Dani se sube al podio

Dani Hernández (Venezuela, 1985) entró el pasado viernes, con una sobresaliente actuación ante el Sporting, en el podio histórico de porteros del Tenerife. Imbatido en el triunfo (1-0) ante el equipo asturiano, disputó su partido 138 como blanquiazul y pasó a ocupar el tercer lugar en el escalafón de guardametas con más presencias oficiales con el conjunto insular, empatado con Marcelo Ojeda. Únicamente le superan Sergio Aragoneses (267) y Peio Aguirreoa (220).

El portero blanquiazul es el tercer guardameta que más partidos oficiales ha jugado en la historia del Tenerife

Titular desde su regreso a casa en enero de 2015, Dani ha sido siendo fijo para todos los entrenadores: Álvaro Cervera, Raúl Agné, José Luis Martí y Joseba Etxeberría. Nacido en Caracas, pero criado desde que tenía dos años en la Isla, no lo ha tenido fácil en el mundo del fútbol. Así, antes de ser internacional por Venezuela y de tener continuidad en el Heliodoro, militó en más de una decena de equipos, en los que vivió aventuras de todo tipo.

Dani empezó a jugar en el Geneto, pero en edad infantil se incorporó al Tenerife y estuvo un lustro en su cadena de filiales, hasta que se fue a Madrid a estudiar INEF y marchó como cedido a Rayo Majadahonda y Guadalajara. No serían sus únicos equipos, pues, una vez desvinculado de la entidad blanquiazul, pasaría por el Villalba, los filiales de Madrid y Rayo, el Jaén, el Huesca, el Mestalla (filial del Valencia), el Murcia y el Valladolid en dos etapas.

Image

¿Algo más? Pues sí, en medio de su estancia en Valladolid, disfrutó de una excursión a la liga griega para jugar unos meses con el Asteras Tripolis. Así, no resulta extraño que en enero de 2015, cuando recibió la oferta del Tenerife en el mercado de invierno, optara por regresar al club donde jugaron su hermano Meji Hernández y su tío 'Flaco' Meneses. “Estaba loco de ganas por volver a casa y en cuanto surgió la opción, no miré más opciones”, recuerda. 

En la entidad tampoco hubo dudas: el Tenerife 14-15 había iniciado el curso con Jacobo como portero titular, pero perdió el puesto en beneficio de Roberto, al que una lesión llevó al banquillo. Fue entonces cuando el juvenil Carlos Abad-Hernández se afianzó en el puesto... hasta que una lesión ante el Betis 'invitó' a fichar a Dani, suplente ese curso en Valladolid pese a su buen rendimiento: tres goles recibidos en seis partidos completos.

Image

Dani hizo las maletas y con tres entrenamientos debutó como titular ante el Numancia en el Heliodoro. No recibió goles (0-0), pero en una entrevista reciente recordaba que cuando llegó “todo era muy duro, pues la gente nos pitaba incluso antes de empezar el partido”. Tres años y medio después, por fin se ha asentado en un equipo y ha sido en el que se formó siendo niño para, tres lustros más tarde de su marcha a Madrid, ganarse un hueco en su historia.

Un promedio notable

Próximo a cumplir 33 años y con contrato en vigor hasta junio de 2020, Dani, que ha recibido 142 goles en los 138 partidos jugados con el Tenerife, presenta el mejor promedio entre los porteros que ocupan el podio blanquiazul al admitir 1,029 goles por partido, un promedio inferior al que presentan Aragoneses (1,187), Aguirreoa (1.136) o el propio Ojeda (1.333). Además, ha firmado dos rachas de imbatibilidad que están en el 'top ten' histórico blanquiazul.

Así, en la campaña 15-16 enlazó 486 minutos sin recibir un gol y la racha mejoró la temporada pasada al sumar 579 minutos sin ser batido. Ya en el Real Jaén, entonces en Segunda División B, estuvo once partidos seguidos con la portería a cero y estableció un registro de 1.084 minutos de imbatibilidad. En definitiva, cifras que avalan a un portero que el viernes, dejando su portería a cero, entró en el podio histórico de guardametas del Tenerife.