El sueño (frustrado) de la UD Tenerife

El ascenso de la UD Las Palmas a Segunda División en el verano de 1950, en perjuicio del propio CD Tenerife, animó a los dirigentes tinerfeños a copiar el modelo y crear 'el equipo de la unión' con los seis clubes históricos de la Isla. Price e Iberia volvieron a dar el primer paso y luego le secundaron Real Unión, Hespérides y Norte. Y en noviembre de 1950, el CD Tenerife ofreció Stadium y jugadores “para formar el equipo único de la Isla, que pueda aspirar al ascenso”. Antes, en espera de crear o no el 'equipo único' y con fichajes como Cabrera (Price), Isidoro (Salamanca), Eugenio (Unión) o Arturo (Hespérides) compitió contra los rivales que visitaban el Insular para medirse a Las Palmas y luego 'rentabilizaban' el viaje parando en el Stadium. Y así conoció secretos de Plus Ultra, Albacete, Hércules, Mallorca...

Al final, la presión popular llevó al CD Tenerife a renunciar a cuarenta años de historia y un Stadium propio para 'crear' una UD Tenerife bajo la presidencia de Maximino Acea e integrada por Gorrín, Llanos, Cabrera, Villar, Arbelo y Rojas, del Tenerife; Álamo, Medina, Mario, Juanito y Tito, del Real Unión; Cándido, Macario y Pedrín, del Hespérides; Sedomir, Eusebio, Toledo, Tosco y Ruperto, del Norte; Rodríguez y Lorencito, del Iberia; y Chicho y Argeo Semán, del Price. El 3 de enero de 1951 debutó con una goleada (4-0) al Cartagena, que dos días antes había jugado en el Insular. Y también se impondría a Granada, Linense o Melilla en partidos preparatorios con un 'once de gala' formado por Cándido; Eusebio o Rojas, Chicho, Llanos; Villar, Medina; Macario, Pedrín, Mario, Lorencito y Arbelo o Cabrera.

Así, la UD Tenerife resultó designada para disputar la eliminatoria de ascenso “contra el decimotercer clasificado del grupo Sur de Segunda División”. Con todo, ganó el torneo local, ya sin Iberia y Price, aunque el CD Tenerife le plantó cara con Manolito, Isidoro, Durán, Chano, Mederos o Antonio, que no entraron en el 'equipo de la unión'. Eso sí, el curso blanquiazul se limitó a 14 partidos oficiales, incluyendo dos citas con el Argentino –subcampeón grancanario tras el Porteño– en un minitorneo regional y dos rondas de la I Copa Heliodoro, ganada al Arenas en la final tras un triplete de Antonio en la ida (6-0). Eso sí, la atención global se centraba en la eliminatoria de la UD Tenerife contra el Levante, decimotercero en el grupo Sur de Segunda División... y uno de los pocos equipos que no visitó la Isla tras jugar ante Las Palmas. 

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Formación del Tenerife de la temporada 50-51

El partido de ida, disputado el 13 de mayo de 1951, llenó el Heliodoro Rodríguez López –nuevo nombre que se le dio al Stadium al cumplirse un año de la muerte del expresidente, a quien también se le honró descubriendo un busto que aún se conserva y disputando la citada Copa Heliodoro, aún viva– en un domingo en el que se esfumó el sueño de la UD Tenerife y, quizás, su propia existencia. Ganó (1-0) con un gol de Lorencito (7'), que poco después falló un penalti y remataría dos balones a los postes, pero dos semanas después, en el campo de Vallejo, el Levante y un árbitro que no merecía ese nombre, el catalán Antonio Balcells Regué, le dejaron sin ascenso: el Levante ganó 3-1 con un penalti inexistente a diez minutos del final y tras anularse un gol válido a Pedrín con 1-1.

En verano, fue el CD Tenerife quien recuperó a Villar, Arbelo o Llanos y fichó a Chicho o Argeo Semán. Además, tras el ascenso de Las Palmas a Primera División, invitó al Heliodoro a Madrid (4-5) y Barça (5-3), que vinieron con sus figuras y dejaron mucho dinero. Por el camino, el presidente Antonio Perera consiguió un préstamo de cinco millones de pesetas de la Caja de Ahorros, que se invirtió en acabar las obras del Heliodoro, mientras la UD Tenerife quedó debilitada. En la primavera de 1953 surgiría otra opción de ascender para el campeón tinerfeño y la UD Tenerife optó al premio con el apoyo de Unión y Hespérides, mientras Las Palmas le cedía hasta nueve jugadores. Sin embargo, el CD Tenerife se impuso en el torneo insular, eliminó al Orihuela en la promoción y ascendió a Segunda División.

Entonces, la UD Tenerife dejó de tener sentido y desapareció.