El inicio de la emigración

Ángel Arocha y Joaquín Cárdenes, dos leyendas del fútbol tinerfeño, marcaron la actualidad del CD Tenerife en 1926. El joven delantero lideró a la escuadra blanquiazul con apenas 18 años y el colosal mediocentro sería el primer emigrante del balompié insular. Y todo, en un tiempo marcado por la desorganización de las competiciones y por el nacimiento de unas primitivas federaciones –de carácter provincial y regional– que vieron la luz en un intento de oficializar el creciente interés que generaba esta actividad deportiva.

El año ya nació con la creación del I Campeonato Insular de Tenerife... que nunca concluyó. Lo hizo bajo la supervisión de la Asociación de Football y con la presencia de diez equipos: Tenerife, Fomento (antecesor del Real Unión), Salamanca, Hespérides, Iberia, Puerto Cruz, Olimpia, Tarrasa, Rival y Laurel. Y para la eternidad queda el debut oficial del Tenerife en el torneo, con un 2-0 al Puerto Cruz y un once inicial histórico: Baudet; Llombet, Oliva; Gil, Cárdenes, Esquivel; Torres, Ramos, Martín, Graciliano Luis y Pérez.

Ausente Ángel Arocha aquel histórico 3 de enero de 1926, los goles los marcaron Martín y Torres (de penalti). Ellos fueron los primeros realizadores de un torneo que fue desgranando jornadas de una forma más o menos irregular en medio de amistosos, visitas de equipos grancanarios, homenajes a diversos personajes o conjuntos, viajes de los principales equipos tinerfeños a Las Palmas... hasta que la cita quedó herida de muerte tras el escándalo generado en el Fomento-Tenerife jugado en en la campo de La Avenida.

Aquel 28 de febrero, en el terreno del Fomento, donde hoy está la Estación de Guaguas, el Tenerife gamó 1-3 con dos goles de Arocha y uno de Torres, en un partido en el que los locales sufrieron las expulsiones de Espinosa, Torres y Basilio García, al que la Asociación de Football suspendió “a perpetuidad” por agredir al árbitro. Aún se jugarían varias jornadas más en un torneo que lideraba el Tenerife –en el que debutó el portero Gilberto Cayol– seguido del Iberia, cuando nació la Federación Regional Canaria de Fútbol.

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Joaquín Cárdenes, el primer emigrante del fútbol tinerfeño. | ACAN

La primera medida de la nueva federación fue organizar el I Campeonato Regional de Canarias, pero el Tenerife, pese a tener más de 30 jugadores en plantilla, no se sumó a la iniciativa. Sí lo hicieron Iberia y Fomento, representantes tinerfeños en un torneo que completaban Victoria, Marino, Gran Canaria y Athletic Las Palmas. Todo ello invitó al Tenerife a prodigarse en amistosos –principalmente contra los también ausentes Santa Catalina y Hespérides– y en ver como emigraba Joaquín Cárdenes, que fichó por el Celta de Vigo.

Colosal mediocentro formado en el juvenil Toscal y en el Iberia, con apenas 20 años Cárdenes formó parte del primer once alineado por el CD Tenerife tras su refundación y fue el único jugador que participó en los 52 partidos –con 38 victorias, ocho empates y seis derrotas– que los blanquiazules disputaron en su curso inaugural. Entre esas citas estuvo el triple enfrentamiento ante el Real Vigo, en los que deslumbró a los dirigentes del campeón de Galicia... que no tardarían en llevárselo a un fútbol que ya empezaba a ser profesional.