El presidente de Colombia y las FARC discrepan sobre el estado de implementación de la paz

La paz de Colombia va por buen camino a pesar de las complejidades propias del proceso y se afianzará institucionalmente este año, ha asegurado el presidente Juan Manuel Santos, mientras que la antigua guerrilla de las FARC considera que el momento es de dificultad.
Las partes se ha reunido en la Gobernación del departamento de Bolívar, ubicada en Turbaco, localidad cercana a Cartagena, para hacer un balance de la implementación del acuerdo firmado el 24 de noviembre de 2016.
A la reunión de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación de los Acuerdos de Paz (CSIVI) han asistido también los expresidentes del Gobierno español Felipe González, y de Uruguay, José Mujica, como representantes de la comunidad internacional.
"Trabajando con determinación los colombianos haremos de este el año del afianzamiento institucional y democrático de la paz", ha dicho el jefe de Estado colombiano.
Santos ha manifestado: "construir paz y dejar atrás para siempre las divisiones, los odios, la intolerancia y la violencia es el gran y hermoso desafío que el Gobierno, las FARC, el Estado y sobre todo los colombianos, debemos asumir".
El presidente ha ratificado su compromiso "absoluto con la paz para Colombia" y ha dicho que en ese propósito va "a trabajar hasta el último día" de su Gobierno, que concluye el próximo 7 de agosto.
Al citar un análisis del Instituto Kroc, de la Universidad de Notre Dame (EE.UU.), Santos ha dicho que la implementación del acuerdo de paz con el ahora partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) ha sido más rápido que otros procesos similares en diferentes partes del mundo.
"El ritmo de la implementación del acuerdo en los primeros meses del proceso es más rápido que el de otros acuerdos de paz integrales analizados por este instituto", ha dicho el gobernante.
Igualmente ha destacado la participación de González y de Mujica, de los que ha dicho "han sido un apoyo constante y fundamental en la verificación de la implementación del acuerdo".
Ha explicado que "los avances son claros" pues, ha agregado , "pusimos fin a un conflicto de más de medio siglo, sentamos las bases institucionales y normativas y avanzamos decisivamente en la construcción de la paz".
Sin embargo, la delegación de la FARC ha expresado sus preocupaciones por las dificultades que ha encontrado la implementación del acuerdo.
Citaron especialmente las modificaciones que se le hicieron en el Congreso a la Jurisdicción Especial para la Paz, el hundimiento de la reforma política y la continuidad en prisión de más de 600 integrantes de la antigua guerrilla que deberían haber sido amnistiados.
"La paz de Colombia atraviesa uno de sus momentos más difíciles tras la firma del acuerdo final", señala un documento leído por las FARC en la reunión y divulgado posteriormente.
Por eso, la exguerrilla ha solicitado a Santos que, dada la dificultad para que en la vía legislativa ordinaria se aprueben los proyectos que quedaron por fuera de la vía rápida ("fast track"), "opte y ejerza potestades constitucionales extraordinarias para momentos de emergencia".
Por su parte, el expresidente del Gobierno español ha asegurado que las dificultades por las que pasa la implementación del acuerdo de paz son "normales".
"Hay algunas dificultades que son casi normales que se produzcan, hay algunas que son intencionadas porque se chocan con algunos intereses a pesar de que el acuerdo está constitucionalmente asumido y afecta a tres periodos de legislatura", ha dicho.
González ha instado a los colombianos a empoderarse de lo que considera como un gran desafío que es "construir la paz, el desarrollo y una democracia cada vez más incluyente", a pesar de las dificultades que se presentan por la implementación del acuerdo.
Mientras tanto, el expresidente Mujica manifestó que si el proceso de paz de Colombia falla sería un fracaso para la historia de América Latina.

A la reunión de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación de los Acuerdos de Paz (CSIVI) asistieron también los expresidentes del Gobierno español Felipe González, y de Uruguay, José Mujica, como representantes de la comunidad internacional.

"Siento que este conflicto es de los colombianos y las decisiones son de los colombianos, pero nos hace a todos los latinoamericanos. Si esto fracasa, fracasa la historia de América Latina", ha dicho el exgobernante uruguayo.
En tono vehemente, Mujica ha dicho que en la implementación del acuerdo de paz existen dificultades, surgieron reclamos y hay limitaciones, pero agregó que son solo escalones negativos que hay que superar.
Se debe "dar un plazo de 15 años para construir la paz, involucra la vida de una generación entera, es un cambio fenomenal en la historia de Colombia (...), una nueva etapa que la tiene que llevar adelante su pueblo", ha subrayado.