"Consciente o inconscientemente el intrusismo lo hemos creado los mismos fotógrafos"

Aarón S. Ramos apostó todo a su carrera como fotógrafo, dejando incluso atrás una estabilidad laborar superior. Como trabajar autónomo, maneja una cartera de clientes diversa en la que también aparece alguna agencia de comunicación. Considera que el fotoperiodismo es la mejor escuela posible y se lamenta que en los medios de comunicación se inclinen las balanzas por la lucha por clicks masivos antes por una búsqueda de una buena imagen.  

- ¿Cómo llegó al mundo de la fotografía?
- De casualidad. Un día de compré una revista de fotografía. Me llamó la atención lo que veía, compré otras revistas, libros y así hasta que unas semanas después compré película y rescaté una cámara de las que estaban por casa. Fui aprendiendo a base libros y revistas, cuando ya llegó el punto en el que no podía avanzar más solo, busqué formación. Mi promoción fue de las últimas en entrar a revelar y positivar y aquí sigo 16 años después.

- ¿Es un buen momento para ser fotógrafo? ¿Actualmente se dan las condiciones óptimas de trabajo?

- En la red hay miles de tutoriales, vídeos y talleres. Sí, sin duda es la era más barata para aprender lo que es fotografía. Que nada tiene que ver con las marcas, la luz no tiene marcas ni megapíxeles, tiene propiedades. Cuando las entiendes ves todo más claro. En cuanto a las condiciones óptimas de trabajo, pues toca esquivar a algunos mal pagadores y buscar buenos clientes. Como en todos los trabajos.

"¿Te comprarías un Ferrari para hacer de taxi en Santa Cruz? Creo que no, siempre he apostado por el binomio calidad-rentabilidad. No me sirve de nada tener una cámara de 30.000€ sino le saco rentabilidad"

- ¿Qué aporta un fotógrafo a un medio de comunicación como un periódico?
- Más de los que los dueños de los periódicos creen. Cuando ves una noticia si tiene buen titular, te hace leer la noticia. La fotografía lo multiplica por dos. Es una pena que el clickbait haya sustituido a la imagen en el digital, por eso ahora se le da más importancia a titulares escandalosos que poco, o nada, tienen que ver con el cuerpo de la noticia. Solo se busca el click. Por suerte aún quedan sitios en los que poder disfrutar de buenos reportajes.

- ¿Cómo reflexionarías en torno la profesión de fotoperiodista?
- Es la mejor escuela de fotografía que puedes tener. Tienes que entregar una foto sí o sí, pase lo que pase. Esa presión hace que mejores o lo dejes, algo que solo depende de ti.

- La fotografía de calle, ¿es más de instinto o preparación?
- El instinto se nutre de la preparación, para poder anticiparte a algo que va a ocurrir (y que no siempre ocurre) necesitas prepararte y jugártela de vez en cuando. Y, cuando sale mal, es cuando más aprendes.

- ¿Podemos hablar de un intrusismo notable en la profesión?

- Este tema da para mucho, siguiendo el ejemplo de los periódicos y sumando el de gabinetes de comunicación que han sustituido la fotografía profesional por los móviles de los redactores o del bedel de turno que esté por ahí. Hay quien cree que los likes de las redes significan que hacen algo bueno, no siempre es así. Pero el peor intrusismo es culpa nuestra, de los fotógrafos. Consciente o inconscientemente lo hemos provocado y es más, todos en algún momento hemos sido intrusos. Yo lo he sido.
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- ¿Es imprescindible estar al día en cuanto al material de trabajo? ¿Es usted de los que lo renueva constantemente?
- El ojo es más importante que la cámara. La cámara es solo una herramienta, lógicamente hay herramientas mejores y peores. Pero no es lo más importante. Yo, desde hace tiempo, comprendí que el mejor equipo es el que cubre mis necesidades de trabajo y no tiene por qué ser el último modelo de tal o cual marca. ¿Quieres tener siempre lo último? ¡sin duda! Pero, ¿te comprarías un Ferrari para hacer de taxi en Santa Cruz? Creo que no, siempre he apostado por el binomio calidad-rentabilidad. No me sirve de nada tener una cámara de 30.000€ sino le saco rentabilidad. Aunque la fotografía es mi hobby, es mi profesión y por lo tanto tiene que ser rentable.

- ¿Los fotógrafos también notan las urgencias de la inmediatez en su trabajo diario?
- Sí, sin duda, pero sobre todo las prisas más chorras. Alguien cree que por estar antes en Facebook es mejor o que si subo una foto a Instagram de la playa, creen que estoy en la playa en lugar de estar trabajando o a lo mejor sí que estoy en la playa jajaja. La velocidad está bien en el circuito de carreras, hace tiempo que esas prisas las evito. El lado oscuro es la intoxicación que sufrimos, estamos bombardeados de estímulos visuales casi constantemente, si me salgo de la vorágine de las prisas disfruto más mi trabajo. Pero hay situaciones en las que el trabajo te exige inmediatez, lo hago sin problema. Pero disfruto más
de la fotografía con calma.

- ¿Cómo ve la profesión a medio plazo?
- La veo bien. Es cierto que no es como hace unos años, pero va remontando. Hay que educar a algunos clientes que la fotografía es un arte y que tiene su cosita, aunque tu primo tenga una cámara así, grande (quien dice primo, dice cuñado), y se invierten muchas horas. Tanto en formación como trabajo, trabajo que puede acabar en la basura.

- ¿Cuál es la anécdota que haya vivido que siempre cuento relacionada con su profesión?

- Pues hay varias, pero me quedo con la primera vez que trabajé para un cliente de fuera, ¡y no me regateó! De las más sorprendentes y mi favorita, justo hace una semana, es que mi hijo me metió en el equipo uno de sus cochitos para que me divirtiese trabajando porque él no podía acompañarme.
- ¿Hay alguna imagen en concreto que nunca hubiese deseado tomar?

- Siempre hay alguna situación que te hace sentir mal, los incendios o la UCI Neonatal no molan nada. Pero eso es algo que va en cada uno, no hay dos personas que afronten una situación igual. Al igual en los que hay casos que dices: “yo haría esta foto” y hay quien no lo haría.

- ¿Qué acto y situación le queda por cubrir?
- Muchísimas, jamás he tenido un checklist de esto lo hice ya, tachas y listo. Me gustaría cubrir un concierto de Pearl Jam, pero no sé si haría fotos jajaja

- ¿El fotoperiodismo puede ser una herramienta para cambiar el mundo?
- Creo que el fotoperiodismo puede acercar realidades a personas que quizás no estén tan al tanto de ellas, pero cambiar, depende de cada uno