Triunfo histórico: El Iberostar Tenerife alcanza la gloria al ganar la Liga de Campeones

El Iberostar Tenerife ha logrado esta noche un histórico triunfo en la Liga de Campeones que se disputó en el pabellón Santiago Martín de Tenerife al derrotar al Banvit de Turquía (63-59) esta tarde noche en un encuentro muy igualado hasta el final.

El conjunto tinerfeño llego a esta primera final europea de su historia, tras derrotar en semifinales al potente Venecia de Italia (67-58), mientras que el equipo turco lo hizo al derrotar al AS Mónaco (83-74).

El equipo de Txus Vidorreta sigue haciendo historia esta temporada y logra un nuevo éxito, hasta ahora el más importante de su historia. Como era de prever, fue un duelo de mucha intensidad entre dos conjuntos muy defensivos y con grandes jugadores en sus filas. En esta ocasión, Marius Grigonis fue uno de los protagonistas del cuadro español, terminó el choque con 18 puntos, secundado por Davin White, un escolta al que no le tembló la mano cuando tuvo que romper la igualdad a falta de un minuto para el final (63-57).

El cuadro insular, salvo en el inicio del choque (0-3), siempre fue por delante en el marcador, el escolta lituano Marius Grigonis avisó de que él quería ser protagonista al anotar dos triples y poner el marcador en 9-5.

El trabajo defensivo del Iberostar Tenerife estaba dando sus frutos y, por lo pronto, el líder del Banvit, Jordan Theodore, no estaba teniendo su habitual juego, pero aunque el dominio era local, el Banvi nunca se dejó ir del choque y sus aleros mostraban, en ocasiones, su buen juego y lanzamientos.

El 23-14 del minuto 13 parecía que iba a ser importante. Tiempo muerto de Flipovski y de nuevo el Banvit salió al ataque, ante un cuadro tinerfeño que entró en una fase de precipitación y errores en ataque, lo que supuso que su rival se acercara hasta los dos puntos (23-21).

Esta sequía anotadora del equipo tinerfeño la rompió Rodrigo San Miguel con un fenomenal triple (26-21), un base zaragozano que volvería a intentarlo de tres puntos (29-26) para alejar de nuevo al rival.

Image

Los jugadores del Iberostar Tenerife celebran el triunfo tras la final de la Liga de Campeones I EFE/Cristóbal García

Segunda mitad
En el tercer cuarto no cambio nada. Los dos equipos trabajaron mucho en defensa y aprovechaban cualquier pequeña ocasión para tirar a canasta. No había un dominador claro, aunque el conjunto turco apretó mucho más y aprovechó el desacierto local, y una técnica a San Miguel supuso el 34-34, pero apareció, al menos en este momento, Aaron Doornekamp para poner el 37-34. Con un triple de Grigonis (40-34) se lograba respirar algo y la apuesta de Petit en el juego interior impulsó, no solo al equipo sino también al público (47-38).

El último cuarto fue muy intenso con dos equipos que no querían fallar y querían alzarse con la victoria. Theodore lideró a su equipo y por los canaristas estaba más repartidos. Así Grigonis pondría el 58-53 y cuando el partido estaba caliente (58-57), dos acciones de Davin White en el último minuto hizo que el partido se fuera al 63-57 y la victoria del conjunto lagunero en las manos.

Ficha técnica:

63. Iberostar Tenerife (16+18+17+12): San Miguel (9), Grigonis (18), Doornekamp (3), Hanley (-), Bogris (2) -inicial-, Richotti (-), Niang (6), Bassas (3), Kirksay (4), Vázquez (4), Abromaitis (-) y White (14).

59. Banvit (12+19+15+13): Theodore (17), Muric (-), Chappell (7), Orelik (13), Vidmar (2) -inicial-, Kulig (13), Gecim (3), Mutlu (-) y Korkmaz (4).

Árbitros: Anastopoulos (GRE), Dozai (CRO) y Cmikiewicz (POL). Señalaron técnica al jugador local Rodrigo san Miguel (min.24).

Incidencias: Final de la Liga de Campeones, disputada en el pabellón Insular Santiago Martín, de La Laguna, en Tenerife, ante unas cinco mil aficionados.

Primer título europeo

El Iberostar Tenerife ha culminado una década de progresión continua que le ha llevado desde la división de bronce del baloncesto español hasta la consecución de su primer título europeo, durante una temporada en la que ha sido líder de la Liga Endesa durante varios tramos de la competición.

La victoria tinerfeña fue la guinda de un evento en el que concursos de mates, acrobacias imposibles de las animadoras, espectáculos de iluminación y actividades en los alrededores del pabellón, que en la jornada inaugural no se pudieron celebrar como consecuencia de la alerta meteorológica, deleitaron a los aficionados al baloncesto en la isla de Tenerife.

Más de setenta periodistas acreditados de diversos países europeos cubrieron la primera edición de la Liga de Campeones de Baloncesto, una competición impulsada por la FIBA con el objetivo de competir con la poderosa Euroliga.

En la isla se dieron cita aficionados turcos, franceses y turcos, que no protagonizaron ningún incidente, pero sí algunas anécdotas en las que destacó la deportividad, como cuando toda la afición que llenaba el Santiago Martín se arrancó a corear el nombre del Venecia, cuando este equipo perdía de veinte puntos en el último cuarto del partido por el tercer y cuarto puesto.

El conjunto aurinegro y su afición celebrarán el título durante la noche de este domingo, pero con una fiesta que no debe dejar resaca en el equipo de Txus Vidorreta, porque el jueves volverá a vestirse de corto para recibir al Baskonia, con buena parte de las opciones canarias de conseguir factor cancha en la primera eliminatoria de los play off de la Liga Endesa en juego.

Proyección
El Iberostar Tenerife ha mantenido una proyección constante durante los últimos veinte años que le ha llevado de luchar por la permanencia en la división de bronce del baloncesto español a disputar la fase final de una competición europea con apenas una década de diferencia. Tras un proceso de refundación tras el frustrado intento de unir en una misma entidad a todos los representantes tinerfeños en la élite, el club ha mantenido una línea de crecimiento continua desde que, en 1998, retornó al baloncesto nacional para competir en la Liga EBA.

Cuatro años en Liga EBA, cinco temporadas en la LEB 2 y otras cinco campañas en LEB Oro fueron los cursos que necesitó el conjunto aurinegro para volver a la ACB, una competición de la que fue uno de sus fundadores en la década de los ochenta.

Fue en la temporada 2011/2012, en la que el CB Canarias terminó primero en la Liga LEB y se proclamó campeón de la Copa del Príncipe, cuando los laguneros lograron firmar el ascenso a la máxima categoría.

El ascenso no llegaría de forma automática, puesto que en primera instancia el club tuvo que renunciar al no poder conseguir los recursos económicos para hacer frente al canon de la ACB, aunque finalmente se hizo con una plaza en la élite al ocupar el hueco que dejó libre por motivos económicos el Alicante.

Desde entonces, el Iberostar Tenerife ha firmado cinco temporadas consecutivas en la ACB, en las que no ha sufrido apuros para mantener la categoría y los puestos que daban acceso para la Copa del Rey o los 'play off' por el título estuvo más cerca que la zona roja de la clasificación.

En la temporada 2013/2014 el CB Canarias logró clasificarse para disputar la Copa del Rey de Málaga, de la que fue eliminado en la primera ronda a manos del FC Barcelona.

En las dos temporadas siguientes los tinerfeños se quedaron cerca de disputar la competición copera o las eliminatorias por el título, antes de afrontar la que ya es la mejor temporada en la historia del CB Canarias.

En el actual curso, en Iberostar Tenerife se hizo con una plaza en la Liga de Campeones de Baloncesto, competición impulsada por la FIBA en la que fue avanzando rondas hasta llegar a la final a cuatro que se disputará este fin de semana en la isla. Los canarios también lograron clasificarse para la Copa del Rey como cabezas de serie y ya han certificado su presencia en las eliminatorias por el título y, por delante, tienen el reto de conseguir el factor cancha en la primera ronda de los 'play off'.