Trump y Putin acuerdan un alto el fuego parcial en Siria

La ciudad alemana de Hamburgo se prepara hoy sábado para acoger la segunda y última jornada de la cumbre del G20 tras una nueva noche de disturbios, con barricadas, coches ardiendo y comercios destrozados en el distrito de Schanzenviertel.  La cumbre de las potencias mundiales, que ha sido testigo de la reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, con el presidente ruso, Vladímir Putin, ha permitido acordar un alto el fuego en el suroeste de Siria -que entrará en vigor mañana- y la apertura de un canal bilateral de comunicación para abordar directamente entre Moscú y Washington el conflicto en el este de Ucrania.

La cumbre concluirá con un debates sobre el desarrollo de África, las causas de la inmigración, la lucha contra las pandemias y el apoyo a las mujeres emprendedoras en países en desarrollo.

En unas breves declaraciones ante los medios antes de iniciar una entrevista con la primera ministra británica, Theresa May, Trump comentó la "estupenda reunión" que mantuvo ayer con Putin, acompañado del secretario de Estado, Rex Tillerson, según informó el pool de periodistas que acompaña al presidente estadounidense. No respondió cuando se le preguntó si Rusia había "mentido" al informar de los resultados de su encuentro de ayer, en referencia a la rueda de prensa que ofreció el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

Lavrov señaló en una rueda de prensa tras el encuentro que EEUU no había presentado ninguna "prueba" de la supuesta interferencia rusa en sus elecciones y afirmó que Trump aceptó las palabras de Putin, cuando éste negó cualquier injerencia. Tillerson, por su parte, explicó que ambos líderes habían debatido en detalle la cuestión, que Trump presionó a Putin al respecto, y que el ruso aseguró que su país no había interferido en el proceso electoral estadounidense.

Algunos medios estadounidenses informaron no obstante que Trump no había aceptado las palabras de Putin. Tillerson añadió que los dos líderes se comprometieron a seguir trabajando para evitar problemas de interferencias pues "lastran de forma sustancial" la capacidad de progreso de las relaciones bilaterales.

Disturbios
La policía informó de que grupos de manifestantes armados con cócteles molotov y barras de hierro agredieron a los agentes y atacaron coches y comercios, mientras un supermercado fue saqueado por alrededor de 500 personas y acabó ardiendo. Efectivos antidisturbios acabaron entrando en un edificio en el que se habían refugiado grupos de manifestantes y detuvieron a 13 personas, explicó la policía en un comunicado.

Los disturbios se concentraron en la calle en la que se encuentra la casa ocupada por el colectivo "Rote Flora" -"Flora Roja"-, a escasa distancia del centro de congresos donde se reúnen los líderes de las potencias industrializadas y los países emergentes. La policía, que ayer a medianoche elevó a 197 la cifra de agentes heridos en las marchas violentas contra la cumbre del G20, ha abierto una página de internet para que los ciudadanos puedan subir de forma anónima vídeos y fotos de los disturbios con el fin de identificar a los autores de hechos delictivos.

Andreas Blechschmidt, miembro del colectivo "Rote Flora", criticó en declaraciones a la cadena regional "NDR" lo ocurrido en una noche, a su juicio, "equivocada tanto desde el punto de vista político como del contenido", al quemar coches de los vecinos cuando a quienes había que denunciar como responsables de hambrunas y guerras era a los líderes del G20, reunidos no lejos. Hoy está prevista una última manifestación en la ciudad convocada bajo el lema "Solidaridad sin fronteras en vez de G20".