pedro martin y Jose Julian Mena

Arona y la cara de Pedro...

Tubigú

A mí realmente, la miseria de culebrón político que se está viviendo en ese maravilloso lugar del sur de Tenerife, me importaría una higa, sino fuera porque, los que están bien jodidos, son los de siempre: los vecinos. Yo, ni había querido escribir de esta ópera bufa, porque da vergüenza. La misma que debió sentir ayer en una entrevista, el presidente del PSOE de Tenerife (y también presidente del Cabildo), Pedro Martín.

Fue nombrarle al hombre la palabra “Arona” y contuvo la respiración, mordiéndose la lengua, mientras la cara le cambiaba de color, como una Smart TV de última generación. Y luego disparó: “cómo es posible destrozar una mayoría absoluta, dividir al partido en dos, machacar a su municipio y poner en un follón de mil pares de “webs” al PSOE”.

Con un alcalde, José Julián Mena expulsado del partido y su concejal de Urbanismo que lo denunció (por supuestos chanchullos y presiones urbanísticas), también. Dos “familias” en una misma casa (el PSOE de Arona), a la que, como el cuarto de Tula, se le prendió candela. Los aún fieles al alcalde, ya recibieron ayer el recado en antena, de que o están en el PSOE y acatan, o cogen la puerta igual que el expulsado Mena, quien por cierto quiere atrincherarse en el poder y seguir gobernando, aun estando expulsado. ¿Qué les parece...?

¿Guapo no...? Guapo para uno de los municipios turísticos más potentes de Canarias, referencia internacional, y ahora mismo con un nivel de paro tan espantoso que asustaría hasta al Coco. Con negocios cerrados, vías turísticas desiertas, y hoteles vacíos, lo que nos ofrecen es un ayuntamiento fracturado y paralizado.

Entiendo la cara de Pedro Martín. El sueño del control político de una de las joyas de la corona, con mayoría absoluta para construir grandes proyectos, convertido en pesadilla. Como un valioso jarrón de cristal, roto por la miseria de los asuntos urbanísticos y las rencillas de cloaca. Y como siempre, los daños colaterales con el mismo nombre: los vecinos de Arona. Ojalá, en los próximos días, como decía Pedro Martín, haya algo de cordura y se forme un nuevo gobierno municipal. Si no, mal asunto, Arona seguirá siendo el perro flaco, al que todo son pulgas...

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