Un paseo por el arte, el humor y los ecos de la sociedad canaria

La sala de Arte del Real Casino de Tenerife acoge, desde este martes 28 de noviembre hasta el 5 de diciembre, la colección de 30 retratos humorísticos con los que Carlos M. Rodríguez hace sonreír, cada viernes, a los asiduos a El Zaguán de Carlines en el medio digital AtlánticoHoy.

Los protagonistas de sus pinceles: políticos, artistas, deportistas, empresarios así como un amplio perfil de personalidades de la actualidad de las Islas que han sido retratados "con mucho cariño y con el mismo respeto para todos", asegura su creador.

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Cartel de la exposición | CEDIDA

Esta exposición es el fruto de horas de observación, minucioso trabajo y sobre todo, mucha dedicación en cada obra, con cuyo proceso creativo asegura "disfrutar muchísimo". Con las que más se divierte es con las caricaturas de personajes que pertenecen al mundo de la cultura, especialmente con los humoristas. "Es la parte más divertida porque sé que ellos, cuando la vayan a ver, están esperando ese lado cómico, de exageración, para poder reírse de ellos mismos"."En su caso me doy total libertad", reconoce.

Por otro lado, existe otra serie de personajes que, por su trayectoria profesional o personal, "ya imponen un poco más", admite. "Con ellos debo hacer otro filtro, el de buscar el humor pero con una distancia de respeto, que la tengo con todos, pero es cierto que algunos me imponen más
que otros, ya sea por gustos personales o cuestiones laborales. Según el
perfil del que se trate se puede ir más allá o no", considera el autor.

Todas sus caricaturas han sido siempre "muy bien recibidas", incluso aunque se trate de perfiles más políticos. "Cuando te metes en política aceptas las críticas, sobre todo las malas. Sabes que estás en una diana constante", opina. A su juicio, cuando el político retratado ve el resultado de su obra caricaturesca "se tiene que sentir de buen humor porque es una crítica desde el punto de vista humorístico". Añade también que la reciben como un "bálsamo de agua caliente. ¡Por fin me critican pero no me hacen daño!".

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El caricaturista de El Zaguán de Carlines | AH

Sobre la existencia de perfiles más complicados que otros a la hora de abordarlos, Carlos M. Rodríguez asegura que, en realidad, "ninguno lo es", aunque cada caricatura es un mundo y ninguna sigue exactamente las mismas pautas que sus predecesoras. Asimismo, reconoce que a veces se tiene que "contener" a la hora de plasmar la caricatura "para no exagerar demasiado". "Tengo que frenar a la fiera", se ríe. Sin embargo, en otras ocasiones, le pasa justo lo contrario y frena "demasiado", por lo que las pausa y retoma más adelante con la intención de "darles un poquito más de gracia".

"No voy a hacer sátira, sino un retrato humorístico con el que me encuentre cómodo y sepa que la persona que lo vaya a ver también va a estarlo, que no se va a sentir ofendida"

"Yo tengo esa lucha siempre, la del lograr el término medio", explica. Sin embargo, subraya que a todos los protagonistas de sus retratos humorísticos los trata "siempre, siempre con el mismo respeto". "No voy a hacer sátira, sino un retrato humorístico con el que me
encuentre cómodo y sepa que la persona que lo vaya a ver también va a estarlo, que no se va a sentir ofendida. Ese es el retraro humorístico o
caricatura que hago yo", afirma.

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El autor de la exposición durante su preparación | AH

Proceso creativo
A la hora de escoger a la próxima "víctima" del humor de El Zaguán de Carlines, lo primero que hace su autor es buscar fotos, tanto en Google como en sus perfiles de redes sociales. "Como son personajes públicos y conocidos, siempre tengo guardadas en la memoria una imagen concreta de esa persona". Mantiene que "cuando ves fotos de un personaje público haciendo un gesto que no es típico de él te dices a ti mismo que no se le parece; entonces busco esa foto que me recuerde a la imagen que tengo en mente". Cuando tiene las fotos más adecuadas, selecciona varias de ellas y empieza a transformarlas "en la cabeza, hasta que paso al papel a hacer el boceto".

"Con algunos me entretengo más porque sus rasgos son complicados, simétricos, o muy de canon, pero la caricatura que hago no tiene el mismo tratamiento que la que te pueda hacer un caricaturista callejero, pues como no tengo ese tiempo marcado a cronómetro, empiezo poco a poco, trabajo el boceto y hasta que no lo tengo, no doy el siguiente paso", explica.

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Preparativos en la sala de arte del Real Casino de Tenerife | AH

Algunos de sus trabajos los tiene listos en una hora, mientras que otros "los dejo aparcados para reposar y retocarlos". A continuación, los pasa a tinta y luego los deja secar un día para proseguir con el color, "que como es acuarela tiene sus tiempos de secado". "Unas las hago en un día, otras en dos o tres", explica.

Buena acogida
Su etapa como colaborador en AtlánticoHoy es, para este artista, "una experiencia maravillosa". "Siento que todo el equipo es como una gran familia", afirma. Asimismo, desde que comenzó a exponer sus obras en su blog dentro de nuestro medio digital, El Zaguán de Carlines solo ha recibido "palabras de agradecimiento y una muy buena acogida" hacia sus retratos, aceptados siempre con un gran sentido del humor. 

Siempre espera con ilusión la publicación de su obra para conocer las reacciones del público y de los propios protagonistas de su trabajo humorístico. Con los caricaturizados suele tener contacto a través de las redes sociales, pues muchos interactúan con él a través de AtlánticoHoy o de sus perfiles personales. "Al estar etiquetados, siempre les llega y los reciben bien. Por ejemplo, el otro día estuve hablando con Pepe Dámaso, que estaba interesado en hablar con quien hizo su caricatura, y se rió lo que quiso".

Para el autor de estos retratos, "todos sus trabajos tienen su cosilla" y les tiene "especial afecto a la totalidad de ellos". "Son hijos, criaturas tuyas y las quieres", aunque admite que a las que van relacionadas con el mundo del arte "les tengo especial cariño por la profesión".

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La sala de arte del Real Casino de Tenerife acoge esta exposición desde este martes | AH

Próximos proyectos
En lo que respecta a sus próximos proyectos, Carlos M. Rodríguez se encuentra actualmente trabajando en una novela gráfica que espera tener lista en dos años. Se trata de un proyecto de investigación, "una novela sobre la vida de mi abuelo, que estuvo preso en la Guerra Civil, con la prisión flotante y en Fyffes".

Explica que el mismo estuvo trabajando de cajista en periódicos del año 27, donde aprendió a escribir sus artículos. "Hizo unas cuartillas que sacó de prisión y que conservó mi madre, porque después mi abuela destruyó todo lo suyo por el temor que siguió a los años posteriores. Se conserva muy poco, por lo que estoy investigando", anuncia.