¿Cómo dar clases virtuales durante el coronavirus y no caer en el intento?

El coronavirus ha puesto a  prueba el saber hacer de los profesores y la enseñanza. Tecnología, internet, imaginación y ánimos de enseñar, durante más de 50 días, han sido el gran amigo de docente. Sin embargo, también se ha que recordar la gran brecha social, que todos conocíamos -algunos miraban para otro lado-, y que ahora se ha hecho más evidente, si cabe: familias con posibilidades económicas disponen de herramientas en casa para que sus hijos sigan aprendiendo desde casa; otras familias han contado con menos medios, y muchas con ninguno. Pero ahí han estado y están remando profesores, alumnos y familia, y la Educación en España sigue viva. Ha habido tres grandes héroes estos dos últimos meses, como hemos reseñado en diferentes páginas de EduKando durante las semanas anteriores: profesores, alumnos y padres.

Clases desde casa.

La inventiva del docente ha sido también el incesante aliado en esta guerra que se ha tenido que lidiar con la distancia entre alumno y profesor, contraria a la cercanía habitual que les da el aula

Sí, ha ayudado mucho al profesor, a la profesora, el contar con los medios que nos pone cerca hoy el Siglo XXI, medios que nos han mantenido en contacto durante estas clase no presenciales. Sin embargo, la inventiva del docente ha sido también el incesante aliado en esta guerra que se ha tenido que lidiar con la distancia entre alumno y profesor, contraria a la cercanía habitual que les da el aula. No sabemos lo que nos depara el futuro y cómo serán las clases en el Curso 2020/2021, pero sí muchos nos pueden contar lo que han hecho y siguen haciendo estos días. Hemos tirado del teléfono y aquí les dejamos algunas de esas artimañas tecnológicas que han empleado nuestros intrépidos profesores.
La pizarra "Velleda de toda la vida"
Un profesor de La Laguna nos explica que en los primeros días, durante casi la primera semana, "me dediqué a conectar el portátil en el salón de casa, a través de la plataforma que tenemos con los alumnos por medio de Google, apoyaba en un taburete la pizarra Velleda de toda la vida, y desde allí, impartía mis clases para los alumnos que me seguían desde sus casas".
Ordenadores.
"Gracias a Teams"
Otros docentes han contado con herramientas, como "Teams" de Educamos, que ya venían empleando desde hace algún tiempo en sus clases presenciales. "Me ha costado, porque no es lo mismo usar la herramienta Teams, de vez en cuando, dentro de tus programaciones, que tenerla que emplear a diario como medio de conexión con tu alumnado. Sin embargo, si no fuese por el Teams, no sé cómo me las hubiera arreglado", señala un compañero de este gran arte placentero de la Educación, que se dedica a la Historia en un centro del Sur de Tenerife.

Sesiones de evaluación por Skype

Una profesora, que está ya en los devenires de la jubilación, aunque ella asegura que continuará, nos narrado un momento que jamás hubiese imaginado: "Recuerdo una vez que tuve, hace unos años, por una tormenta que nos inundo de lluvia varios días, en los noventa, que tuvimos que poner las notas casi por teléfono; pero jamás hubiese pensado en reunirme delante de un ordenador, desde la lejanía, con los demás, y celebrar un Junta de Evaluación por Skype".
Móvil
"He leído un dictado desde el móvil"
Y situaciones graciosas, como la de este otro compañero, al que se le cayó la wifi en casa, cuando iba a comenzar a hacer un dictado a sus alumnos, y "tuve que tirar del móvil, conectarme otra vez con ellos por Zoom, y hacerles un dictado desde el móvil. Ellos, los chicos, no se lo creían, pensaron que se habían librado del dictado".
Han sido y seguirán siendo, grandes momentos, donde a pesar de todo, ha habido hasta momentos anecdóticos. Ahora toda la Comunidad Educativa se pregunta "¿cómo volveremos a las clases?", porque todo el se precie de ser profesor, lo que quiere es seguir "EduKando". Además, el deseo de todos es volver a sentir la sensación de ser y estar que da el aula.