Vierklau se baja del barco

Ferdinand Rudols Marcel Vierklau (Holanda, 1973) es un futbolista holandés que durante temporada y media estuvo en el Tenerife. Hay constancia de que militó en la entidad, pero es difícil defender la teoría de que también defendió al conjunto blanquiazul. Formado durante cinco temporadas en el Utrecht, pasó luego al Vitesse, equipo que en el verano de 1997 hizo el 'negocio del siglo'. ¿La razón? Se lo vendió por 16 millones de florines (unos mil millones de pesetas) y junto a Roy Makaay –que en teoría era “el malo” y venía como paquete de acompañamiento) a un Tenerife que carecía de secretario técnico y se guiaba por las intuiciones de su presidente, Javier Pérez.

Adquirido para suplir a César Gómez y 'vendido' en la Isla como el mejor central de Europa, se aseguraba que también podía actuar como lateral derecho y que era un portento físico. Excepto en discotecas y pubs de Playa de Las Américas, donde se reveló como un aceptable 'disc-jockey', no hay constancia de su exhuberancia física. Por el Heliodoro dejó en cambio un reguero de lesiones y expulsiones. En dos temporadas disputó 32 partidos ligueros como blanquiazul, siempre como titular, y fue expulsado en cuatro ocasiones. Y fue sustituido en otras siete oportunidades, la mayoría de las veces para que n viera una nueva tarjeta roja o en los primeros minutos de partido, víctima de sorprendentes lesiones.

Su debut oficial ya fue un aviso: duró 25 minutos frente al Deportivo, antes de ser reemplazado por Vivar Dorado. Y en su despedida como jugador blanquiazul, en diciembre de 1998 contra el Extremadura, en el partido que supuso el despido de Juanma Lillo como entrenador, pidió el cambio a los 23 minutos y dejó paso a Jonay. Casi tres meses después, tras no contar para Carlos Aimar por culpa de sus constantes molestias físicas, abandonó un equipo que era último en la clasificación e iba directo hacia la Segunda División. Así, el 6 de marzo de 1999 y a petición del jugador, el Tenerife oficializó su traspaso al Ajax por algo menos de 500 millones de pesetas. O lo que es lo mismo: se bajó de un barco que se hundía.

El Tenerife no recuperó ni la mitad de la inversión, pero se lo quitó de encima. No fue esa la primera vez que Vierklau quiso dejar la nave ante la amenaza de naufragio. Ya lo había hecho en la última jornada de la Liga 97-98, cuando el Tenerife se jugaba la vida y la permanencia ante el Valencia en el Heliodoro. Por ignotas razones, Lillo le había dado confianza plena y, tal vez por la cercanía del Mundial de Francia, Ferdi había encadenado nueve titularidades consecutivas a buen nivel... hasta que en la penúltima jornada fue expulsado en Anoeta, lo que le dejaba vía libre para incorporarse a su selección. Sin embargo, la entidad recurrió y logró que no fuera sancionado por el Comité de Competición.

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Formación del CD Tenerife, durante la época de Vierklau
A Vierklau no debió gustarle jugar aquel Tenerife-Valencia, porque, a los tres minutos de partido, llamó al médico, Carlos García, y le dijo que le dolía a rodilla. Y aunque no lo verbalizó, lo dejó entrever: por salvar al Tenerife del descenso. no estaba dispuesto a poner en riesgo su presencia en el Francia 98. Así que, tras un somero repaso al árbol genealógico del holandés, García aconsejó el cambio y un minuto después fue sustituido por Antonio Mata. Como existe la 'justicia divina', las molestias de Vierklau no remitieron y se quedó sin Mundial.