Dame Pasión

La Chincheta, a veces, se pasea por otros parajes. El futbolero es uno de sus preferidos. No todo va a ser Política y Economía ¿verdad? Aunque la verdad, el fútbol tiene algo de política, y visto lo visto últimamente, mucho de prensa del corazón. El CDTFE está demostrando que el futbol no es solo dinero, sino que esconde un alma que desborda.

En esta isla en medio del Atlántico, lo hemos pasado muy mal en la crisis del Virus. Casi el 70% de los fallecidos en Canarias, son tinerfeños. Nadie esperaba a un equipo de fútbol, de hecho, ni si quiera pensábamos en fútbol. Y entonces llegaron, nos han inyectado ilusión directamente en vena y nos han enseñado que el futbol no cura una enfermedad, ni una pandemia económica, pero sí ayuda a vivir con ella. 

El CDTFE arrasa en la Liga. Es el mejor equipo de segunda en esta nueva competición. Podemos soñar (es gratis...¿no?) y meternos a jugar el playoff de ascenso a primera. Pero eso es lo de menos. Lo demás es que han conseguido generar algo que no esperábamos: la ilusión por algo perdido, la pasión por algo inesperado, que un café mañanero sepa diferente, que al bueno de Rubén Baraja le hayan salido miles de entrenadores de barra de bar, y de paso que Iván Bonales vuelva a cantar los goles como hacía tiempo que no le oía...

Había olvidado el grito de un gol en la ventana, había dejado de mirar la TV con ojos de Cherne, esperando victorias, que son más que victorias. Ya da igual lo que pase, con playoff o sin él. Nos han dado algo escaso al ser humano en estos tiempos del Virus: la ilusión, la alegría y la pasión de un sentimiento. Explicar esto a alguien que no sienta el fútbol es complicado, pero a veces ocurre...

“Dame pasión, porque si no me muero, dame pasión, es el orgullo de ser chicharrero...dame pasión cuando me ha hecho falta...dame de esa pasión, que me ayuda y me levanta...” así me versó ayer un conocido aficionado y me dijo: “no lo escribirías, así tal cual, en tu Chincheta ¿no?” Chincheta dijo: “sí, no hacía falta ni pedirlo”

No sois el Liverpool, no tenéis esa placa en Anfield Road, que cuando era pibe y estudiaba allí, leía todos los días con envidia. No nos hace falta esa placa, la llevamos ya todos los tinerfeñistas grabada en nuestro ADN. Sí, esa placa que dice y recuerda, una vez tras otra, que “nunca caminareis solos”.