Hasta el último hombre (Hacksaw Ridge)

La Segunda Guerra Mundial, que fue la mayor confrontación bélica de la historia de la humanidad, ha sido analizada por expertos hasta la saciedad. Los historiadores han plasmado en sus escritos los datos y acontecimientos que reflejan, sin duda alguna, lo peor del ser humano. Pero incluso dentro de los períodos más oscuros que se han vivido o si se hace referencia a algunos de los acontecimientos recientes que muestran la oscuridad del corazón de los hombres, siempre hay pequeños rayos de luz que asoman y que traspasan los cielos encapotados de nubes negras. 
Al final, las guerras son cíclicas, pero los actos de las personas son permanentes; y esta cinta, Hasta el último hombre (titulada Hacksaw Ridge en su título original), nos recuerda los horrores que se vivieron durante esta contienda, pues la historia sirve para aprender de los errores y no volver a cometerlos. 
En los momentos críticos nacen héroes, que fueron en su tiempo personas normales que solamente quisieron hacer lo que creían correcto. Actos como los del protagonista de esta película, basada en la historia real del sargento del Ejército de EE.UU. Desmond Doss, representa la nobleza más pura de los seres humanos, pero llevada al peor escenario posible. Doss sirvió como médico en el Ejército de su país durante la Segunda Guerra Mundial en Japón, concretamente en la conocida batalla de Okinawa, y se negó a llevar cualquier tipo de arma que pudiera herir al enemigo. “Mientras los demás arrebatan vidas, yo las salvaré; será mi forma de servir”, dice el protagonista (interpretado por el actor Andrew Garfield) en la película, que se negaba a matar a otros seres humanos por sus profundas creencias religiosas, al ser un cristiano Adventista del Séptimo Día. 
El filme está dirigido por el reconocido director y actor Mel Gibson, que vuelve a ponerse detrás de las cámaras después de rodar Apocalypto en el año 2006. En esta ocasión, firma una película conmovedora que se adentra en los rincones más oscuros de la Segunda Guerra Mundial. En su filmografía como director cuenta con cintas tan conocidas como El hombre sin rostro (1993), Braveheart (1995), La Pasión de Cristo (2004) y La familia salvaje (2005). Ganó el premio Oscar a la Mejor Dirección y a la Mejor Película por Braveheart y ha vuelto a ser nominado en estas mismas categorías en la pasada edición de los premios de la Academia de Hollywood. 
Gibson es también indudablemente conocido en su faceta de actor. Ha sido nominado a los Globos de Oro en películas como Rescate (1996), en la categoría de Mejor Actor en Drama; o What Women Want (2001), en la categoría de Mejor Actor en Comedia o Musical. Además, ha protagonizado cintas como Mad Max (1979), que lo catapultó a la fama internacional; Arma letal (1987), de Richard Donner; El patriota (2000), de Roland Emmerich; y la reciente Blood Father (2016), de Jean-François Richet. 
La película está protagonizada por el actor Andrew Garfield, en el papel de Desmond Doss. Su brillante interpretación llena de humanidad el conflicto que recrea la cinta y consigue transmitir los ideales por los que Doss decidió alistarse. Garfield ha ido cosechando en los últimos años una carrera a nivel internacional con trabajos como Boy A (2008), por la que ganó el BAFTA al Mejor Actor de Televisión; La red social (2010), por la que fue nominado al Globo de Oro al Mejor Actor de Reparto; y ha sido recientemente nominado al Mejor Actor por su papel en Hasta el último hombre en multitud de premios: los premios Satellite, de Crítica Cinematográfica, del Sindicato de Actores, BAFTA, Globos de Oro y Oscar. 
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El protagonista corre en el campo de batalla durante la contienda.  Fotograma de la película (Lionsgate).

Completan el reparto Vince Vaughn, en el papel del sargento Howell; Sam Worthington, como el capitán Glover; Hugo Weaving, como Tom Doss; y Teresa Palmer, como Dorothy Schutte. 
Vince Vaughn ha aparecido en películas como The Lost World: Jurassic Park (1997), dirigida por Steven Spielberg; Zoolander (2001), de Ben Stiller; Sr. y Sra. Smith (2005), de Doug Liman; o en la segunda temporada de la serie True Detective (2015). Por su parte, Sam Worthington, es un actor australiano, conocido por sus papeles en Avatar (2009), de James Cameron; Furia de titanes (2010) e Ira de titanes (2012), en el papel de Perseo; o en la cinta Everest del año 2015. 
Los decorados de la película son excelentes, pues consiguen introducir al espectador en el drama de una de las batallas más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial, la de Okinawa. La fotografía de Simon Duggan también juega un papel fundamental en el conjunto de la cinta, ya que la segunda mitad de la misma muestra momentos que son un auténtico espectáculo visual. 
Ha obtenido numerosas nominaciones a lo largo de la temporada de premios y un total de seis nominaciones en la pasada edición de los premios Oscar: a la Mejor Película, al Mejor Director (Mel Gibson), al Mejor Actor (Andrew Garfield), al Mejor Montaje (John Gilbert), además de Mejor Sonido y Mejor Edición de Sonido. 
En definitiva, esta película entretiene y conmueve, y estas son dos de las principales funciones del cine. Además, debería servir como recordatorio de los actos de los que son capaces los seres humanos, tanto buenos como malos.