualmente” y que afectaba directamente a las colonias de gatos que existían por las ciudades. Esas campañas “llevan años paralizadas” y algo paliaba la situación, pero es que ahora, al no hacerse, “se agrava”.

Responsabilidad y educación
Uno de los aspectos más trascendentes que afectan al presente y futuro de los animales es la responsabilidad y la educación de sus propietarios. “Hay gente que no tiene muchas capacidades económicas, pero son responsables”, indica la presidenta de la Fecapap, que profundiza en este ejercicio de responsabilidad en el papel de los cazadores. “Si tú no puedes mantener diez, ten uno. Hay gente que no le importa y que lo que quieren es tener animales pero sin ningún control”. Este sector necesita perros nuevos “porque los viejos como que no son aptos para la caza” y eso va a engrosar los números de animales que reciben en los albergues. Además, “son muchísimos podencos y es difícil que la gente los adopte porque piensa que son perros que no pueden estar en un piso y prefieren algo más pequeño y manejable”.

"Los cazadores, si no puedes mantener diez, ten uno. Hay gente que no le importa y que lo que quieren es tener animales pero sin ningún control"

Para concienciar a los propietarios de mascotas que se vean en el punto de tener que abandonar a su compañero de cuatro patas, Adriana hace hincapié en el recordatorio de que “es un animal que ha estado mucho tiempo con su familia y de repente se ve en un sitio lleno de otros perros. Es un trauma para el animal”. Cuando lo abandonan, el animal hasta que se rehace de ese cambio drástico, los primeros días lo pasa fatal. “Creo que la gente no entiende bien que el refugio no es un hotel de cinco estrellas. Tenemos un equipo de veterinarios y en cuanto a limpieza, medicación y todos los cuidados que se le puedan dar, se hacen, pero está separado de su familia, de las personas con las que estaba acostumbrado estar y que lo sacaban todos los días”. “Antes de abandonarlo en un albergue en vacaciones, procuren a ver si algún familiar puede hacerse cargo de él o intentar llevárselo a un sitio donde admitan animales”, finaliza.

Sobre el albergue comarcal Valle Colino

El Albergue Comarcal Valle Colino se inauguró el 3 de octubre de 2005 y acoge, anualmente, a más de 2.500 animales abandonados de los cuatro municipios del Área Metropolitana, principalmente.

Este albergue está gestionado por la Federación Canaria de Asociaciones Protectoras de Animales y Plantas (FECAPAP) y controlado por los Ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de La Laguna, El Rosario y Tegueste, a los que se informa puntualmente de la gestión realizada.

El Albergue Comarcal Valle Colino desarrolla su actividad en el tema de la protección de los animales y defensa de los mismos; rescata animales y les intenta dar una buena vida, así como también la oportunidad de ser adoptados por una persona o familia. Se les salva y protege.

También, a través de su área educativa, presta el servicio de impartir campañas entre los escolares para promover un cambio de actitud hacia los animales y concienciar a la población, en general, por medio de libros, folletos y carteles informativos para evitar el maltrato y abandono de animales, así como su adopción.