Brindis por todo lo alto cuando llegues al Campo de las Estrellas

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BLOG CON CÚRCUMA


*Dedicado a los que están sufriendo por el contagio
Hemos franqueado la primera semana de confinamiento casero y empezamos la segunda. Sabemos que además nos quedan otras dos. Como poco.
Creo, sin ser psicólogo, evidente, que esos días que pasaron aún ni por asomo habíamos salido del impacto. Nos movíamos con cierta incredulidad. El aluvión de información nos desbordaba y acudir al mercado era poco menos que una misión temeraria y ahora lo afrontamos como si nos dispusiéramos a una misión bacteriológica en toda regla. Máscara, guantes, rapidez en la compra; todo un procolo para protegernos y proteger a los demás.
En aquellos comienzos del Estado de Alarma una de las llamadas de atención entre toda la avalancha de peticiones era aquella de una cirujana que desde Madrid imploraba por... cartas de apoyo. Sí, género epistolar, misivas, palabras de aliento a través del lenguaje escrito. Ni me lo pensé y escribí -y envié- este escrito que, para mí, reflejaba de algún modo, del todo respetuoso y afectuoso, algo similar a un periplo vital que están pasando los que han contraído el virus.
Cierto es que este blog, que trata la gastronomía, no puede dar la espalda a la realidad pura y dura. La gastronomía es Vida y la Vida -que es o fundamental en estos momentos delicados- propicia la gastronomía. Ahí va el símil 'envuelto en el escrito que envié para los-as pacientes que se infectaron con el virus.
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Foto Juan Carlos García


#DIFÍCILALPRINCIPIO. Verás estimado-a paciente. Ni de lejos, ni en las antípodas se puede parecer esto que te voy a relatar a la empatía de saberte en estas circunstancias –sólo lo sabe el que lo padece- pero quisiera darte una pincelada, a modo de ánimo, para que abras mucho mucho tu imaginación.  

Cuando emprendes el #CAMINODESANTIAGO, concretamente el primero que acometimos -Francisco Martínez, Juantxo García y un servidor- y desde Roncesvalles, y cuando encima has hollado unos cuantos como es nuestro caso, se te abren tres sendas vitales: la expectativa ante la trayectoria que aguarda, la 'ansiedad' de 'quemar' las etapas y la del esfuerzo físico-psíquico que se va a derrochar a caudales, créeme.

Desde Roncesvalles hay que empeñarse con esos 800 y pico kilómetros hasta Compostela. Sé que esto se elige y no lo que tú estás pasando. Lo sé. Pero apelo otra vez a tu imaginación. En 20 días, al final, se llega a una media digamos que de unos 40 km diarios.

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Estimado-a paciente. Mis compañeros y yo preparados y entrenados pero… a, pesar de ello, los inicios, los primeros días se desplegaban impresionantes en exigencia y descalabros variados. Nada comparable a lo tuyo en estos momentos pero sigue visualizando, por favor.

Hasta que un día estábamos “hechos a aquello”. Sí. Ya habíamos ajustado ansiedades y esfuerzos suplementarios. Serenarnos nos hacía bien y caminábamos más ligeros.

Imáginate montañas de Navarra, montes profundos; Pamplona; viñedos riojanos; Logroño. Senderos que hacían respirar más agitadamente pero que te bañan de luz y de verde. Burgos, León, Galicia con sus corredoiras alfombradas y majestuosas,… Querido amigo-a sigue caminando conmigo por favor. Serénate que te hará mucho bien.

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Foto de Juan Carlos García

A lo largo de las etapas tan fuertes estos peregrinos pasamos fatigas, claro, pero amortiguadas por los paisajes, los recuerdos afables, brindis con vinos riojanos, golosas tartas de Fonsagrada,,…seguíamos en el empeño de llegar al Campo de las Estrellas (Compostela-tu RECUPERACIÓN) y en algunos momentos esto hacía que nos sintiéramos como en volandas.

Nos encontrábamos más ligeros y otras veces, de verdad, pasados de rosca. Pero tirábamos de buen humor y canciones durante la marcha. Cantar nuestros temas musicales preferidos hace mucho. Al final de todo eso, cansancio, emoción, alegrías, estábamos en la Plaza del Obradoiro y ante la Catedral. ¡Tu recuperación si me permites!

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Foto Juan Carlos García

La llegada. Eso es. No tendrás fiebre ni agobio y llegarás a tu casa. Visualízala porque te dará unas enormes fuerzas: la llegada al hogar. Espero que este 'símil' valga, aunque solo un poquito. para entender que ahora estás con esa ‘mochila’ que hay que aligerar. Pronto será así. 
Un sentido abrazo para ti desde el corazón.
Un día brindaremos todos y los acompañaremos con las viandas que fuimos probando etapa por etapa.