"Estás limitado a un sonido que no es para crear un ambiente festivo"

El Carnaval llega al último fin de semana preparado para descargar toda su energía por las calles de Santa Cruz. Energía que suele soltarse en forma de vatios a través de los altavoces que permiten el baile en todas las zonas acotadas de la gran fiesta chicharrera.

Sin embargo, el sonido ha sido la única gran polémica del Carnaval. Concretamente en la Zona Orche, donde los carnavaleros se han quejado de lo bajo que suena la música en la presente edición del Carnaval, que incluso ha ‘obligado’ al Ayuntamiento a reunirse para tratar el tema.
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Ronny Díaz en su zona de trabajo en Carnaval | TENERIFE DE NOCHE

La limitación de 96 vatios es insuficiente para los que salen a la calle a disfrutar, si bien hay que primar el descanso de los vecinos. No obstante, los limitadores y la forma en la que está montado el sonido se ha convertido en un quebradero de cabezas para todos, incluido para los profesionales de la música, como el DJ Ronny Díaz, con más de 10 años de experiencia pinchando en Zona Orche y con el que AtlánticoHoy ha contactado para que comparta su visión de la polémica musical de estos carnavales.

“Se ha trabajado muy incómodo, porque realmente estás limitado a un sonido que no es el que se debería tener para crear un ambiente festivo”, señala el DJ, quien espera que para este fin de semana la cosa mejore.

"La gente, a sabiendas que ya sabe que esto que va a ocurrir toda la noche se trae el carrito con su música con volumen ideal de fiesta, sin limitador, y se separan un poco de lo que es la zona donde pincho yo y al final todos se quedan por los carritos y demás”

El limitador instalado en los locales con permiso para pinchar música también recoge el sonido ambiente: el ruido que genera la gente, con lo cual “se complica mucho el poder trabajar porque se te pasa constantemente de 96 decibelios”, resalta Ronny. Este limitador lo que tiene es que “te baja mucho la música” y, según explica este profesional, “tiene que respirar, por así decirlo, con lo cual, estás toda la noche pendiente del numerito que marca el limitador más que estar pendiente de los temas que pones y cuándo los pones”.

La parte más pública de este problema con los limitadores es que los carnavaleros “se quejan toda la noche” de que la música no se oye, “pero ya son conscientes de lo que hay”, indica Díaz. “En los primeros años no sabían que había un limitador de sonido, este año ya todo el mundo lo conoce y saben que estamos limitados y que por mucho que queramos no podemos subir”, explica. “Si subimos, se va a oír menos”, añade el DJ de Orche. La gente, a sabiendas que ya sabe que esto que va a ocurrir toda la noche “se trae el carrito con su música con volumen ideal de fiesta, sin limitador, y se separan un poco de lo que es la zona donde pincho yo y al final todos se quedan por los carritos y demás”.

Posible solución
Para encontrar un equilibrio musical, desde su experiencia como profesional del sector, Ronny Díaz cree que la mejor opción en Orche es “repartir un poco mejor el sonido”. Reconoce Díaz que “la Zona Orche es muy amplia y ahí lo que haría falta es montar el sonido en forma de U en función de los kioskos”. En este caso, explica el DJ, “habría que poner otros dos kioskos de la torreta hacia abajo y montando el sonido encima de ellos se podría mejorar un poco el sonido”.

A pesar de que Ronny lo valora como una solución, resalta que le verdadero problema son los 96 decibelios que marca la normativa para esta zona del Carnaval. “A lo mejor, subirlo a 100 ó 105, permitir un poco más, aparte de una distribución mejor”, sentencia Díaz como la mejor opción.
Zona Orche en Carnaval | PASEANDO POR SANTA CRUZ