Socialistas y conservadores se unen en París contra la abstención y Le Pen

Destacados miembros del Partido Socialista francés y del conservador Los Republicanos hicieron este viernes un llamamiento conjunto en París en contra de la abstención en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del próximo domingo para frenar el avance de la ultraderechista Marine Le Pen.

El ex primer ministro socialista Manuel Valls y su homólogo conservador Jean-Pierre Raffarin, junto al comisario europeo de Asuntos Económicos, el socialista Pierre Moscovici, encabezaron un foro "republicano" impulsado por el filósofo Bernard-Henri Levy.

"Cada voto cuenta y por eso todos tenemos una responsabilidad", aseguró Valls, que dijo entender la "frustración" de la ciudadanía pero alertó, como el resto, de no pronunciarse de manera clara contra la candidata de la extrema derecha.

El encuentro advirtió de que aunque el socioliberal Emmanuel Macron presenta una clara posibilidad de victoria en los sondeos, con porcentajes respectivos del 62 y del 38 %, un respaldo amplio a Le Pen afecta a la imagen de Francia y a la democracia en el país.

"Los que piensan que la República no los necesita para frenar al FN son unos inconscientes", añadió Moscovici, para quien aquellos que decidan abstenerse o votar en blanco se comportan "como niños malcriados" que no cumplen con su deber.

Xenofobia
El FN, según dijo el comisario europeo, "sigue siendo el partido de la división, de la xenofobia, (...) aunque haya trabajado su respetabilidad".

"El combate contra la extrema derecha no se para el 7 de mayo. No le demos la satisfacción de encarnar la oposición en el país", añadió Moscovici en referencia a las legislativas de junio.

Esa opinión fue compartida por Raffarin, que alertó de las consecuencias "de aquellos que quieren lavarse las manos con la abstención".

"Los que se abstengan serán cómplices de una situación dramática para el país, porque la abstención favorecerá considerablemente una eventual elección de Le Pen", concluyó el exjefe de Gobierno, que coincidió en que el voto a Macron no implica darle un "cheque en blanco".