Diez postres de la Navidad en el mundo: Ranking

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Es innegable que la Navidad, en cualquier país, se asocia a especialidades gastronómicas inspiradas en estas fechas y con profunda tradición en las costumbres y los hogares. El recetario dulce tiene gran peso en las grandes celebraciones y en Hule y Mantel hemos seleccionado estos diez iconos aunque bien podrían asomar otros en este espacio con incontables adeptos.

Roscón de Reyes, España. Su origen se remonta a las fiestas saturnales romanas pero existen testimonios de la existencia desde el siglo XII. Este bollo con frutas confitadas, según la tradición, contiene en su interior un haba y quien lo encuentre debe pagar, mientras que la figurilla otorga el reinado por ese día especial.

Pavlova, Australia. Se afirma que es un homenaje a la bailarina rusa Anna Pavlova, que visitó tierras australianas y de Nueva Zelanda en los años 20 del siglo pasado. Es un postre con forma de disco y crujiente que va recubierto de merengue y frutos secos en abundancia.

Lebkuchen, Alemania. Rey de Navidad en el país centroeuropeo. Galletas de jengibre de múltiples formas que llevan frutos secos, miel, mazapán y especias como anís, cardamomo, clavo y canela, entre otros. En la actualidad, es una denominación de origen protegida por las leyes alemanas.
Bienmesabe, Venezuela.

La variante del país sudamericano está arraigada en la cultura local desde épocas coloniales. Es un bizcocho, de forma circular o rectangular, en el que predomina el sabor a coco. Está cubierto con una generosa capa de merengue espolvoreada con canela. Existen dos postres con este nombre en España, uno originario de Canarias y el bienmesabe antequerano, típico de Andalucía.

La bûche de Noël, Francia. Va cubierto de fondant de chocolate, aunque el relleno puede llevar muchísimas variantes, desde crema de mantequilla, praliné o café. Este postre surgió con la costumbre de quemar un tronco de madera para celebrar la llegada del solsticio de invierno, que se suponía óptimo augurio.

Pie de manzana, Estados Unidos. Los colonos llevaron la receta a América y para el siglo XVII, ya había alcanzado altos niveles de popularidad. Aparte del ingrediente principal, el interior lleva harina de maíz, zumo de limón, vainilla y azúcar morena y el componente para crear la masa exterior es el vinagre de sidra.

Pannetone, Italia. Originario de Milán, es una especie de bollo dulce con pasas y frutas escarchadas, aunque existen variedades con chocolate. El mejor acompañante para un trozo de panettone es, sin duda, una copa de champán o cava.

Turrón, España. Su preparación se basa en la cocción de miel y al resultante se le suman almendras y clara de huevo. Los más consumidos son el de Alicante, de textura dura, y el de Jijona, más blanda. En los tiempos que corren también se han popularizado otros sabores que se alejan de la receta tradicional, como chocolate, coco o trufas.

Christmas pudding, Reino Unido. Entre sus ingredientes se incluyen pasas, orejones de manzana, ciruelas, arándanos y todo tipo de frutos secos, como nueces, almendras o avellanas. De épocas medievales, supuestamente constituyó la combinación de trece ingredientes diferentes que representaban a Jesucristo y los doce apóstoles.

Linzer torte, Austria. Está preparada con una masa crujiente con un toque de ralladura de limón y frutos secos molidos, generalmente avellanas, pero también puede llevar en la mezcla nueces o almendras. Bautizada por la ciudad de Linz, la receta está documentada desde mediados del siglo XVII.

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