¿De qué se disfraza Santa Cruz de Tenerife?

Con la celebración de la cabalgata anunciadora el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife comienza la fase más importante en el sentir chicharrero: la fiesta en la calle. Miles de santacruceros, tinerfeños, canarios y del resto del mundo disfrutarán de la música y un ambiente inigualable que pondrán la guinda a los infinitos colores que protagonizarán los maquillajes y disfraces de los participantes.

¿Y cuáles serán estos disfraces? AtlánticoHoy.com consulta a negocios veteranos de la ciudad para saber cuáles han sido las tendencias en las ventas en esta edición. De la misma manera, escuchamos a los carnavaleros para que nos cuenten de qué se van a disfrazar durante las dos próximas semanas carnavaleras.

Mercedez Pérez es la actual propietaria de La Gran Tijera, sucediendo a su madre y fundadora, doña María Gracia Almazán, que ahora lleva la sastrería del variopinto negocio familiar. “Nos dedicamos al Carnaval desde hace 53 años”, explica Mercedes, a pesar de que el negocio de base es de “uniformes”.

No obstante, llevan 53 años dedicándose a la fiesta cuando se acercan las fechas. “Cuando llega Carnaval nos pegamos unas palizas y ambientamos todo”, reconoce mientras recuerda la evolución a lo largo de los años. “Antes se hacía todo en las costureras y las fabricas, incluso en China. Antiguamente. los clientes me decían ‘me disfrazo de mecánico, véndeme un mono, me disfrazo de Mario Bros, véndeme un peto’, pero no tienes la camiseta roja y no tienes la camiseta con la M… y ‘quiero disfrazarme de mujer Guardia Civil’... Bueno, pues empecé a traer los mejores disfraces, me hice con las mejores fábricas, Disney y Marvel, que son todos los que tenemos ahora y son unos disfraces fantásticos.

Image

Expositor de La Gran Tijera | AH

Para este Carnaval, Mercedes señala que no hay una una tendencia clara, sino que “se vende de todo”, obviando la temática de la fiesta, aunque “Fantasía es abierto, puede ser cualquier cosa, con lo cual este año vas de fantasía”, indica.

El único punto negativo que observa la dueña de La Gran Tijera con motivo del Carnaval es la proliferación de los negocios asiáticos que venden disfraces a precios más baratos. “Nos afecta muchísimo, al mío y a todos los colegas del ramo. Y encima son disfraces malos, pero ya no tan barato, eso era en los primeros años. A mí me han dicho más caro que en una tienda tradicional de disfraces. Es una pena porque el cliente dice: ‘me voy al chino, ahí hay de todo, perdona’. Cuidado con los precios y cuidado porque a lo mejor la peluca te deja ronchas, o te pica y la terminas tirando”, sentencia.

Confecciones BBB también es una tienda de uniformes laborales que, sin hacer énfasis en carnavales, ve cómo su negocio se reactiva ante las peticiones de sus clientes. “Somos una tienda de ropa de trabajo, no para disfrazarse, aunque se utilizan para ello y la gente compra la bata blanca para enfermera, unos pantalones de peto para vestirse de granjero, monos de mecánico, batas de servicio de sirviente… Es lo que hemos tenido toda la vida”, comenta Concepción, empleada en la empresa.

“Fantasía es abierto, puede ser cualquier cosa, con lo cual este año vas de fantasía”

A diferencia, de Mercedes, no ve que el negocio se vea afectado por los comercios asiáticos. “A nosotros nunca nos ha afectado los negocios chinos, porque la gente sabe que son de mala calidad y vienen buscando aquí sus cosas. Están hechas con telas de gabardina, de algodón, camisetas de colores… También vendemos la ropa para Los Indianos”, aclara Concepción.

Pero si alguien sabe de ofrecer telas para disfraces en Carnaval es El Kilo. Javier Hernández, uno de sus fundadores, reconoce a AtlánticoHoy.com que en las últimas semanas “ya ha habido bastante movimiento, se ha visto que la gente se anima como siempre”. Especializados en telas y otros productos, este año Javier destaca que lo que más se ha vendido en El Kilo es “tul, la tela con foan, las licras y la antelina y como complemento el pegamento textil”.

Al igual que Confecciones BBB, el negocio de Javier no vende disfraces hechos, por lo que la incursión de las tiendas asiáticas no lo notan mucho. “Ellos en telas no se han metido, en complementos me imagino que sí se notará. En cuanto a si hay para todos, pues el pastel se va recortando la verdad, el Carnaval no da para tanta gente”, resalta.

Image

El Kilo no falta al Carnaval con sus telas

¿Qué compran los clientes?
Pablo Gutiérrez es dentista y natural de Madrid pero lleva un año viviendo en Tenerife con su pareja. A pesar de ser casi un recién llegado a la Isla, conoce muy bien los Carnavales de Santa Cruz de Tenerife, pues lleva varios años sin perdérselos.

En otras ocasiones se ha disfrazado de “galleta o de africano” y para este año tiene ya listo el de guerrero. Se disfrazará y pintará como lo hacía el protagonista de la película ‘Braveheart’, con la cara mitad azul y la otra parte, rojo. “Lo tengo todo listo ya”, explica.

Image

Pablo será Bravehart | AH

Jesús tiene 36 años, es informático y, aunque no es “muy carnavalero”, piensa salir al menos dos noches durante este Carnaval “porque los amigos tiran mucho de mí, pero la verdad es que luego soy el primero que me lo paso bien”.

 Los disfraces los tiene más que listos, complementos incluidos: “voy a ir de marinera y de ‘chacha’”, comenta. El último es un disfraz habitual en su armario cada vez que regresan las fiestas de Don Carnal. Destaca de ambos que son disfraces sencillos que le permiten “divertirse muchísimo haciendo bromas a todo el mundo” .

Los disfraces no los ha hecho él. Cuenta que suele adquirirlos en su mayor parte en los negocios asiáticos, sobre todo por cuestiones de precio. “Son mucho más baratos, lo tengo más que comprobado”, asegura.

Image

Los disfraces y colores legan a las calles | AYTO. SANTA CRUZ DE TENERIFE

Por su parte, Lorena, tinerfeña de 27 años, no se perderá ninguna de las noches del Carnaval “ni loca, ni aunque tenga fiebre o la gripe más fuerte. Los carnavales son sagrados”, afirma. De hecho, asegura contar los días cuando la fecha se está acercando y es ella la que organiza el disfraz que llevará junto a su grupo de amigas. “Todas iguales, así es más divertido y llamamos más la atención”.

Piensa salir todos y cada uno de los días en los que haya movimiento en la calle. “Ya dormiré en un par de semanas”, bromea. Para cada ocasión, un disfraz diferente: de india, súper héroe, tabernera, gitana, entre otros.

En su caso, aunque algún accesorio sí que lo ha comprado en los establecimientos asiáticos “por disponibilidad de surtido y buenos precios”, le da tanta importancia al disfraz que se lo hacen personalizado con una costurera. “Queda mucho mejor”, subraya.
Al final, el objetivo es pasarlo bien a través de los coloridos disfraces. Noches únicas, que un buen carnavalero empieza la cuenta atrás hasta sus llegadas en cuanto finaliza la edición anterior. Más o menos elaborados, la calle se llena de disfraces para mostrar al mundo la magia y fantasía del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.