Aleia iacta est... (la suerte está echada)

Cuentan que Julio Cesar se dirigió así a sus generales al cruzar el Rubicón, un río 250 km al norte de Roma. Cruzarlo significaba desafiar al Senado y una Guerra Civil. Evelyn Alonso, concejal Ciudadana (Cs), pero no muy Ciudadana, no tenía generales a los que dirigirse este viernes, pero si la mirada de Bermúdez, Legado de las Legiones Nacionalistas, y la de Patricia Hernández, Comandanta ella de los Ejércitos de Izquierda.

Y Evelyn, vestida de amarillo canarión (Si Don José Rodríguez, Editor de El Día, levantara la cabeza...), calzada con zapatos negros guerreros de aguja, cruzó el Rubicón de la Casa de Los Dragos. Si la Comunicación No Verbal hablara (como diría mi compañero Cesar Toledo, experto nacional en el asunto), el viernes se le hubiera agotado el palique. El Legado Nacionalista esbozó una sonrisa largamente guardada. A la comandante Hernández le temblaron las manos al poner la medalla de concejala. Medio salón achuchaba en silencio para que Evelyn cruzara el Rubicón. El otro medio rumiaba traición. Evelyn, como Julio Cesar, lo cruzó...

“No es momento de hablar de moción de censura” dijo Evelyn a los medios. No, claro que no. El momento era horas después, esa tarde, en una Notaría. Mañana, el Secretario Municipal, recibirá bien envuelta con lazo azul el paquete de una censura anunciada. Cuentan que la comandante Hernández, estalló en su despacho al acabar el pleno, lanzando todos los rayos de Júpiter a quien por allí pasaba. “Esto me pasa por confiar... no quedará así” escuchó el bedel, que, corriendo a esconderse, cruzaba el pasillo.

evelyn bermud

Cruza el Rubicón Evelyn, por allí está Bermúdez...

“Nihil Obstat” (nada que objetar) susurró el Legado Bermúdez a sus legiones. Los lugartenientes de la Comandanta, aprestaron inmediatamente a las tribus de Redes Sociales al ataque con órdenes precisas: “nuestros francotiradores, leña a los opinadores de las otras tribus y sobre todo a la tránsfuga”, oyeron decir. La guerra en Twitter había comenzado. Y se prevé larga y cruenta, hasta el punto de que algunos comentarios dirigidos a la nueva concejal y a periodistas no afectos, pueden ser considerados delito. Al loro me estaría yo. La Poli (que ya está en ello), tiene unos aparatillos muy divertidos que detectan las IP de los dispositivos. Mal asunto para el bueno del Presi Ángel Víctor, otro fuego más, porque tiene el equipo completo, y ya desde el PSOE tinerfeño, le han dicho que, si todo ocurre, ¿Dónde van a mandar a Patricia?

Al acabar el Pleno, por la puerta del Ayuntamiento, pasaba Tato “el Coneja” que, con la cartera atufando a quemado, venía de hacer la compra a fin de mes. Preguntó al municipal de la entrada. “¿Qué carajo... rebumbio es éste...?, a lo cual el policía respondió: “ya sabes, los políticos, creo que Bermúdez va a volver...”. Tato, con resignación infinita, agarró las bolsas y masculló enfurruñado como niño que no entiende: “¿volver Bermúdez...? ¿Pero ese tipo, se había ido...?”