¿Tenemos el segundo mejor Carnaval del mundo?

Eso es lo que siempre oímos al ver algún que otro carnavalero presumiendo de su carnaval y dándose golpes en el pecho orgulloso de nuestra fiesta. ¿Pero realmente es así?
El primer puesto que ostenta en su poder el Carnaval brasileño de Río de Janeiro, sólo se discute por la inseguridad del mismo y por lo “encorsetado” que está dentro del sambódromo. Pero lo que sucede en ese lugar no pone lugar a dudas de la majestuosidad de dicha fiesta.
La seguridad es uno de los puntos fuertes en los que Tenerife vende su carnaval capitalino, con muy pocas incidencias teniendo en cuenta el volumen de personas que, cada día o noche de carnaval, transitan por las calles de Santa Cruz.

¿Volverá Santa Cruz a intentar batir el récord Guinness de Celia Cruz en 1987?

El carnaval de Tenerife tiene un récord Guinness en su haber. En 1987 acudió al Carnaval Chicharrero la célebre cantante cubana Celia Cruz junto a la orquesta Billo's Caracas Boys, a la que asistieron 250.000 personas y fue registrada en el Libro Guinness de los récords como la mayor congregación de personas en una plaza al aire libre para asistir a un concierto, marca que se mantiene en la actualidad. 
En 2019 por su parte, más de 400.000 personas bailaron al ritmo de Juan Luis Guerra durante el Carnaval de día el Sábado de Piñata superando por lo tanto el récord alcanzado en 1987 con Celia Cruz. 
Sin embargo, debido a la inesperada respuesta multitudinaria no hubo notario que oficializase esta cifra para el Libro Guinness. Cifra que se ha puesto en duda, pero lo que sí está claro es que el número de asistentes superaban los 250.000 de la vez anterior. 
¿Volverá Santa Cruz de Tenerife a intentar batir ese récord? Es una incógnita difícil de prever, debido al alto costo económico que supone la contratación de un artista de renombre para calar en la gente para que respondan a la llamada y así batirlo oficialmente.
¿Quién podría ser el artista? Se han barajado infinidad de nombres para poder batirlo, pero los que con más fuerza suenan han sido Marc Anthony, Óscar de León o Gilberto Santa Rosa.

Santa Cruz de Tenerife a día de hoy compite con Cádiz, Las Palmas, Gualeguaychú (Argentina) y Venecia, por el segundo carnaval del mundo.

Lo que sí está claro es que es un carnaval de la gente que cada año llena los locales de ensayo de nuestros grupos que se preparan durante más de seis meses para un espectáculo en sus diferentes concursos: murgas infantiles, murgas adultas, grupos coreográficos, comparsas, agrupaciones musicales, rondalla, canción de la risa, carrozas, disfraces,… Todo esto pese a que se ha perdido diez grupos (tres comparsas, tres murgas infantiles, dos murgas adultas, una rondalla y una agrupación musical), pero seguimos teniendo concursos con bastantes participantes, el más despoblado, el de comparsas con sólo siete participantes.
Además, Santa Cruz de Tenerife posee las fantasías a Reina más grandes del mundo, con sus medidas de 4,5 metros de alto, 5 metros de ancho y 6 de fondo, son verdaderas obras de arte que cada año lucen las candidatas en la Gala de la Reina, que en los últimos años se realiza en el Recinto Ferial
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Creo que en la carrera con nuestros competidores llevamos la delantera a carnavales como: Cádiz, Las Palmas, Gualeguaychú (Argentina) o Venecia
Cádiz es junto con Tenerife, las únicas Fiestas de interés internacional dentro de España en lo que respecta a carnavales. Tiene un concurso dentro del teatro Falla, que es espectacular donde tardan casi un mes con preliminares para elegir los premios del concurso de chirigotas, comparsas, coros y cuartetos. Fuera del Falla sólo se puede disfrutar por la calles de la ciudad de las chirigotas ilegales.
Las Palmas de Gran Canaria tiene varios actos que han cogido mucho auge en los últimos años como son la gala Drag Queen o el maquillaje corporal, que llenan cada año el Parque de Santa Catalina. 
Gualeguaychú en Argentina, tiene el mismo pero que el carnaval de Río, se encorseta en una avenida donde se realizan el desfile carnavalero y Venecia es la cuna del carnaval elegante. Sus calles son el marco perfecto para que las máscaras luzcan en su mejor esplendor y los visitantes acuden cada año a esta cita a disfrutar de los desfiles de disfraces de época.