¿Tienes una mascota y vives en Santa Cruz de Tenerife? Toma nota


En aras a garantizar una tenencia adecuada de los animales domésticos, la ordenanza es muy estricta respecto a cuestiones como la vacunación, uso de correa y bozal, o la necesaria recogida de sus deposiciones en la vía pública.

Los propietarios de mascotas de la capital tinerfeña tienen que estar atentos, desde hoy, a la nueva ordenanza municipal de protección y tenencia de animales de Santa Cruz de Tenerife que acaba de entrar en vigor. Esta nueva normativa supone un importante paso para garantizar el bienestar de los perros en exteriores de las viviendas.

En ella se exponen, además, los requisitos para la defensa y protección de los mismos, así como medidas para la reducción de las pérdidas y los abandonos y evitar el maltrato.

La creciente preocupación social hacia la protección de los animales genera la necesidad de una intervención de las instituciones en el ámbito del control de la cría y reproducción, comercio y traslado, así como en el establecimiento de normas que regulen su tenencia en condiciones higiénico-sanitarias y de trato adecuado.

Sensibilidad hacia los animales
El concejal de Sanidad y Medio Ambiente del Ayuntamiento capitalino, Carlos Correa, considera que esta norma “parte de la sensibilidad hacia los animales, acorde a los principios de respeto, defensa y protección y sin dejar de lado la seguridad y sanidad de los ciudadanos”, y remarcó que “una de las principales novedades es la obligación de identificar a todas las mascotas del municipio mediante el uso de chip identificativo”.

Estas cuestiones serán objeto de una campaña informativa que prepara el Ayuntamiento. “Nos mueve la necesidad de garantizar el mantenimiento y la salvaguarda de los animales en Santa Cruz, pero también blindar nuestro municipio de los peligros que conllevan determinadas malas prácticas relacionadas con la tenencia de fauna exótica, tanto pacífica como peligrosa, hasta ahora no considerada como animales de compañía”, señala el edil.

La norma también se centra en los Animales Potencialmente Peligrosos que, sea cual sea su especie, tienen el derecho a ser respetados. No deben ser víctimas de maltrato, de esfuerzos desmesurados, de espectáculos violentos ni de actos crueles que les comporten sufrimientos.

En este sentido, la ordenanza recuerda que los derechos de los animales se complementan necesariamente con los deberes de sus propietarios, tanto en relación con los animales como con el conjunto de la población.

“Por eso –apuntó Carlos Correa-, es responsabilidad de los poseedores de un animal mantenerlo de acuerdo con las normas de la buena convivencia, evitando comportamientos incívicos que puedan molestar al resto de la ciudadanía, pero también garantizar su bienestar, muy especialmente en el exterior de las viviendas”.

Es importante reseñar, por último, que en aras a garantizar una tenencia adecuada de los animales domésticos, la ordenanza es muy estricta respecto a cuestiones como la vacunación, uso de correa y bozal, o la necesaria recogida de sus deposiciones en la vía pública.